Los niños son un avance para la sociedad
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Protección, igualdad y respeto. Esos son los tres valores que once colegios asturianos tienen como base de su modelo educativo y que los han llevado a convertirse en Referentes en Educación en Derechos de Infancia. Un título con el que se reconoce el esfuerzo de los centros de enseñanza por impulsar proyectos de innovación educativa que mejoren la vida en la niñez. Creado por Unicef en el año 2017, hay 254 centros en toda España con esta identificación, lo que supone, según datos de la organización, un incremento del 11% respecto al año anterior. En la región, diez de estos centros renuevan su certificación, mientras que un instituto, el IES Valle de Aller, se hace con ella por primera vez. Ignacio Calviño, presidente del Comité de Unicef en Asturias, quiso felicitarlos asegurando que: «Son un magnífico modelo a seguir, ya que involucrar al alumnado en este tipo de educación, enriquece a toda la sociedad».
Una involucración que llevan a cabo «escuchando a los niños», explica Raquel Menes, directora del Colegio Público Pedro Penzol, en Puerto de Vega. «Una vez al mes, hacemos una reunión con representantes del alumnado para ver qué problemas les surgen y cuáles son las soluciones que proponen», comenta Menes. «La idea principal es que se sientan entendidos. Los adultos a veces no le damos importancia a lo que opinan los niños». Y precisamente por ser niños, el último conflicto que resolvieron en este colegio del occidente asturiano fue el reparto de balones de fútbol en el recreo: «Los de Tercero decían que los de Sexto no les dejaban jugar. Fueron ellos mismos quienes buscaron una solución», se enorgullece la responsable del centro.
En el acto, también estuvo presente la consejera de Educación, Lydia Espina, que ha recordado la importancia que tienen las escuelas: «Los derechos de la infancia constituyen un tema transversal que se puede abordar de diferentes formas, desde actividades hasta comunidades de aprendizaje». Espina también ha agradecido la labor internacional de Unicef y no quiso olvidarse del acoso escolar, uno de los principales problemas en las aulas: «Se produce porque hay alguien que está mirando y no levanta la mano. Por eso hay que formar a personas con sentido crítico, que den un paso al frente ante las injusticias». Eso es lo que intentan en el Colegio Santo Domingo de Navia. Su directora, Mari Ángeles Sánchez, explica como todas sus actividades están basadas en la prevención: «Son actividades que van más allá de las meramente obligatorias y que incorporamos como parte de las clases». En este colegio naviego, creen que lo más importante es la confianza que sientan los niños. «Es un engranaje en el que todos tenemos que ser partícipes, desde el personal de administración hasta las familias», indica Ana Gárate, jefa de estudios. Ambas recogen su diploma por segundo año consecutivo. «Cuando un centro cree que puede reunir los requisitos envía su candidatura a Unicef, y nosotros valoramos sus propuestas», aclaran desde Unicef.
La organización realiza una convocatoria anual dirigida a todos los centros de Secundaria, Primaria e Infantil. Esta última categórica la conoce bien Paula Estébanez, Jefa de Estudios del Colegio Público Marcelo Gago. «Nosotros trabajamos desde que llegan al cole con tres años. El principal objetivo en esas edades es que aprendan a identificar sus emociones y también las de sus compañeros. Si pasan a primaria viendo la empatía como algo cotidiano resulta mucho más fácil seguir con este tipo de educación», reflexiona Estébanez. El centro avilesino se encuentra en el primero de los tres niveles posibles: «El año que viene intentaremos subir al segundo», bromea.
Los tres niveles
El nivel 1 de reconocimiento aprecia que el centro educativo “ha dado sus primeros pasos en un proceso permanente de mejora y hace clara referencia a los Derechos de la Infancia en todos sus ámbitos”. Hay tres colegios en ese nivel: la Escuela Infantil La Toba (Avilés) y los colegios públicos Príncipe de Asturias (Tapia de Casariego) y Marcelo Gago (Avilés), que se unen a los dos que ya poseen el distintivo: El Vallín (Castrillón) y Auseva (Oviedo).
El nivel 2 reconoce que los espacios “están consiguiendo extender un enfoque educativo basado en los Derechos de la Infancia de forma efectiva y, en general, en la vida escolar”. En este grupo se encuentran los colegios Pedro Penzol (Navia), Santo Domingo (Navia) y El Quirinal (Avilés), el IES Valle de Aller (Aller) y la escuela infantil Bernardo Sopeña (Llanera).
Por último, el nivel 3 reconoce que el centro “ha logrado integrar los Derechos de la Infancia en todos sus ámbitos y perspectivas”. En este apartado, los tres distinguidos son los colegios Palacio Valdés (Avilés) y Bernardo Gurdiel (Grado), así como la Escuela Infantil Infanta Leonor (Castrillón).
El Colegio Público Palacio Valdés, consiguió este año la máxima categoría. Isabel Suárez, su directora, admite que lo que más les ha funcionado son los talleres para ponerse en la piel del otro: «Ves que los críos se vuelven más empáticos y eso es clave para poder detectar problemas mayores como puede ser el acoso».
Por otra parte, la consejería mantiene un convenio de colaboración con Unicef-Comité Español para promover y difundir los derechos de la infancia en los centros educativos, establecer fórmulas de participación infantil, adolescente y familiar o intercambiar materiales, entre otras medidas.
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