SUBIDA EURÍBOR PRECIO HIPOTECAS | El euríbor se estabiliza en el 2,217% y condena a subir 10 euros mensuales la cuota a las hipotecas con revisión semestral
El euríbor a 12 meses, el principal índice de referencia para las hipotecas variables en España, ha cerrado el mes de noviembre de 2025 al alza, aunque con un movimiento muy leve.
[–>[–>[–>A falta de la última jornada para su cálculo oficial, el indicador se ha situado en el 2,217%, registrando un pequeño incremento de 0,030 puntos con respecto a octubre.
[–> [–>[–>Este dato confirma la tendencia de estabilización del índice en una «horquilla estrecha», lo que reduce la volatilidad mensual y comienza a devolver la previsibilidad a las familias hipotecadas. Sin embargo, la situación actual genera un doble efecto que polariza el mercado.
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El doble filo de la estabilización
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A pesar de esta subida ligera, el euríbor de noviembre de 2025 sigue siendo notablemente inferior al de hace un año, cuando se situaba en el 2,506%. Esta diferencia, según la correduría Roams, es crucial para entender cómo afecta la revisión de las hipotecas:
[–>[–>[–>- Revisión anual (respecto a noviembre de 2024): las buenas noticias son para quienes revisen su préstamo de forma anual. Al comparar el 2,217% actual con el 2,506% de hace un año, verán un ahorro en su cuota. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de euríbor +1%, el ahorro es de 22,29 euros al mes , o 267,45 euros al año. Esto se traduce en una reducción del 2,97% en la cuota.
- Revisión semestral (respecto a mayo/junio de 2025): para este grupo, las noticias son negativas. El índice de hace seis meses (junio de 2025) era más bajo, situándose en el 2,081%. La comparación con el actual 2,217% provoca un encarecimiento de la cuota. En concreto, una hipoteca media se incrementa en 10,53 euros mensuales, o 63,15 euros al semestre, lo que supone un 1,47% más.
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Esta divergencia subraya que, si bien la tendencia a largo plazo es hacia la moderación, la inercia de la estabilización aún puede generar alzas en el corto plazo para los hipotecados que revisan su tipo cada seis meses.
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[–>Fin de la volatilidad y mirada a 2026
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Expertos del sector, como Pablo Vega de Roams, señalan que esta fase de menor volatilidad es un indicio de lo que está por venir. «El euríbor se está estabilizando en una horquilla estrecha», afirma. Las previsiones apuntan a que 2026 podría ser el año en que las familias «por fin respiren en materia hipotecaria», con cuotas más estables y ofertas bancarias más predecibles.
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La clave de esta calma reside en gran parte en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). El BCE ha mantenido sus tipos de interés inalterados en el 2% por tercera vez consecutiva a finales de octubre de 2025, lo que contribuye directamente a anclar el euríbor.
[–>[–>[–>El consenso de mercado ve el tipo de depósito del BCE en torno al 1,75% a finales de 2025, lo que sugiere un futuro de tipos aún más bajos y un euríbor más relajado a largo plazo.
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La previsibilidad es el «seguro emocional»
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La estabilización del euríbor reaviva el debate histórico entre hipotecas fijas y variables. Pese al aumento de las variables en las últimas contrataciones (39,4% frente al 60,6% de fijas), el análisis histórico ofrece una perspectiva sorprendente.
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Una simulación a 25 años realizada por Roams compara la cuota de dos hipotecas firmadas en diciembre de 2001:
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- Hipoteca fija: al 2,60% durante toda la vida del préstamo.
- Hipoteca variable: euríbor +0,60% (primer año fijo al 2%).
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El resultado, tras un ciclo de 25 años que incluyó grandes subidas y largos periodos en niveles muy bajos, es que la opción variable habría supuesto un ahorro total de 2.298 euros en intereses respecto a la fija al finalizar el plazo. En este largo plazo, una hipoteca variable con un buen diferencial pudo resultar más económica.
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Sin embargo, el factor decisivo para el consumidor español es la certidumbre. La hipoteca fija, con una cuota constante de 680,50 euros al mes, ofrece una ventaja psicológica y financiera evidente: la certeza total de la cuota. La variable, en el mismo periodo, osciló entre una cuota mínima de 603,78 euros y una máxima de 854,82 euros, una diferencia de más de 250 euros.
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Esa previsibilidad absoluta, que Pablo Vega denomina «seguro emocional», es un valor que muchos hogares están dispuestos a pagar, a pesar de que el coste final sea ligeramente superior.
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Para el hipotecado con margen en su presupuesto y tolerancia a los altibajos, la variable puede dar un extra de ahorro. Para quien necesita certidumbre mes a mes, la hipoteca fija sigue siendo la reina.
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La noticia de noviembre es, por tanto, una confirmación de que la calma vuelve al euríbor, pero no sin dejar rezagados a quienes revisan a corto plazo, y reavivando un debate en el que la tranquilidad vale oro para miles de familias.
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