BORIS REAL OVIEDO | Una amenaza de bomba y un fichaje histórico tras 35 años: Boris, el primero en romper con la tradición txuri-urdin (y quedó subcampeón)
Sergio Boris (Avilés, 1980) estará este sábado en las gradas de Anoeta para presenciar el duelo entre la Real Sociedad y el Oviedo a las 14 horas. Volverá al estadio donde hace 23 años vivió uno de los días más extraños y aterradores de su vida. El 12 de agosto de 2002, Boris fichaba por el cuadro txuri-urdin. Era el primer español no vasco en la historia del club donostiarra. Un hito, pero también una noticia difícil de entender en aquellos años de plomo. ETA, la banda terrorista vasca, amenazó con poner una bomba en Anoeta el día de su presentación. Boris no lo supo hasta la noche, cuando lo leyó en la prensa. «Lo primero que dije era que quería volver a Asturias, tenía mucho miedo», recuerda con LA NUEVA ESPAÑA.
[–>[–>[–>35 años de política exclusiva
[–>[–>[–>
La Real Sociedad mantuvo durante 35 años una política de no fichar jugadores españoles nacidos fuera del País Vasco. Sí fichaban extranjeros, pero no nacionales no euskaldunes. Era una tradición histórica del club hasta que llegó Sergio Boris. Canterano del Real Oviedo, defensa formado en El Requexón, tres temporadas en el primer equipo azul –dos en Primera y una en Segunda– y un futuro prometedor por delante.
[–> [–>[–>Al término de la temporada 2001-02, la Real Sociedad pagó su cláusula. El Oviedo necesitaba el dinero y Boris tuvo que marcharse. «Fue sorprendente porque sabíamos la filosofía de la Real, trabajaban con gente de la casa o fichaban futbolistas extranjeros. Me extrañó y sí que tuve bastantes dudas de ir. Pero pagaban la cláusula y el Oviedo necesitaba el dinero. Me fui obligado», explica.
[–>[–>[–>
El día de la amenaza
[–>[–>[–>
El 12 de agosto de 2002, Sergio Boris fue presentado como nuevo jugador de la Real Sociedad. Rueda de prensa en Anoeta. Fotos. Firma del contrato. Todo listo. Pero cuando llegó al estadio, no había nadie. «En principio sí que me extrañó, pensé que se habían echado atrás, yo no sabía nada de la amenaza», cuenta Boris.
[–>[–>[–>Nadie le dijo nada. Ni el club ni su familia. «Me lo habían ocultado y me enteré por la prensa por la noche. Efectivamente había una amenaza de bomba. Gracias a Dios quedó en un susto». En 2002, la organización terrorista ETA atravesaba uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Tras la ruptura de la tregua declarada en 1998 y el retorno a la violencia en el año 2000, la banda había retomado los atentados selectivos contra cargos públicos, fuerzas de seguridad y empresarios, pero su capacidad operativa estaba seriamente erosionada por la presión policial conjunta de España y Francia, aunque todavía mantenía capacidad para cometer atentados mortales.
[–>[–>[–>
«Lo primero que dije era que yo quería marchar»
[–>[–>[–>
En ese contexto, la amenaza de bomba en Anoeta por el fichaje de Sergio Boris era una forma de decir que la política histórica de la Real Sociedad no debía romperse. Pero la amenaza quedó en susto. Aquella noche, en el hotel con su familia, Sergio Boris estaba aterrado. «Quería irme, no quería vivir allí. Pensé: ‘si esto es el primer día, cómo serán los siguientes’». Pero al día siguiente tuvo una reunión con la Real Sociedad. «Me tranquilizaron y me dijeron que todo había sido mentira, que no había pasado nada. Pero te queda la duda. Sin embargo, habían pagado y yo ya no podía echarme atrás». Y al final, todo salió bien. «Tanto compañeros como aficionados me brindaron un recibimiento muy bueno. Por eso le tengo tanto cariño a Donosti. En mi primer año quedamos subcampeones», dice.
[–>[–>
[–>Boris nunca supo exactamente por qué la Real Sociedad decidió romper 35 años de tradición fichándole a él. «Roberto Olabe –por aquel entonces técnico del conjunto txuri-urdin–, me conocía bien. Siempre me había querido fichar. Sin embargo, nunca supe por qué fui yo el elegido para romper con la tradición. Era un chavalillo con ganas de jugar, no hice muchas preguntas. Me tocó y todo salió bien», indica.
[–>[–>[–>
Este sábado, de vuelta a Anoeta
[–>[–>[–>
Este sábado, Sergio Boris volverá a Donosti. «Lo más importante es sacar los tres puntos y desear suerte a la Real Sociedad para los próximos partidos», dice. Pero el Oviedo lo tiene complicado. «Mientras los números estén ahí hay que seguir peleando. Anoeta es un campo complicado para ir a jugar», cuenta Sergio Boris, el canterano del Real Oviedo que rompió 35 años de historia en la Real Sociedad y que volverá este sábado a Anoeta, al estadio donde vivió uno de los días más extraños de su vida y en el que fue feliz.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí