violencia de los colonos, incursiones militares y guerra económica
En la Cisjordania ocupada, la violencia toma distintas formas. La creatividad de los colonos sorprende cada día. Animales y personas, jóvenes y mayores, casas y negocios, mezquitas y vehículos. Todos ellos palestinos son objetivo de los golpes desbocados de los judíos israelíes que viven en los asentamientos ilegales de los territorios palestinos ocupados. Los soldados israelíes también se unen a este abanico de agresiones con incursiones militares diarias, redadas, detenciones y disparos que hieren o matan a la población local. A su vez, la legalidad israelí encuentra nuevos formatos para acelerar la asfixia, mientras que la economía, de distintas maneras, precipita el proceso.
[–>[–>[–>Los resultados son los mismos: familias enteras desplazadas, aldeas calcinadas, rebaños sustraídos, neveras vacías, y un reguero de sangre palestina. En la última semana, se ha registrado uno de los períodos de violencia y despojo más intensos de los últimos meses. Y todo ocurre con la misma certeza de que seguirá pasando sin ninguna consecuencia. Cada día cuatro palestinos son heridos por colonos en ataques cuya brutalidad aumenta con cada amanecer. Sólo durante el mes de marzo 170 palestinos resultaron heridos por colonos israelíes, lo que supone el mayor número mensual de heridos por colonos desde que la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas comenzó a documentar sistemáticamente la violencia de los colonos hace dos décadas.
[–> [–>[–>Un palestino inspecciona los daños sufridos por su vehículo estacionado frente a su casa que supuestamente fue atacada por colonos judíos en la ciudad cisjordana de Surif, cerca de Hebrón. / HAZEM BADER / AFP
[–>[–>[–>
Impunidad de los colonos
[–>[–>[–>
«Todo es terrible», lamenta Max Rodenbeck, director del Proyecto Israel-Palestina del International Crisis Group. Lo más urgente, si es que es posible establecer un ránking de tragedias que puede soportar un solo pueblo, es la violencia multiplicada de los ataques de colonos. En los últimos días, se han difundido imágenes de un colono enmascarado golpeando repetidamente a un perro guardián durante una incursión en la aldea de Atara, cerca de Ramala, donde se ha establecido un puesto de avanzada ilegal en la Zona B de Cisjordania. Esta área está bajo control civil palestino y no permite la residencia de colonos. Otro ataque calcinó una mezquita y varios vehículos en el pueblo de Jibiya. En la central al Mughayyir los incendios provocados arrasaron tierras agrícolas, mientras las tropas israelíes impedían a los residentes que se acercaran a apagarlos, disparándoles munición real.
[–>[–>[–>
Luego, en Bayt Iska, otro colono israelí armado, bajo la protección del Ejército israelí, vendó los ojos, humilló y detuvo a un palestino. También en Wadi al Rajim, al sur de Hebrón, varios colonos armados, bajo protección militar, atacaron una residencia palestina lanzando cócteles molotov que incendiaron el corral de ovejas y el horno tradicional de un residente. «La violencia de los colonos israelíes ha existido durante los últimos 30 años, pero lo que ha cambiado con este gobierno es la escala, la frecuencia y la naturaleza estratégica de algunos de estos ataques», dice Rodenbeck a EL PERIÓDICO. «El patrón de estas agresiones se dirige a zonas específicas, con menor intervención del Estado, ya que la idea es expulsar a los palestinos para concentrarlos en pueblos y ciudades, y apoderarse de prácticamente toda la tierra para el asentamiento judío», señala.
[–>[–>[–>
Un asentamiento israelí en la comunidad beduina de Khan al-Ahmar, en Cisjordania. / ILIA YEFIMOVICH / AFP
[–>[–>[–>
Órdenes de la CPI
[–>[–>[–>
Mientras el Gobierno capitaneado por el primer ministro Binyamín Netanyahu se desentiende de esta violencia, que también afecta a los activistas israelíes que acompañan a los pastores palestinos, sus ministros se convierten en «promotores» directos de ella. La impunidad reina en Israel y en los territorios palestinos ocupados, aunque parece que no tanto en el panorama global. Según una fuente citada por el medio israelí Haaretz, el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional ha solicitado órdenes de arresto selladas contra el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. La investigación probablemente se centra en la violencia de los colonos, la política del Ejecutivo de traslado de civiles judíos a territorio ocupado como crimen de guerra y el apartheid como crimen de lesa humanidad.
[–>[–>[–>
Desde la Knesset, el Parlamento israelí, idean lo que podrían ser considerados como crímenes de guerra. Las autoridades castrenses han aprobado una orden que aplica la nueva ley de pena de muerte para terroristas en la Cisjordania ocupada que no son ciudadanos israelíes. «Impone las reglas civiles israelíes en una población ocupada, cosa que la Convención de Ginebra no permite y, por lo tanto, supondría una violación del derecho internacional«, añade Rodenbeck. Varias organizaciones de derechos humanos israelíes han presentado recursos contra esta legislación al Tribunal Supremo porque legalmente supondría la anexión de facto de la Cisjordania ocupada. También la nueva propuesta de ley para establecer la responsabilidad directa del Estado de Israel sobre las antigüedades de los territorios palestinos equivaldría a una anexión de facto.
[–>[–>
[–>
Un pastor palestino guía a sus ovejas cerca de la ciudad cisjordana de Nasariya el miércoles. / JOHN WESSELS / AFP
[–>[–>[–>
Contra la economía
[–>[–>[–>
Pero no toda violencia contra el pueblo palestino de Cisjordania tiene forma física. «Si se consideran todas las maneras en que la economía palestina está siendo golpeada, en realidad se trata de una guerra económica», subraya Rodenbeck, antes de enumerar cada una de ellas. La cancelación de los permisos de trabajo de cientos de miles de palestinos que trabajaban en Israel antes del 7 de octubre de 2023 supone una retirada de 4.000 millones de dólares anuales de la economía palestina, que supone entre el 10% y el 20%. La eliminación de los ingresos de la Autoridad Palestina, el mayor empleador en Cisjordania, ha provocado la reducción de sus salarios a la mitad y el profundo endeudamiento del Gobierno. “A esto se suma la interrupción causada por el cierre de todos los puestos de control, la presión que ejercen el ministerio de Finanzas, con el colono Smotrich al frente, sobre los bancos palestinos, y el aumento de los precios”, dice.
[–>[–>[–>
«La gente ya no se puede permitir muchas cosas», añade Rodenbeck, que apunta que, en uno de los países más caros del mundo, los palestinos reciben un salario 20 veces menor que los israelíes. A toda esta incertidumbre, hay que añadir las continuas incursiones militares que paralizan pueblos y ciudades palestinas a diario, y provocan un goteo de pérdidas humanas constante. Más de 1.200 palestinos han sido asesinados por las fuerzas y los colonos israelíes desde el 7 de octubre de 2023. Cientos más han resultado heridos y miles han sido detenidos. «Muchos de los cambios que hace Israel son poco a poco, como una tortura china, gota a gota, y, por eso, a la comunidad internacional le resulta difícil responder, porque aún la Cisjordania ocupada no ha sido anexada, pero se ha completado el 90% de la anexión, a un ritmo del 1% de anual que con este Gobierno se ha acelerado a un 10% anual, aunque aún no han alcanzado el nivel que desencadena una respuesta internacional«, concluye Rodenbeck.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí