Albania planta cara a los megaproyectos de lujo de la familia Trump con la ‘revuelta de los flamencos’
El flamenco rosa y la consigna ‘Albania no está en venta’ se han convertido en los símbolos con los que miles de albaneses recorren desde hace más de una semana las calles de Tirana. Las protestas contra dos megaproyectos turísticos de lujo impulsados por la familia Trump en una de las islas del país comenzaron siendo una movilización ecologista para proteger este enclave natural y se han convertido ya en un movimiento contra el Gobierno.
[–>[–>[–>«Estábamos en el barco de un amigo y nos detuvimos para nadar; básicamente, así fue como lo encontramos. Nadamos hasta las islas, hicimos una caminata descalzos hasta la cima y quedamos completamente cautivados». Así relató Ivanka Trump, hija del presidente estadounidense, el momento en que ella y su marido, Jared Kushner, enviado especial de Trump para Oriente Próximo y Rusia, descubrieron la isla de Sazan, donde años después proyectarían el resort de lujo.
[–> [–>[–>Los manifestantes ondean banderas albanesas en la zona prevista para el proyecto turístico costero vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump, cerca de Vlora, Albania. / MALTON DIBRA | EFE
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Sazan, hoy deshabitada, ocupa una posición estratégica en la entrada de la bahía de Vlorë y durante la era comunista fue una importante base militar, de la que aún se conservan más de 3.000 búnkeres. Además de la isla, el plan de la familia Trump incluye terrenos frente al mar en Zvërnec, en una zona de costa que gozaba de protección medioambiental hasta que unas polémicas modificaciones a la ley albanesa sobre áreas protegidas en 2024 allanaron el camino para el desarrollo turístico.
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Un complejo de lujo
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Los encargados del proyecto de 1.400 millones de euros son la firma de inversión de Jared Kushner, Affinity Partners, y una promotora asociada a los hermanos multimillonarios cataríes Ramez y Mohamad Al-Khayyat, que adquirieron los terrenos frente al mar en Zvërnec. La suma de los dos proyectos, el del área protegida de Vjosa-Narta y la Isla de Sazan, alcanza un valor de hasta 5.000 millones de euros, según aseguró el primer ministro albanés, Edi Rama. «Es un gran sueño, y los grandes sueños siempre han estado rodeados de controversia», aseguró Rama en una entrevista para Reuters este lunes.
[–>[–>[–>En marzo de 2024, Kushner compartió en redes sociales imágenes del proyecto generadas con inteligencia artificial, en las que podían verse desde rascacielos hasta alojamientos de lujo incrustados en la montaña e incluso un puerto deportivo. Por su parte, Ivanka Trump se ha referido al complejo como un «retiro ecológico» en el que se construirán cerca de 10.000 habitaciones de hotel.
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Pese a ensalzar la belleza natural del entorno, el megaproyecto impulsado por Ivanka Trump y Kushner, que el Gobierno albanés aseguró que suponía una «colaboración» y no una venta de los terrenos, comenzó a talar los bosques de la zona en mayo e instaló concertinas para impedir el acceso de los locales. Este fue el catalizador de las protestas, impulsadas inicialmente por grupos ecologistas, que protagonizaron enfrentamientos con la seguridad privada contratada por los promotores.
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[–>«Maquinaria pesada ha estado arrasando uno de los hábitats costeros más importantes desde el punto de vista ecológico de Europa desde finales de abril, sin permisos, sin una evaluación de impacto ambiental y con el Gobierno albanés proporcionando explicaciones falsas al Parlamento», denuncia la ONG Protección y Preservación del Medio Ambiente Natural en Albania. «Las concertinas no pueden silenciar a la gente. Miles de personas han salido a las calles de Tirana para defender Vjosa-Narta de la destrucción impulsada por el afán de lucro privado«, añade Anouk Puymartin, directora de Políticas de BirdLife Europa y Asia Central, en un comunicado.
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El enroque del Gobierno
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Las protestas han congregado a miles de albaneses en la capital del país y a miembros de la diáspora en Bruselas, Estocolmo, Berlín, Toronto, Milán, Florencia y Nueva York, para denunciar lo que consideran tratos de favor a la familia Trump y una desconexión del gobierno con las necesidades de los ciudadanos. Aún así, el primer ministro albanés, Edi Rama, ha restado importancia a las protestas y las ha calificado de actos de antisemitismo vinculados a supuestas injerencias iraníes en el país. Rama ha prometido, pese a todo, seguir adelante con el proyecto turístico. «Les aseguro que será un proyecto magnífico, lo llevaremos a cabo y estaremos orgullosos de contribuir a Europa», declaró a Reuters.
[–>[–>[–>Desde Europa, en cambio, el proyecto se percibe como un obstáculo en las negociaciones de adhesión de Albania al bloque comunitario, ya que podría complicar el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Capítulo 27, relativo al medio ambiente. En declaraciones recogidas por Politico, un representante de la Comisión Europea aseguró que Bruselas ya ha trasladado sus preocupaciones a las autoridades albanesas. No obstante, desde Tirana sostienen que todavía no se ha presentado una propuesta definitiva y que las obras de construcción no han comenzado. Albania es actualmente uno de los candidatos más avanzados y podría completar su ingreso en 2027.
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Asimismo, el proyecto ha acarreado problemas internos para Rama. La fiscalía anticorrupción de Albania, SPAK, abrió la semana pasada una investigación sobre los controvertidos cambios en el estatus de protección y la propiedad de los terrenos de la zona aprobados en 2024. No sería la primera vez que un proyecto vinculado a Kushner se ve envuelto en acusaciones de corrupción. Affinity Partners se retiró en diciembre del año pasado de un controvertido proyecto en Belgrado, en el que las autoridades serbias se comprometieron a retirar la protección patrimonial de varios edificios para facilitar la inversión impulsada por Kushner. El caso acabó derivando en acusaciones contra funcionarios serbios por abuso de poder y falsificación documental.
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