Detrás de cada migrante hay una madre que sufre
Llegó al muelle de La Restinga, en la isla de El Hierro, hace dos años, tras un difícil viaje en el que estuvo a punto de naufragar. El viaje duró 9 días pero el final del viaje fue una auténtica odisea, tuvieron que remar para llegar a la costa porque se estaban quedando sin combustible y comida.
Pero Mbacke, a los 18 años, estaba dispuesto a conquistar el mundo, con la esperanza del sueño europeo. «Pensé que iba a trabajar de inmediato, pero “Cuando estás aquí, te das cuenta de que la realidad es muy diferente”.. Así lo admitió Mbacke ante Sussana Griso en el programa Espejo Público. Es uno de los usuarios de la Fundación “El Buen Samaritano” que ayuda a personas en riesgo de exclusión, entre ellas muchos inmigrantes que pasaron por centros de menores tras llegar en piragua a Canarias desde África. Este viernes tendrás la oportunidad de hablar con el Papa León XIV durante el encuentro que tendrá lugar en la Plaza del Cristo de La Laguna.
En directo, admitió que tenía claro lo que quería decirle a Su Santidad: “Detrás de cada migrante hay una madre que sufre. «Somos personas que merecemos una oportunidad de vivir y prosperar».
No importa si tu creencia religiosa es musulmana para creer en la protección internacional que un líder espiritual como el Santo Padre te puede brindar. Por eso Mbacké quiere pedir al Papa que recuerde al mundo que no venimos a robar, que vienen buscando una oportunidad. Mbacke tiene ahora 20 años y estudia secundaria, pero tiene claro que quiere trabajar y lo que quiere hacer. “Quiero ser plomero o tener un buen trabajo para ayudar a mi familia”.
Arriesgó su vida por un sueño y ahora se siente como en casa porque, dice, tuvo la suerte de conocer gente que creyó en él y lo animó a seguir luchando. Ellos son los que forman parte de la Fundación Buen Samaritano, que lleva años ayudando a cientos de personas en situación de vulnerabilidad, muchos de los cuales son jóvenes inmigrantes que han pasado por centros de menores y que, con 18 años, se encuentran en la calle, sin formación y sin ayuda.
El viernes, los ojos de cientos de sus compañeros se volverán hacia él, con la esperanza de que la mirada del Papa sirva para eliminar prejuicios.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de nuestra perfil de google.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí