Francia y Reino Unido refuerzan sus lazos contra la migración irregular

El ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, y su homóloga británica, Yvette Cooper, se encontraron este jueves en Pas-de-Calais para abordar los actuales desafíos migratorios que enfrenta la región, y plantear una actualización del acuerdo de Tourquet, firmado por los dos países en 2003, y que para Francia parece estar obsoleto.
«Estamos defendiendo no sólo una frontera entre el Reino Unido y Francia, sino también, una de las mayores fronteras exteriores de Europa, que abarca el 30% de la inmigración irregular de toda Europa. (…) Ahora, se ha convertido en un lugar destartalado y, desgraciadamente, ninguno de los mecanismos migratorios tras el Brexit ha sido reconstruido», afirmó Retailleau, quien anunció un refuerzo de la presencia policial en las playas y ciudades de Pas-de-Calais (norte de Francia). Especialmente en los próximos meses, que ante la llegada del buen tiempo, se produce una explosión de cruces del Canal de la Mancha.
El Reino Unido, por su lado, dotará de más financiación a los equipos de salvamento marítimo, el Servicio Departamental de Bomberos y Salvamento del Paso de Calais (SDIS) para albergar a las personas rescatadas.
Según las cifras anunciadas por Retailleau, durante las primeras siete semanas de 2025, las tentativas de cruce cayeron un 41% y el número de migrantes que lograron cruzar disminuyó un 32%. Unas cifras que son «fruto de toda la movilización», insistió el ministro del Interior felicitando a las fuerzas del orden francesas, pero haciendo hincapié en que es una tarea que debe asumir también Europa: «Alrededor del 12% de las intervenciones de los servicios de defensa se dedican muy específicamente al rescate de migrantes. Ya sea en el mar o en la tierra, 6.756 migrantes fueron rescatados en 2024. No es normal que los gastos relacionados con el rescate de los migrantes tenga que ser asumido por el Ministerio de Defensa francés».
En 2024, las autoridades francesas reportaron al menos 89 fallecidos al intentar cruzar el canal y ese mismo año se produjeron una media de 30.000 cruces, según diversas fuentes.
Un problema en el mar y en tierra
Un problema para Francia que también se enquista en tierra firme, con los asentamientos de migrantes a lo largo de las kilométricas playas de Pas-de-Calais, donde decenas de personas esperan el momento perfecto para cruzar con botes hinchables al Reino Unido.
Unos asentamientos que fueron creciendo hasta 2016, cuando el Gobierno francés estableció un plan para desmantelar la conocida como «jungla de Calais», que se había convertido en un campo de más de 8.000 chabolas. Sin embargo, lejos de ser una solución, la prefectura denuncia que ahora los asentamientos se han dividido y están dispersos por toda la costa.
Para evitar la proliferación de estos campamentos, Retailleau anunció un refuerzo de las patrullas en los transportes públicos de las zonas urbanas de Calais, Dunkerque y la región, y una mejora de las infraestructuras de los cuerpos policiales destinados a la lucha contra la migración irregular y la trata de personas. Además, Francia creará un proyecto de ley de finanzas de 2026, con un fondo de compensación para los agricultores que hayan sufrido daños en sus explotaciones debido a la presencia de migrantes.
Argelia
El encuentro de este jueves entre Francia y el Reino Unido en Pas-de-Calais ha rebajado las tensiones sobre la cuestión migratoria que arrastraban ambos países en los últimos meses. Retailleau desafió al Reino Unido con denunciar los acuerdos de Tourquet, que buscan reforzar la gestión de las fronteras, si «las cosas no progresaban». Finalmente, este jueves no se habló de una modificación de este acuerdo, pero los países acercaron posturas sobre la necesidad de unir esfuerzos en la lucha contra la migración irregular,
No solo en el norte con el Reino Unido, también Francia aprieta en el sur con Argelia. Las autoridades galas están revisando los pactos migratorios con otros países para reducir este problema, que ya se han convertido en la máxima preocupación de los franceses.
El puerto de Marsella es la principal entrada para la migración argelina y tras los últimos incidentes diplomáticos, relacionados con la negativa de Algeria a acoger a sus ciudadanos deportados de Francia, el primer ministro convocó este miércoles un comité interministerial, donde anunció que «Francia pedirá al Gobierno argelino que reexamine todos los acuerdos» sobre inmigración «y la manera en que estos se aplican».
François Bayrou ha dado un plazo de entre «un mes y seis semanas» para que Argelia revise los acuerdos de 1968, que según el primer ministro «no está respetando». Durante ese tiempo, se presentará a Argel «una lista sustancial y urgente» de personas «particularmente sensibles» que el Estado francés desea expulsar. Si esta petición no es escuchada, Bayrou amenazó con eliminar «las ventajas especiales» y los acuerdos concedidos al país.
El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, fue más allá y expresó su deseo de proponer a los países europeos limitar los visados a aquellos ciudadanos que vengan de países que no aceptan expulsiones, como es el caso de Argelia.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí