la curiosa (y centenaria) tradición de la Cincuesma en Villaviciosa
Arbazal (Villaviciosa) cumplió este domingo con la tradición y celebró la fiesta de Cincuesma, una de las romerías religiosas más antiguas y con mayor carga patrimonial del concejo maliayés. La cita tiene lugar cincuenta días después de la Pascua de Resurrección, el domingo de Pentecostés, y rinde culto a la Virgen de las Angustias, cuya devoción data de tiempos inmemoriales entre los vecinos de las parroquias de esta zona de Villaviciosa
[–>[–>[–>El canto de los dolores a la Virgen. | VA
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Como ya es tradición, nueve días antes de la fiesta la imagen de la Virgen de las Angustias fue trasladada desde la iglesia de Santa María de Arbazal hasta la parroquial de San Bartolomé de Pueyes, donde se celebró diariamente la novena, el rezo del rosario y el canto de los Dolores a la Virgen de las Angustias.
[–> [–>[–>Los vecinos de más edad de la parroquia relatan un curioso episodio sucedido en relación a la talla de esta Virgen. «La imagen quiso ser quemada, como tantas otras, durante la Guerra Civil, pero los vecinos mas mozos del pueblo la subieron hasta un prau más arriba de la iglesia, en el lugar conocido como el Subirón para rescatarla. La envolvieron en un saco y la ocultaron dentro de una facina. Así la salvaron de tiros, incendios y demás destrozos y desastres», cuentan Begoña García y Agustín Roces.
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Otros testimonios recuerdan antiguas muestras de gran fervor. «En esta procesión, debido a la gran devoción hacia la Virgen, la gente subía ofrecida a ella descalza o con mortaja», rememoran vecinos como Ana María Rivero
[–>[–>[–>Recorrido
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Los actos religiosos de ayer comenzaron a las 11.00 horas con el rezo del rosario en Pueyes. A las 11.30 horas arrancó la procesión de subida hasta Arbazal, con la Virgen de las Angustias acompañada por gaita y tambor. El recorrido llevó a los fieles desde la iglesia hasta el monasterio de Santa María de Valdediós, continuando por el camín de Santi hacia Vallinaoscura y posteriormente, por un prado situado bajo Arbazal hasta enlazar con la carretera general y llegar al desvío que conduce al templo, donde la procesión fue recibida con voladores y un sentido repique de campanas
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Una vez en la iglesia de Arbazal se cantaron los siete dolores a la Virgen de las Angustias, tradición que los vecinos datan en el siglo XVII. La misa solemne se celebró a las 13.00 horas en la iglesia de Santa María y fue cantada por el Coro Valdediós. Tras la eucaristía tuvo lugar la tradicional puya´l ramu con panes y productos asturianos, seguida de sesión vermú.
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[–>El broche a la jornada lo puso la costillada con sidra en el prau de la fiesta, donde vecinos y visitantes compartieron un ambiente festivo marcado por la continuidad de una tradición que sigue viva generación tras generación.
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