la muela de Mbappé contra Kubo y el espíritu de Odegaard
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Lo último que quería el triunvirato de LaLiga es tener que verse las caras continuamente en el siguiente mes de competición, como le va a suceder al Atlético, enfrentado en Copa y Liga con el Barça y en Champions frente al Real Madrid. Los blancos evitaron esta rueda de fuego encontrándose con la Real Sociedad en las semifinales. Sin embargo, los de Imanol Alguacil son, junto al Athletic, el equipo que mejor ha entendido este trofeo en las últimas ediciones. La historia también les invita a pensar con optimismo, porque el ‘torneo del K.O.’ es el único con el que igualan fuerzas con el «mejor equipo del mundo», según la definición dada por Imanol Alguacil en la previa a la ida de las semifinales que se juega en Anoeta.
Odegaard, el último verdugo del Real Madrid en eliminatorias
El Real Madrid y la Real Sociedad se han visto las caras en la Copa del Rey hasta en 19 ocasiones, con un resultado de nueve victorias en partidos para cada uno de los equipos y un empate. Es la única competición en la que el club donostiarra tiene un porcentaje tan equitativo. Este título corto se le da bien a los blanquiazules en los últimos tiempos. Fueron semifinalistas la temporada pasada, cuando cayeron frente al Mallorca en su versión menos competitiva. En 2020 fueron campeones en un derbi contra el Athletic -aunque por la pandemia se jugó la final en 2021-. A aquella mítica final, que terminó con un cántico de Alguacil en sala de prensa, la Real Sociedad accedió después de ganar en el Bernabéu por 3-4.
Ningún equipo ha vuelto a conseguir algo así en un torneo de eliminatorias desde entonces. Ni en Champions, donde el Real Madrid ha escrito remontadas de todos los colores. Ni en Copa, donde el último verdugo fue, precisamente, un exmadridista. Aquel 6 de febrero de 2020, cuando el mundo todavía no sabía que se iba a cerrar por completo debido a la pandemia del Covid-19, Martin Odegaard inauguró la cuenta realista con el que fue su primer y único tanto en el Bernabéu, donde debutó siendo un adolescente que nunca cuajó con la camiseta blanca.
El noruego aprovechó un balón muerto en el área tras un rechace de Areola. Con el interior batió al meta francés. No lo celebró. Estaba cedido por el Real Madrid y fue la afición blanca la que aplaudió su jugada. Aquella temporada fue magnífica para Odegaard, pero insuficiente para que echase raíces el actual centrocampista del Arsenal. La venganza de la promesa frustrada la encarna en este capítulo Take Kubo, que, a la mitad, todavía es propiedad madridista después de la operación que se fraguó en el verano de 2022 por 6,5 millones.
Kubo y el gol anulado por Munuera Montero a la Real
Kubo fue otro de los wonderkids por los que el Real Madrid apostó, además, arrebatándoselo al Barça. Después de varias cesiones en el Mallorca, Villarreal y Getafe, Donosti se ha convertido en su hábitat ideal. Al calor de Alguacil se ha convertido en uno de los centrocampistas más decisivos de un equipo que el año pasado jugó Champions. El inicio de temporada txuri-urdin ha estado lejos de lo que se presupone para esta plantilla, pero la racha reciente ha vuelto a situarles a las puertas de un título y de Europa.
Al japonés no le une con el Real Madrid más que un porcentaje de sus derechos. Lo demostró el 27 de abril de 2024, cuando el Real Madrid ganó a la Real Sociedad en Anoeta con gol de Arda Güler, ahora completamente desaparecido y sobre el que Carlo Ancelotti habló en rueda de prensa: «Todos los que tengan dudas pueden venir a mi despacho. Leo que hay un Caso Güler, pero ese caso no ha llegado aquí. Es un proceso para él y como para todos los jóvenes». A Kubo le anularon un gol aquel día: «Barrenetxea va a robar y lo único que puedo comentar es que el jugador que pierde el balón (Tchouaméni) se duerme. Eso si pasa en la Champions no se lo pitan».
¿Quién era el árbitro? Munuera Montero, el colegiado del Osasuna – Real Madrid del que tanto se habló después de la expulsión de Bellingham. Aunque la última victoria en LaLiga frente al Girona (2-0) ha aplazado el debate arbitral, que no estuvo en ninguna de las preguntas de la intervención de Ancelotti, quien lanzó varios dardos. El primero, contra Tebas, presidente de LaLiga, al que acusó de «faltar al respeto a millones de madridistas». El italiano también se despachó con los que le cuestionan: «Hay gente que esta cansada de ver mi cara todos los días. Lo entiendo, pero después de 40 años de fútbol, algo entiendo«.
Mbappé y Valverde, a pesar de la muela y el cansancio
La mayor preocupación en el Real Madrid estuvo en la ausencia de Mbappé en el entrenamiento previo al viaje a Donosti por culpa de una intervención en una muela: «Tuvo un problema con el diente, pero viaja, como todos los que tienen posibilidades». Y esto también implica a Valverde, el jugador que más minutos lleva esta temporada, por delante del francés (3.387 y 3.133, respectivamente) quien jugó tocado ante el Manchester City, descansó frente al Girona y apuntaba a un escenario similar en la ida de la Copa: «Valverde podría volver al lateral derecho».
Ancelotti está ante un juego de equilibrios que le incomoda, con un calendario que considera «absurdo, no solo para nosotros, sino para todos los equipos. No se puede sostener. En 52 días hemos jugado 17 partidos. En mi tiempo, en una temporada se jugaba 30 partidos de Liga. Es increíble». Pero cuando llegan los momentos decisivos, Carletto tiene a sus fijos y el uruguayo lo va a ser siempre, sea cual sea su posición. Por eso, Imanol Alguacil respondió con ironía sobre las bajas de su rival: «Por mucho que le quiten cinco muelas, a Mbappé no le va a afectar mucho». Aunque la Real Sociedad, donde Aguerd y Sucic podrían ser de la partida tras recuperarse, se ha propuesto, como en 2020, que la Copa, por lo menos en Anoeta, sea una visita al dentista para el Real Madrid.