Los trenes chinos por los que se interesa Puente, una amenaza para fabricantes como CAF o Talgo que ya se ha colado en Europa por Austria
El pasado jueves, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció que viajará a China para explorar la posibilidad de incorporar a la flota de Rente trenes de muy alta velocidad fabricados por la empresa estatal CRRC. La ministra abre así la puerta a la llegada a España de material rodante que acaba de colarse en Europa a través de Austria, provocando un gran revuelo y polémica en el país centroeuropeo por el posible impacto negativo que puede tener no sólo en la industria ferroviaria de ese país sino en la de Europa en su conjunto.
El 12 de noviembre Entró en servicio el primero de los cuatro trenes eléctricos de dos pisos fabricados por la empresa china CRRC que el operador ferroviario privado Westbahn se ha incorporado a su flota en régimen de alquiler durante los próximos diez años.
Westbahn, que tiene entre sus accionistas a la pública francesa SNCF y que compite con la también pública OBB, ha justificado la incorporación de este material rodante por los largos plazos de entrega que ofrecen los fabricantes europeos frente a la compañía china, de propiedad estatal y que es el mayor fabricante ferroviario del mundo, que factura alrededor del doble que sus principales competidores europeos, como Alstom y Siemens. La empresa austriaca también ha alegado que los fabricantes europeos constituyen un oligopolio que fija los precios que quiere.
Lo ha hecho tras la tormenta que ha desatado su decisión en Austria. Los sindicatos, la Cámara de Trabajadores y el gobernante Partido Socialdemócrata (SPÖ) han denunciado que la operación, que implica El debut de los trenes chinos en rutas de larga distancia dentro de la UE pone en riesgo a la industria europea y representa una pérdida de empleo y de conocimientos técnicos.
La preocupación ha llegado a tal punto que el ministro austriaco de Infraestructuras, el socialdemócrata Peter Hanke, ha asegurado que propondrá nuevas normas europeas antes de fin de año en Bruselas para proteger la industria ferroviaria de la competencia china.
Como se explica Josep Bernat, de la consultora de transporte Nuk Consultant, El desembarco de trenes chinos en Europa. «Es una amenaza para todos los fabricantes del continente, ya que han conseguido validarlos para operar en Europa»lo que les abre un mercado que hasta ahora les estaba cerrado y en el que, siguiendo al sector del automóvil, pueden entrar a precios muy competitivos y dinamitar el mercado.
El fabricante chino, como ha argumentado Westbahn, no sólo puede ofrecer plazos de entrega más cortos sino que también ofrece material rodante más barato que el de Alstom, Siemens o las españolas Talgo y CAF.
Investigación de la UE
Detrás de estos precios tan «competitivos» de los trenes chinos siempre ha existido la sospecha en el sector de que la ventaja competitiva de CRRC vendría de posibles ayudas públicas. De hecho, La Comisión Europea ha abierto dos investigaciones antisubvenciones contra CRRC por la sospecha de que el apoyo financiero estatal que recibe pueda distorsionar la competencia en el mercado interior europeo.
China llevaba años intentando que sus trenes circularan por las vías europeas. El primer intento de compra de este material rodante lo realizó Leo Express, de la que Renfe posee ya el 50% del capital. En 2016, el operador checo encargó tres trenes CRRC con opción a 30 más. Pero como asegura Bernat, el contrato se canceló en 2022 después de que los trenes no consiguieran la certificación TSI europea tras dos años de pruebas.
Los de Westbahn operarán en las rutas a Viena, Salzburgo y otros destinos de Austria, Alemania y Eslovaquia tras pasar varios años de pruebas en Hungría para cumplir con las normas técnicas y de seguridad europeas.
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