Restaurar el bajo Sella, de Cangas de Onís a Ribadesella, costará 7,7 millones
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La Secretaría de Estado de Medio Ambiente, que encabeza el asturiano Hugo Morán, ha licitado las obras de restauración fluvial del bajo Sella, que afecta a terrenos de Cangas de Onís, Parres y Ribadesella, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). La recepción de ofertas finalizará el próximo 18 de marzo y el presupuesto base asciende a 4.511.240 euros, lo que supone, una vez sumado el IVA, una inversión de 5.458.600 euros. Pero a esta cantidad aún hay que añadir el coste de la ocupación de terrenos, que ha sido valorada en 2.260.206 euros. Todo ello supone que la ejecución de la obra, aprobada inicialmente hace 14 años, supondrá un desembolso de 7,7 millones.
Las actuaciones contempladas en el proyecto, sobre un tramo de 24 kilómetros de longitud, entre Les Roces (Cangas de Onís) y Santianes del Agua (Ribadesella), incluyen la retirada de obstáculos en el cauce, la protección y recuperación de las márgenes fluviales, la eliminación de rellenos en las orillas y la restauración de la vegetación de ribera, que Medio Ambiente juzga determinante para la conservación adecuada de los ecosistemas fluviales. Además, se procederá al control de especies alóctonas invasoras y la mejora de la red de caminos y sendas fluviales existentes, «favoreciendo así tanto la biodiversidad como el uso sostenible de la zona», según la Secretaría de Estado.
Vecinos de Triongu (Cangas de Onís), después del desbordamiento del río Sella en 2021. / Luisma Murias
Una de las actuaciones clave de este proyecto afecta a Triongu (Cangas de Onís), donde se restaurará la margen izquierda del Sella y la defensa frente a inundaciones del núcleo urbano, ubicado en la margen derecha. Para ello, se retirará el relleno existente y se construirá una mota (barrera artificial) de 945 metros de longitud que actuará como protección frente a las crecidas del río. Además, se mejorará la capacidad de desagüe de los arroyos de Triongu, La Riega y Parda, lo que permitirá una mayor eficiencia en la evacuación de las aguas y reducirá el riesgo de inundación.
Con estas medidas, según los cálculos de Medio Ambiente, se garantizará la protección de Triongu frente a las crecidas del río Sella con un período de retorno de 100 años, «reforzando la seguridad y resiliencia de la comunidad ante eventos climáticos extremos».
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