Se necesita un cambio más radical
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La Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y los principales sindicatos de la región, UGT y CC OO, saludaron ayer el Pacto para una Industria Limpia anunciado por la Comisión Europea.
«El Pacto va en la buena dirección al plantear una estrategia que refuerce la competitividad de la industria asturiana», valoró la presidenta de FADE, María Calvo, quien no obstante advirtió de que «todo lo que dependa de los Estados miembros debe agilizarse», apremiando al Gobierno español a que «tome medidas inmediatas para asegurar la implementación de este plan». «La recomendación de reducir impuestos a la electricidad y eliminar cargas fiscales ajenas a la energía es positiva, pero debe traducirse en decisiones concretas. Yel ajuste en frontera debe aplicarse con eficacia y rapidez para evitar que la industria electrointensiva siga enfrentándose a una competencia desleal», reclamó Calvo.
«A falta de mayor concreción, parece que Europa ha tomado conciencia de defender su industria y potenciar la producción local mediante una mayor inversión y una flexibilización de las ayudas de Estado de cara a recortar los costes energéticos», defendió por su parte Jenaro Martínez, secretario general de UGT-FICA, quien no obstante llamó a «profundizar en el arancel medioambiental en un momento en el que la política arancelaria de EE UU provocará una inundación de acero chino en Europa».
En términos similares se pronunció Damián Manzano, secretario general de CC OO Industria de Asturias. «Parece que la UE despierta del letargo, pero también reclamamos la celeridad suficiente para tomar decisiones y concretar medidas, especialmente en lo que respecta al papel de los Estados en el mantenimiento de la siderurgia integral».
La siderurgia avisa de que es necesario «un cambio más radical»
La industria considera el Pacto para la Industria Limpia presentado ayer por la Comisión Europea «un paso adelante» y «un diagnóstico acertado», pero está muy lejos de cumplir sus expectativas: «se necesita un cambio radical».
La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que agrupa a las principales patronales del sector –entre ellas las de la siderurgia, la química, el cemento o la alimentación, con fuerte peso en Asturias– coincide «plenamente» con la visión de Bruselas y considera el paquete de medidas anunciado ayer «un primer paso decisivo e ilusionante». No obstante, la agrupación de industrias considera que la efectividad de las medidas queda condicionada a la voluntad y el compromiso de los Estados miembros en la ejecución. «Consideramos fundamental que los Estados, y España en particular, actúen con compromiso, para evitar que se produzca una distorsión competitiva de la UE dada por el mayor o menor impulso que unos u otros países den al proceso», señaló Carlos Reinoso, portavoz de la Alianza, que añadió que para evitar desventajas, además de incentivar fiscalmente las inversiones industriales orientadas a la descarbonización, Europa debe también flexibilizar los plazos y garantizar la neutralidad tecnológica. «Mejor es cumplir algo más tarde, que no cumplir», valoró Reinoso.
Por su parte la patronal siderúrgica europea, Eurofer, a la que pertenece ArcelorMittal –con casi 5.000 empleos en Asturias– señaló ayer que el diagnóstico de la Comisión Europea «es acertado», pero considera necesario «un cambio más radical para garantizar la competitividad, la descarbonización, la estabilidad empresarial y, en última instancia, la prosperidad y la autonomía», señaló Axel Eggert, director general de la Asociación Europea del Acero (Eurofer).
La patronal afirmó que la industria siderúrgica europea había delimitado cuatro áreas prioritarias que debían recibir la atención inmediata de los responsables políticos europeos y que, si bien el Pacto para la Industrial Limpia identifica los desafíos, «carece de soluciones urgentes y sólidas» y «las soluciones concretas se dejan abiertas para decisiones posteriores». Esas cuatro áreas son detener los efectos colaterales del exceso de capacidad mundial y nivelar el campo de juego para el acero europeo; actualizar el mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) para «cerrar lagunas»; hacer que la energía sea asequible y conservar recursos estratégicos como la chatarra ferrosa y potenciar su reciclaje y reutilización en Europa.
Ampliadas las exenciones del «arancel ambiental» de la UE al acero
Junto al Pacto para la Industria Limpia, la Comisión Europea (CE) presentó ayer la primera de sus propuestas legislativas «ómnibus» de simplificación que, entre otros textos legislativos en vigor, afectará al mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) o «arancel ambiental» al acero y otros sectores.
El eurodiputado socialista asturiano Jonás Fernández señaló que frente al «razonable optimismo» ante el Pacto Industrial, le genera «inquietud» el proyecto legislativo de simplificación porque afecta «a la ambición y el buen funcionamiento del arancel ambiental» al recoger exenciones masivas a pequeños importadores. Para Fernández, esto «podría crear incentivos para que grandes empresas desviaran sus importaciones a través de otras más pequeñas».
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