Trump ‘coloniza’ los minerales críticos de Ucrania en su guerra comercial y tecnológica con China
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Donald J. Trump ha abandonado a Ucrania pero al hacerlo sin complejos se comporta como si Estados Unidos fuera la potencia ganadora cuando la realidad es que reconoce que la guerra estimulada por su predecesor en la Casa Blanca se encamina hacia una derrota. Como señal de su sentimiento victorioso -contra Joe Biden, sin duda- es que, en el camino de su pacto con Vladimir Putin, impone a Ucrania un plan de reparaciones, una serie de medidas económicas que se exige a los estados vencidos. Este es el acuerdo de asociación que se sellará en la Casa Blanca –»he oído que Zelenski viene por aquí», ha dicho despectivamente Trump- este viernes, día 28 de febrero; la creación de un fondo para la explotación de minerales críticos y de las llamadas tierras raras con participación de Estados Unidos y de Ucrania, parte de cuyos ingresos podrán ser invertidos en la reconstrucción del país.
Trump exigía que el pacto reconociera una deuda de 500.000 millones de dólares (476.551 millones de euros) de Ucrania a EEUU por la ayuda económica y militar presuntamente proporcionada por la Administración Biden tras la invasión de Rusia el 24 de febrero de 2022 -una invasión que EEUU se ha negado a calificar como tal en el Consejo de la ONU el pasado lunes-. Una cifra exagerada.
La asistencia militar desde 2014 se ha elevado a 69.200 millones. Y según el Congreso estadounidense el total no superaría los 175.000 millones de dólares. Pero tal exigencia, presentada a Zelenski en Kiev por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en la primera visita oficial el pasado 12 de febrero, de un alto cargo de la Administración de Trump a Ucrania, y más tarde el 19 de febrero, por el enviado especial a Ucrania, Keith Kellog, finalmente no figurará como tal. Pero ya las misiones Bessent-Kellog y el duro lenguaje personal de Trump contra Zelenski- han sido una muestra de que el presidente estadounidense ya ha pactado prácticamente con Putin el fin de la guerra y que lo esencial, antes de firmar, es obtener el botín de guerra para exhibir a sus electores cuanto antes.
Pues eso, se comporta como el jefe de la potencia victoriosa. Ni los 500.000 millones de dólares figurarán en la nueva versión ni que Ucrania es considerada una nación deudora. Tampoco la exigencia previa de que la sociedad a crear se regirá por la ley del Estado de Nueva York.
En el borrador cuestionado por Zelenski se decía: «Este acuerdo se regirá por la ley de Nueva York, sin tener en cuenta los principios de conflicto de leyes». En otros términos, los conflictos con la ley ucraniana.
Los minerales críticos ¿espejismo?
Los minerales críticos en el subsuelo de aproximadamente 820 kilómetros cuadrados, incluida una parte ocupada ahora por el ejército ruso, supondrían un 20% de las reservas mundiales de litio, por ejemplo, mineral que se utiliza en la producción de baterías ligeras. Problema: ni una sola mina de litio ha sido abierta en la citada región. Otros minerales críticos, zirconio, que se usa desde en la industria aeronáutica a la odontología, o el escandio, tampoco han sido objeto de explotación. Y aquello que está probado, se extrae en pequeña escala: el tantalio, utilizado en semiconductores; el niobio, que tiene propiedades superconductoras; y el berilio, un metal utilizado en sector aeroespacial.
Y con el titanio, que se utiliza para fabricar barcos, aviones y misiles, pasa otro tanto. Si bien Ucrania figura en el ránking de los 10 países con reservas de titanio, solo un 10% de sus reservas probadas está siendo explotadas. El otro interés de Trump son las denominadas tierras raras: 17 minerales que se utilizan en la producción de teléfonos móviles, vehículos eléctricos y diversas aplicaciones industriales, tecnológicas y energéticas, como los rayos láser. Como el europio, disprosio, gadolinio, praesodimio, iterbio, holmio…
China y el monopolio de los ‘raros’
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), China ejercita la mayor capacidad procesadora de minerales críticos. Refina el 30% del niquel, el 50% del litio y del cobalto. Pero es que, además, posee cerca del 90% de los minerales raros. Posee el 90% de las reservas de tierras raras. La Administración Trump ha colocado a la China de Ji Jimping en la mirilla en la guerra comercial y tecnológica. Y aunque en Ucrania las reservas casi están sin explotar y muchos informes geológicos se basan en antiguos informes de la Rusia soviética, Estados Unidos no quiere perderse la oportunidad de explotarlos.
Trump tiene en cuenta que un 40% de los minerales que le interesa explotar están situados en el subsuelo que ahora ha conquistado Rusia. Se estima que el ejército ruso controla dos depósitos de litio, uno en la región del Donetsk y otro en Zaporiyia. El saqueo de aquellos que estimularon la guerra y los que invadieron está, pues, en marcha. Zelenski, al estampar su firma en el acuerdo con Trump, atará el futuro de su país a los intereses estratégicos de Estados Unidos, mientras que Putin obtendrá lo suyo, a partir del territorio que se quedará en las «negociaciones de paz».
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