1.000 CV, un motor por rueda y convivencia con el térmico
El futuro M3 eléctrico de BMW ya tiene nombre: se llamará BMW M3, sin más. Así lo confirmó Frank van Meel, director de BMW Motorsport, durante el reciente Festival de la Velocidad de Goodwood. La decisión supone que, por primera vez, convivirán en el mercado dos berlinas deportivas con el mismo nombre pero con tecnologías radicalmente diferentes: una con motor de combustión de seis cilindros y otra totalmente eléctrica con motor de combustión de seis cilindros. 1.000 CV y un motor de rueda.
Dos BMW M3: mismo nombre, dos filosofías diferentes
La estrategia de BMW es clara: satisfacer a los puristas de los motores de combustión y, al mismo tiempo, abrir la gama a la alta potencia eléctrica. La nueva generación del M3 térmico conservará un motor turboalimentado de seis cilindros en línea con hibridación suave y una potencia cercana a 560 CV. Se construirá sobre una evolución de la plataforma CLAR, la misma que utiliza el actual Serie 3.
Paralelamente, el M3 eléctrico utiliza la plataforma nueva claseEspecífico para coches que funcionan con baterías. La arquitectura permite colocar un motor eléctrico en cada rueda, con una potencia combinada que alcanza 1.000 CV en la versión conceptual presentada en Le Mans hace unas semanas. Si bien es probable que la variante de producción se modifique ligeramente, no se espera que caiga por debajo del 800 CV.
Ambos coches compartirán un diseño muy similar, lo que añade una capa de confusión pero también refuerza la idea de que el M3 eléctrico quiere ser reconocido como un M3 en toda regla, no como una alternativa denominada «iM3» o algo similar.
Motores de ruedas y dinámica de precisión.
La configuración con un motor por rueda no sólo persigue valores de aceleración brutales. Los ingenieros de BMW insisten en que el objetivo principal es calidad de sensaciones y el precisión dinámica. Al distribuir el par de forma independiente en cada curva, el coche puede variar la entrega de potencia milisegundo a milisegundo para mejorar la dirección y la tracción sin recurrir a un complejo diferencial mecánico.
Desde el punto de vista del conductor, esto da como resultado una direccionalidad que reacciona antes de que el cerebro termine de procesar. La respuesta del acelerador, la ausencia de retardo y la posibilidad de jugar con la parte trasera abren un abanico de sensaciones que la marca define como «prioritarias» frente a la simple búsqueda de un récord de aceleración.
El M3 eléctrico no se limita a cifras de potencia: la dinámica y la precisión serán los verdaderos argumentos al volante.
Todo eso cambia para el conductor.
La coexistencia de dos M3 con tecnologías tan diferentes cambiará la experiencia de compra. El conductor tendrá que elegir entre el sonido, la sensibilidad y la respuesta progresiva del motor de combustión de seis cilindros o la inmediatez y gestión inteligente del par del eléctrico. Ambos prometen unas prestaciones de primer nivel y una configuración específica para la división M, pero la sensación al volante no tiene nada que ver.
El coche eléctrico arrancará desde parado con una fuerza que ningún turbodiésel ni gasolina puede igualar. A cambio, el peso de la batería será mayor y habrá que acostumbrarse a la gestión térmica que, en el circuito, puede limitar la potencia tras varias vueltas. El motor de combustión, sin embargo, mantendrá una curva de prestaciones más constante y el sonido del seis cilindros seguirá siendo su rasgo distintivo.
¿Qué significa esto para la gama M y la competencia?
La decisión de BMW de dar el mismo nombre a los coches eléctricos y térmicos es un fuerte mensaje comercial: el futuro eléctrico no sustituye al deportivo tradicional, sino que lo complementa. En lugar de retirar el motor de seis cilindros, BMW lo mantiene actualizado con hibridación suave para cumplir con las regulaciones de emisiones, mientras que el Neue Klasse se convierte en el escaparate de la tecnología de tren motriz más avanzada de la marca para los clientes que ya conducen a diario con un enchufe.
La competencia toma nota: Mercedes-AMG ya está explorando deportivos eléctricos como el CLA 45 eléctrico y el AMG GT de cuatro puertas. La convivencia de versiones térmica y eléctrica con el mismo apellido M3 sitúa a BMW en una posición peculiar, donde tradición y electrificación conviven bajo un mismo emblema.
🛠️ Tecnología bajo revisión
- Hecho a tener en cuenta: Hasta 1.000 CV con cuatro motores eléctricos (uno por rueda).
- Qué equipa: plataforma nueva clase Específico para vehículos eléctricos, motor por rueda, gestión independiente del par y diseño de carrocería muy similar al M3 térmico.
- Así es como le afecta a usted como conductor: Aceleración ultrarrápida desde parado y comportamiento dinámico más preciso gracias al control individual de cada rueda. La elección entre sensaciones térmicas y respuesta eléctrica definirá la compra.
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