56.682 puntos totales, pero el 24% sigue sin operar
España cerró el segundo trimestre de 2026 con 56.682 puntos de recarga de acceso público operativosapenas un 2,9% más que el trimestre anterior. Los datos, obtenidos del último barómetro de electromovilidad elaborado por las asociaciones de fabricantes, esconden un problema crónico: 17.821 puntos de recarga ya instalados aún no están operativoslo que representa el 23,9% del total de infraestructura construida. Si todos estuvieran activos llegaría la red nacional 74.503 puntos. Los avances son positivos, pero la masa de puntos latentes pesa sobre la confianza de los compradores y mantiene a España lejos de la media europea en movilidad eléctrica.
Durante el segundo trimestre se incorporaron 1.605 nuevos puntos, con un papel cada vez mayor de la carga ultrarrápida. los equipos de 250 kilovatios o más Han añadido 337 instalaciones y ya concentran el 90% de toda la infraestructura de alta potencia que se puso en marcha en 2025, aunque todavía representan sólo el 5% de la flota pública operativa. La mayor parte de la red, en torno al 70%, sigue estando compuesta por puntos de hasta 22 kW, ideales para una carga lenta en destino pero insuficiente para despegar en rutas interurbanas.
La red de carga crece, pero una cuarta parte todavía no funciona
La verdadera carga no está en la instalación, sino en la activación. 17.821 puntos se encuentran en situación «no operativa».Cifra que incluso aumenta respecto al trimestre anterior. De ponerse en servicio, España contaría con 74.503 puntos, pero la burocracia y los problemas de conexión a la red de distribución están frenando su entrada en funcionamiento. En la práctica, casi uno de cada cuatro enchufes instalados es invisible para el conductor.
El director general de la asociación de fabricantes advirtió de que «las infraestructuras de carga siguen siendo el principal reto para consolidar la transformación» e instó a «agilizar los trámites burocráticos y reducir los tiempos de activación» para que las inversiones ya realizadas sean realmente útiles. El obstáculo burocrático, más que la falta de inversión, frena la difusión.
España tiene 17.821 puntos de recarga esperando a ser conectados a la realidad: cada uno de ellos es una inversión que no genera confianza en el comprador de electricidad.
El indicador global de movilidad eléctrica: España se ha quedado atrás
El indicador global de movilidad eléctrica de las patronales del sector sitúa a España en esta posición 26,9 puntos sobre 1001,5 puntos más que en el primer cuarto. Sin embargo, la media europea asciende a 40,1 puntos tras crecer 1,8 puntos en el mismo periodo. La brecha se amplía y sólo nueve comunidades superan la media nacional: Navarra (38,7), Asturias (28,8) y Galicia (26,1) registran los mayores avances. En el contexto europeo, Noruega, Países Bajos y Portugal mantienen posiciones de liderazgo.
El impulso viene sobre todo del mercado: En el primer semestre del año se matricularon 141.143 coches electrificadoslo que eleva su cuota al 21,8%. Las asociaciones de fabricantes esperan que el Plan Auto+, pendiente de activación, acelere aún más la demanda. Pero la infraestructura apenas mejora: el indicador de tarificación específica sube sólo 0,6 puntos, hasta un nivel inestable 15,4 sobre 100. Castilla y León (23,7), Cantabria (22,2) y Navarra (21,7) lideran el ranking, mientras que la media europea en este apartado alcanza los 31,1 puntos.
¿Qué ralentiza la implementación de los puntos instalados?
Según organizaciones europeas del sector, España ya ha alcanzado la meta 67% de la potencia instalada objetivo que marca la normativa europea para 2026. En el mapa provincial, 22 provincias alcanzan o superan el objetivo, pero 10 ni siquiera llegan al 50%lo que acentúa las desigualdades territoriales. La red de muy alta potencia, con 2.806 puntos de 250 kW y más, avanza a buen ritmo, pero los expertos subrayan que no basta con instalar: los puntos deben estar operativos y accesibles incluso para el transporte pesado, algo que ya exige el actual Reglamento AFIR con potencias de 350 kW y 1.400 kW para las estaciones de la red transeuropea.
Si bien los concesionarios comienzan a ver una recuperación en las ventas de electricidad, la percepción de los compradores sigue ligada al miedo a quedarse sin toma de corriente. La ayuda para adquisiciones, el crecimiento del mercado y la inversión en infraestructura marcan el rumbo, pero los miles de puntos inactivos son la señal más visible de que la electrificación necesita coordinación administrativa, y no sólo un presupuesto, para ser creíble. Los datos hablan claro: casi 18 mil puntos de carga instalados quedan inútiles hasta que alguien presiona el botón para conectarlos.
📊 Las claves de las novedades
- Cifras a tener en cuenta: 56.682 puntos operativos; +2,9% en el trimestre; 17.821 fuera de servicio (23,9% de la red) lo que evitaría 74.503 puntos; el indicador de movilidad eléctrica en 26,9 frente al 40,1 en Europa; La proporción de vehículos electrificados es del 21,8%.
- Cómo te afecta: La red de recarga está creciendo, pero el trimestre inactivo hace que los conductores que quieran dar el salto a lo eléctrico todavía encuentren puntos fantasma. La recomendación a los compradores es planificar rutas con aplicaciones que filtren los puntos de operación en tiempo real y aprovechar las ayudas antes de que se agoten los fondos para el próximo plan MOVES o Auto+.
- También debes saber: Las comunidades que más están avanzando en la recarga son Castilla y León, Cantabria y Navarra; aquellos que estén por debajo del 50% del objetivo de potencia pueden ralentizar los viajes eléctricos de largo alcance.
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