Combatientes ucranianos piden en Barcelona que Europa continúe con su apoyo a Ucrania

Combatientes ucranianos han reclamado en Barcelona que Europa no abandone a su país en la guerra contra Rusia. Petro Melnyk, combatiente ucraniano, ha descrito la invasión rusa como un ataque «a la libertad, a la voluntad, a la democracia» y como «tres años de vida de sufrimiento, esperanza y lucha» en un acto organizado por la Fundación Convento de Santa Clara en CosmoCaixa que ha contado con la participación de la ministra de Defensa, Margarita Robles.
«El Gobierno español es muy contundente, vamos a seguir apoyando a Ucrania en una paz justa y en que no podemos dejar sola a Ucrania», y ha insistido en que la paz debe tener «a Ucrania como protagonista». En declaraciones posteriores a los medios, la ministra ha dicho que España de momento no se plantea el envío de tropas al terreno para brindar las garantías de seguridad que están ahora sobre la mesa de debate europeo, después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya acelerado las conversaciones con Rusia.
«Se ha politizado la guerra», ha lamentado Robles, que ha señalado cómo, desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, el foco ha pasado del pueblo ucraniano a las reuniones de jefes de Estado tanto en Washington como en Europa. Robles ha reconocido que existe un agotamiento social después de tres años de conflicto y ha advertido sobre el riesgo de que la opinión pública europea se vuelva indiferente: «Nos jugamos la paz en Ucrania, pero también una sociedad que no sea insensible al dolor».
La ministra ha recordado su reciente visita a Odesa bajo la amenaza de bombardeos, destacando la determinación de los soldados ucranianos, que le dijeron: «Esta es una causa justa y, como es una causa justa, la vamos a ganar». En este sentido, ha destacado la necesidad de trabajar en la reconstrucción del país y del tejido social «para evitar que las generaciones venideras crezcan en el odio».
Testimonios del frente
Petro Melnyk, el combatiente ucraniano, ha contado su experiencia en el frente: «Vi la muerte de compañeros, tuve que llamar a sus familias para contárselo. Eso nunca se olvida». También ha hablado de su tiempo en cautiverio, que describió como «el infierno en la tierra».
Elina Medynina, médica militar que participó en la defensa de Mariúpol y estuvo más de seis meses prisionera, estuvo atendiendo a soldados heridos. «Recuerdo los ojos de los heridos, los veía incluso en la más absoluta oscuridad, suplicando ayuda y con total confianza. Esa confianza me daba alas, quería hacer cada vez más», ha explicado.
Llamada a la solidaridad
Sor Lucía Caram ha advertido sobre los riesgos de una paz sin garantías para Ucrania: «Una tregua injusta es una burla criminal que solo conducirá a más violencia». Ha pedido que se mantenga la ayuda humanitaria: «Vengo a mendigar que les ayuden a ayudar, con material médico, personal y programas de acogida para refugiados, especialmente niños».
Caram también ha pedido por la mejora del Papa Francisco, que continúa hospitalizado, y que se ha involucrado en la causa ucraniana. «Que no se vaya todavía, que tenemos una paz que arreglar y mucha guerra que dar dentro de la Iglesia«.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí