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España, uno de los países ‘ricos’ que menos años de vida laboral usa para calcular la pensión y la OCDE avisa: no es sostenible

España, uno de los países ‘ricos’ que menos años de vida laboral usa para calcular la pensión y la OCDE avisa: no es sostenible
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  • Publishednoviembre 30, 2025



La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha puesto –doblemente– el foco en el sistema de pensiones español. Él grupo de expertos ha llamado la atención sobre los años de vida laboral utilizados para calcular estas prestaciones.

Precisamente, ha advertido que España -junto con Francia– son los únicos países rico eso usar menos de 35 años para el cálculo antes mencionado. La lista de la OCDE también incluye Colombia y Costa Rica.

Que España utiliza una fracción relativamente pequeña de la vida laboral aumenta las pensiones inicialesque pone en duda la sostenibilidad del sistema.

Por ello, la institución que dirige Mathias Cormann ha aconsejado ampliar el plazo.

Aunque reconoce que ha dado un paso hacia las “mejores prácticas” al ampliar el periodo de referencia a los 29 mejores años, sugiere ir más allá y Llévalo a 35 años para reforzar la estabilidad financiera. del modelo de pensiones.

En España, el cálculo de la jubilación se basa hoy en día en dos grandes reformas cadenas que aún se están desplegando.

El primero, aprobado en 2011, alarga progresivamente el periodo de cómputo de 15 a 25 años, una transición que culminará en 2027 y que ya está incorporada en la mayoría de las nuevas pensiones.

El segundo, sellado en 2023, no sustituye al anterior, sino que se superpone a él y lo estira aún más.

Este paquete introduce a partir de 2026 un sistema dual que permitirá progresivamente desde los 25 años actuales hasta un máximo de 29, con posibilidad de dejar fuera los meses con peores precios.

A partir de ahí, la Seguridad Social calculará la base reguladora eligiendo la opción más favorable para cada nuevo jubilado y, una vez fijada la pensión inicial, la actualizará con la inflación medida para cada año.

Esto garantiza aumentos automáticos de estos beneficios, pero también aumenta el costo de las cuentas públicas de manera sostenida.

Como ejemplo, Las pensiones contributivas aumentarán un 2,6% en 2026. El incremento en 2025 fue del 2,8% y el de 2024, del 3,8%.

Le siguen los aumentos del 8,5% en 2023 y del 2,5% en 2022, por mencionar sólo los últimos aumentos.

Otros modelos

En FranciaLas pensiones del régimen general se calculan con el promedio de los 25 mejores años de salario. En Costa Rica Se toman como referencia los últimos 25 años de la carrera laboral.

Colombia Es un caso híbrido. La norma permite elegir entre dos opciones: los últimos 10 años de cotización o el promedio de toda su vida laboral, aplicando la opción más favorable al trabajador.

España es, por tanto, un ave rara. La norma entre los países desarrollados. es utilizar toda la carrera laboral como base para el cálculo, ya sea a través de sistemas de puntos o esquemas de contribución definida nocional (NDC).

Es el caso de Austria, Bélgica, Canadá, Alemania, Italia, Japón, Corea, los países nórdicos o gran parte de Europa del Este.

Cuando no utilizan toda la vida laboral, tienden a utilizar períodos de cálculo más altos que los de España.

Portugal utiliza los mejores 40 años y Eslovenia y Estados Unidos, los mejores 35.

Por qué es importante

El período de cálculo no es un tecnicismo menor, ya que determina qué parte de la vida laboral se tiene en cuenta para fijar la pensión.

Muchas carreras profesionales comienzan con salarios bajos, continúan con una etapa de progresión y Suelen acabar con los mejores sueldos en la parte final.

Es decir, si sólo nos fijamos en los últimos 25 años, una buena parte de ellos son ignorados los años malos. El resultado es una pensión inicial más alta que si se calculara sobre 35 años o sobre toda la vida laboral.

En España esto se traduce en una tasa de reemplazo –la proporción del último salario que cubre la pensión– de los más altos de la OCDE, mientras que las proyecciones de gasto en pensiones sobre el PIB colocan a nuestro país a la cabeza del club para las próximas décadas.

29 años no es suficiente

La combinación de un cálculo corto, la revalorización de las pensiones con la inflación y una población cada vez más envejecida Refuerza la presión sobre las cuentas públicas.

Las advertencias no provienen sólo de la OCDE. fedea Se ha mostrado especialmente crítico con la última reforma de las pensiones.

En sus valoraciones, los economistas de la fundación señalan que ampliar el periodo de cálculo hasta los 29 años con la posibilidad de descartar 24 meses malos reduce muy poco el gasto futuro.

Lo que propone es ampliar progresivamente el plazo de cálculo de las pensiones a toda la vida laboral, sin permitir descartesy endurecer otros parámetros de acceso a la jubilación.

El objetivo explícito es “reducir la tasa de beneficios actual”. Esto es reducir la relación entre pensión y salario significa que el sistema deje de ser “excesivamente generoso en relación con sus recursos”.

El problema no es sólo cuánto pagas, sino en cuánto tiempo. La esperanza de vida al jubilarse sigue aumentando, la edad efectiva de jubilación no aumenta al mismo ritmo y la base de cotizantes sufre debido a la demografía y la inseguridad laboral.

En este contexto, cualquier parámetro que incremente la pensión media –como un período de cálculo corto o una revalorización total con la inflación– actúa como un acelerador de la pensión. un desequilibrio que ya es estructural.

A esto se suma la tensión la llamada alcancía de pensiones. Después de años prácticamente agotados, el fondo de reserva Cerró 2024 con alrededor de 9.400 millones de euros gracias a aportaciones adicionales, principalmente del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

Aunque la cifra representa una recuperación respecto a años anteriores, sigue siendo insuficiente en comparación con el gasto.

Es la razón por la cual La Seguridad Social necesita transferencias del Estado de más de 40.000 millones de euros para cuadrar las cuentas y garantizar el pago de las pensiones.

Este refuerzo se ha convertido en un elemento estructural del sistema, que depende de los presupuestos del Estado para mantener su sostenibilidad a corto plazo.



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