FESTIVAS dDE CINE | Un ‘gilipollas con suerte’ hace triunfar a Mieres en las carteleras de Nueva York
Los mierenses Minerva Losa y Jesús González conforman “Milagritos Monchi”, un proyecto cultural que sirve de pseudónimo cuando firman sus ideas culturales. Esta incipiente marca creativa —mitad productora, mitad alter ego— acaba de arrancar su trayectoria con un éxito inesperado y de dimensión internacional: un cortometraje rodado íntegramente en Mieres ha ganado uno de los premios principales del Festival de Cine Fracasado, certamen que desde hace cuatro años se celebra en Brooklyn, el populoso distrito de Nueva York situado en el extremo oeste de Long Island.
[–>[–>[–>El galardón a mejor personaje recayó en “El gilipollas con suerte”, la historia de un vendedor sin escrúpulos que parece vivir en un estado de fortuna permanente, pese a atribuir su éxito a su supuesto “trabajo duro”. El filme tuvo que competir con 57 producciones llegadas de diez países.
[–> [–>[–>La pieza está protagonizada por el actor amateur Dudu Del Rosal, quien da vida a Tino Mouskiras. Su personaje no deja de estrellarse de lleno contra la buena suerte. Incluso responde a un típico correo de estafa nigeriana… que resulta ser auténtico y gana un millón de euros. Mientras otros calculan, fallan y tropiezan, él apenas se esfuerza y siempre cae de pie. Su falta de escrúpulos enmarca a un personaje con un toque de cómica maldad.
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Un alter ego para crear sin etiquetas
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“Milagritos Monchi es nuestro alter ego, con el que hacemos cosas que se nos van ocurriendo”, explican Minerva Losa y Jesús González. Más que una productora, dicen, es una marca flexible, un paraguas bajo el que firman todo lo que hacen: “Es una mezcla de marca, un pseudónimo… porque en realidad estamos empezando”.
[–>[–>[–>Ese carácter experimental les permite trabajar “a lo que salga”: podcast, vídeo, pequeños proyectos audiovisuales y, ahora, un cortometraje premiado en Nueva York. Y todo comenzó con un anuncio de Instagram.
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Un festival que premia el fracaso… y eleva la creatividad
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A principios de septiembre, los dos creadores vieron en redes una convocatoria del Fail Film Festival, un singular evento cultural de Brooklyn que celebra las películas imperfectas, experimentales y hechas con pocos recursos. En su quinta edición han decidido abrir el certamen a trabajos internacionales. El plazo, sin embargo, era una carrera contrarreloj: solo un mes para idear, escribir, grabar y montar la película.
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[–>“Teníamos que hacerlo absolutamente todo en un mes: buscar la idea, escribir el guion, hacer el storyboard, cuadrar con los actores… Fue un cuadro porque todos trabajamos”, recuerdan. Tiraron de amistades y conocidos, incluso de clientes de la tienda donde trabaja Jesús González, “Ca Silveiro”: “Oye, necesitamos extras, ¿te vienes esta tarde?”. Así fue el casting.
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El rodaje se hizo con una cámara de fotos que graba vídeo, un recurso que el festival permitía sin restricciones. Aunque les hubiera gustado usar Super 8 —su formato favorito—, los tiempos lo hicieron inviable.
[–>[–>[–>Minerva Losa y Jesús González, “Milagritos Monchi”, en Ca Silveiro, uno de los escenarios del corto. / David Montañés
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El personaje que inspiró la historia
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La idea surgió casi por casualidad, durante un encuentro familiar el mismo 6 de septiembre, día en que se abrió el plazo del festival. “Nos hablaron de un personaje real, alguien al que todo le sale bien sin querer. Se nos encendió la bombilla”. La anécdota de la carta nigeriana real fue el detonante. “Él responde… y resulta que no es una estafa. Entonces dijimos: esto hay que contarlo”.
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Con esa inspiración construyeron una comedia rápida, llena de gags y sketches, y ajustada a la duración recomendada por el festival.
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De Mieres a un cine de Nueva York
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El resultado final fue uno de los 13 cortometrajes seleccionados para proyectarse en Brooklyn, entre 57 piezas que finalmente lograron llegar a tiempo (aunque el festival había recibido inicialmente más de un centenar de inscripciones).
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Después de las proyecciones, las votaciones —abiertas al público y a los propios participantes— otorgaron a “El gilipollas con suerte” mierense el premio al personaje más memorable. “Era el que más ilusión nos hacía. Le pusimos mucho cariño al guion y que se reconociera ese trabajo nos pareció increíble”.
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Aunque no hubo premio físico, sí hubo intercambio cultural: “Milagritos Monchi” ha organizado en Mieres una proyección con los cortos ganadores del festival estadounidense.
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Un proyecto cultural que crece
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Aunque ambos insisten en que “un proyecto humilde”, lo cierto es que “Milagritos Monchi” empieza a consolidarse como un espacio creativo propio, especialmente orientado al audiovisual. Paralelamente mantienen su podcast, “Moderna Líquida”, un programa sobre moda con humor ácido, anécdotas históricas y miradas irreverentes. Ya preparan la tercera temporada, y cuentan con un colaborador fijo, Michel Suárez, “un señor muy sabio que aporta muchísimo sobre historia”.
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Nuevos horizontes: Londres y quizás Cannes
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Su próximo objetivo es presentarse al festival Straight 8, un prestigioso certamen británico dedicado al Super 8. La mecánica es tan arriesgada como fascinante: cada participante filma un cartucho de tres minutos y medio y lo envía sin ver, sin editar, sin saber si las tomas han salido bien. La organización se encarga del revelado y de la edición.
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Si su pieza queda entre las 25 mejores, se proyectará en un cine IMAX de Londres. Los ocho mejores trabajos viajarán al Festival de Cannes.
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“Tenemos una idea en la cabeza y queremos hacerlo bien. Tenemos que cuadrarlo con Edu (Dudu del Rosal), nuestro actor fetiche, buscar más actores, pedir permisos… Pero lo hacemos desde aquí, desde Mieres. Al final vivimos y trabajamos bien aquí”.
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Con un premio internacional recién estrenado y un futuro lleno de proyectos arriesgados y creativos, “Milagritos Monchi” demuestra que el ingenio —y un poco de suerte— también puede nacer en una cámara modesta, en un mes de vértigo y en una pequeña ciudad asturiana.
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