la emotiva fiesta de despedida a un trabajador incansable, siempre con la sonrisa puesta
Un nutrido grupo de amigos le rindieron un homenaje-sorpresa a José Aquilino García Pérez, en un establecimiento hostelero ubicado en la Carretera Cañu, justo a escasos metros del taller mecánico que regenta con su nombre desde hace varios lustros, en la ciudad de Cangas de Onís. Entre los obsequios recibidos no faltó la elástica del Real Madrid con su nombre serigrafiado.
[–>[–>[–>Un merecido reconocimiento a un «trabajador incansable, siempre con una sonrisa» para atender a la clientela; un hombre que deja estela en la igualmente conocida como Avenida de Castilla y, por supuesto, también en el núcleo rural de Coviella (Cangas de Onís). Amigo de sus amigos; todo un personaje entrañable, además de confeso madridista -para lo bueno y para lo malo-. Utilizando un símil futbolístico, quizás este sea el mejor gol de Aquilino en su larga y dilatada trayectoria profesional.
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Foto de familia de los asistentes a la fiesta. / R. J. M. C.
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