El biohacking pretende llegar a una edad avanzada con una apariencia y una energía propias de alguien mucho más joven


¿Sería la inmortalidad una bendición? ¿O una maldición? En estos tiempos en los que la expresión “eterna juventud” está en boca de todos, es normal hacerse este tipo de preguntas. Pero en realidad el problema viene de lejos.
Los antiguos griegos Contaron historias edificantes sobre cómo prolongar la vida. Uno de estos mitos hablaba de lo que le ocurrió a Titono (hijo del rey de Troya) quien, por haber pedido la inmortalidad a Zeus, fue condenado al eterno envejecimiento y decadencia. No murió pero tampoco volvió a ser joven.


RBA
La ciencia detrás de la longevidad
Quienes investigan los límites biológicos de la humanidad Son muy conscientes de que, como ocurre en la mitología, no merece la pena tener una existencia larga pero con graves limitaciones físicas y quizás mentales. Estos futuristas quieren ir mucho más allá y afirman que, En 2050, podríamos vivir hasta los 1.000 años (el límite actual es de 120 años).
«Inmortalidad práctica» la llaman, y se aferran al hecho que era posible duplicar la esperanza de vida mundial que existía en 1900 (De 32 pasamos a 73,5, aunque en España son 90), se puede hacer más gracias a los avances de las ciencias médicas y del desarrollo.
Todavía no podemos vivir para siempre
Hay avances, sin duda. y eso es todo El movimiento transhumanista cuenta con el apoyo de multimillonarios, especialmente en Estados Unidos, que está invirtiendo miles de millones de dólares en inteligencia artificial, robótica y transferencia de conciencia digital (trasladar nuestros recuerdos y experiencias a las máquinas) para que su existencia –dicen, también la de los demás– deje de ser finita. Pero Hoy, nuestra propia evolución como especie nos impide ir más allá de los 120 años.
A lo largo de esta evolución, hemos desarrollado mecanismos rasgos biológicos y genéticos que nos permitían adaptarnos al entorno (cambiante y muchas veces amenazante), priorizando la reproducción y la supervivencia como especie… aunque esto implicara tener una vida limitada individualmente.
Estos mecanismos biológicos evolutivos limitan el número de veces que una célula de nuestro cuerpo puede dividirse –este fenómeno se llama límite de Hayflick– hace que nuestros telómeros se acorten con el paso de los años y las células se dividan; y también disminuyen la resiliencia del cuerpo (la capacidad de recuperarse). Todo ello, ya en edades no reproductivas, marca un límite máximo a la esperanza de vida física (esos 120 años).
Desde hace varios años utilizamos el término biohacking definir todas las acciones que podemos poner en práctica (comer sano, cuidar nuestra microbiota, hacer ejercicio moderado regularmente, evitar toxinas, etc.) realizar un hack biológico y acercarse lo más posible a este límite.
Biotecnología del futuro
En un nivel más avanzado (y más caro de mantener) está el biohacking que utiliza métodos y tecnologías de vanguardia y que pretende garantizar que, quien tenga los medios, logró llegar a la vejez con la apariencia y energía de alguien mucho más joven:
1. DISPOSITIVOS PORTÁTILES
Aplicaciones o aplicaciones a través del teléfono móvil (también relojes o anillos). Estos dispositivos portátiles miden los signos vitales. Si detectan algo inusual, nos lo avisan. También pueden alertarte si has dormido poco, no has hecho suficiente ejercicio o no has ingerido las proteínas necesarias.
2. SUPLEMENTOS
Suplementos de todo tipo para que el cuerpo tenga en todo momento sustancias que van disminuyendo con la edad (la más conocida es el NAD y hay quien ya lo inyecta por vía intravenosa en lugar de tomarlo en forma de pastilla).
3. MEDICINA REGENERATIVA
Medicina regenerativa con células madre para tratar enfermedades crónicas como artritis, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer (no siempre funcionan); con plasma sanguíneo de jóvenes (una práctica cada vez más extendida entre los estadounidenses ultraricos); o con inyección de péptidos (aminoácidos); crioterapia (baños de hielo)…
4. Reprogramar el sistema inmunológico
Gracias al código genético de la persona, en particular para luchar contra posibles células cancerosas. O el uso de la nanotecnología, ya sea a través de diminutos robots que, una vez en el cuerpo, reparan tejidos; o con fármacos basados en nanomoléculas que sólo actúan en un lugar concreto.
Sólo hay un animal inmortal
Este es el medusa Turritopsis dohrnii y fue descubierto en 1990 en el Mar Mediterráneo. Es el único ser vivo que posee una característica celular única y extraordinaria: gracias a un proceso llamado transdiferenciación (o inversión ontogénica), puede pasar de la fase adulta a la juvenil.
Eso retorno a la infancia y proceso de rejuvenecimiento Es continuo, puedes hacerlo indefinidamente, por lo que tus células nunca envejecen.
Lógicamente, Hay muchos grupos de investigadores. en diferentes partes del mundo, estudiando este tipo de medusas y viendo qué información extraer para aplicarla al envejecimiento y rejuvenecimiento humano. Como no tenemos estos maravillosos genes, tendríamos que recurrir –nuevamente– a la biotecnología o la ingeniería genética para simular el proceso.
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