5 revisiones que tú mismo puedes hacer en tu coche para ahorrarte un buen pellizco
Enero suele venir con más facturas que alegrías. Después de los excesos navideños, toca apretarse el cinturón y busca pequeños gestos que te ayuden a aliviar el impacto en tu billetera. En este contexto, el coche se convierte en un aliado inesperado a salvar si sabemos dónde poner las manos con un mínimo de sentido común.
No necesitas ser mecánico ni tener un taller profesional para mantener tu vehículo en buen estado. Muchas comprobaciones básicas se pueden realizar en casa, con herramientas sencillas y en muy poco tiempo. Además de ahorrar dinero en el taller, estas revisiones periódicas ayudan a prevenir averías más serio y caro. Y eso, a mediados de enero, vale su peso en oro.
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Niveles de líquidos: la base de todas las revisiones
Fuente propia
Una de las comprobaciones más sencillas y al mismo tiempo más importantes es comprobar el nivel de líquido. El aceite del motor, el refrigerante y los limpiaparabrisas son esenciales para un funcionamiento adecuado del vehículo. Comprobarlos sólo lleva unos minutos y no cuesta nada. Para el aceite, basta con que el motor esté frío y que el coche esté sobre una superficie plana. Si el aceite está entre el mínimo y el máximo, todo está correcto.
La comprobación visual del líquido refrigerante y lavaparabrisas se realiza en sus respectivos depósitos. En invierno, Preste especial atención al refrigerante: evite problemas por congelación o sobrecalentamiento. inesperado. Llenar tú mismo estos líquidos, además de ser económico, evita visitas innecesarias al taller. Una pequeña revisión hoy puede ahorrarle una factura mañana.
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