EEUU ATACA VENEZUELA | ¿Quién gobierna el país tras la captura de Maduro?
Una serie de preguntas sin respuestas se desprenden de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. La primera y más elemental es si existe un relevo legal y de emergencia del hombre que gobernó ese país desde 2013. ¿Quién manda? Según la Constitución, la vicepresidenta Delcy Rodríguez debía ser la reemplazante natural. Pero Rodríguez, la primera que exigió a Washington una «prueba de vida» del mandatario durante la madrugada -«prueba» que fue presentada por Donald Trump- se ha llamado a silencio desde hace horas. Ni siquiera ha desmentido el rumor de una furtiva partida hacia Rusia. Su hermano,Jorge, presidente de la Asamblea Nacional, y uno de los principales interlocutores de Maduro, que entre otras tareas se encargaba de las negociaciones con EEUU, se encontraba fuera de escena.
[–>[–>[–>La acefalía es notoria. Tanto Diosdado Cabello como Vladímir Padrino López, los dos dirigentes de mayor peso de lo que se conoce como madurismo, también hablaron una vez consumado los hechos y más allá de la previsible indignación no dijeron más nada. El que habla como dueño de la situación es el magnate republicano. «Lo vi literalmente como si viera un programa de televisión», dijo Trump sobre la captura en su residencia, sin bajas mortales y con algunos heridos leves. El multimillonario ya avisó que su país se encargará de la etapa de remoción completa del Gobierno. «Nosotros vamos a manejar el país hasta que, llegado el momento, se pueda hacer una transición segura, empoderada. Y tiene que ser así».
[–> [–>[–>La facilidad con la que se llevó a cabo la operación es otro de los interrogantes que no encontraban respuesta al menos este sábado. O, si se quiere, una respuesta que admite más preguntas. ¿Maduro fue traicionado por un sector militar que ofreció su paradero, monetizado desde hace meses con 50 millones de dólares por la justicia de EEUU? ¿Su entrega ha sido pactada en un nivel político que se desconoce? ¿Las Fuerzas Armadas venezolanas mostraron una sorprendente incompetencia frente a un hecho tan anunciado? ¿Fueron sobrepasadas? ¿Hay militares norteamericanos en territorio venezolano a la espera de otras órdenes de la Casa Blanca? Algunos conocedores de la manera en que funcionaba la cúpula de poder reconocen algo más que desconcierto. Una gran nebulosa rodea la operación, y no solo por la eficacia de las tropas especiales norteamericanas.
[–>[–>[–>
Maduro, cuando comenzó esta etapa de la crisis bilateral, convocó a las milicias populares, se jactó de una unidad monolítica entre las Fuerzas Armadas y el pueblo y prometió el inicio de una fase de resistencia armada e irregular en las ciudades. Si la hipótesis de una «entrega» se confirmara sería indicadora de una fractura al interior del madurismo que puede tener otras derivas dentro del mismo control del Estado y sus armas.
[–>[–>[–>Por lo pronto, las principales ciudades venezolanas, en especial Caracas, no daban mayores señales de una agitación acorde con el acontecimiento. Algunos hablan de un clima propio de domingo y asueto. Pocas personas en el espacio público y comercios cerrados. Algunas escenas de acaparamiento de productos y colas en gasolineras. No han tenido lugar hasta el momento manifestaciones a favor de Maduro ni episodios resonantes de celebración callejera. Los sucesos han sido seguidos a través de las redes sociales como si fuera un espectáculo que ocurre en otro país.
[–>[–>[–>
Esa calma engañosa parece hablar de una sociedad expectante que todavía no sabe de qué lado terminará de caer la moneda y si tiene que tomar al pie de la letra las palabras de María Corina Machado sobre la inmediatez de una transición. Lo que se sabe es que la crisis venezolana no ha concluido: apenas entró en una nueva y peligrosa etapa.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí