Repsol, Telefónica, Mapfre y BBVA, entre las empresas españolas pendientes de sus inversiones en Venezuela
Las relaciones que históricamente han mantenido España y Venezuela han sido siempre un aliciente para que muchas grandes compañías del Ibex 35 como Repsol, Telefónica, BBVA, Acciona y Mapfre apostaran por tener presencia en el país caribeño, en el que en la actualidad operan alrededor de 60 firmas con sede en la península Ibérica, muchas de ellas especializadas en maquinaria pesada, en ingeniería y construcción y en los sectores de la minería y el petróleo. Y aunque las inversiones de las empresas españolas en ese país han ido a menos en los últimos años, en los primeros meses de 2025 sí se registró un repunte, con un incremento de 90 millones de euros hasta septiembre, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio.
[–>[–>[–>Pero además de estas grandes compañías también tienen presencia en Venezuela cadenas hoteleras como Meliá y Hesperia, aerolíneas como Iberia y Air Europa o editoriales (la catalana Planeta) y farmacéuticas (las también catalanas Laboratorios Calier y Farmavic, ambas especializadas en productos veterinarios). De momento, y a la espera de ver cómo evoluciona la situación en el país, impera la prudencia y hasta el momento ninguna de ellas se ha pronunciado sobre su continuidad (o no) en aquel país.
[–> [–>[–>Otras empresas con sede en Catalunya que tienen negocios en el país latinoamericano son, según el directorio del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), la casa de decoración y mobiliario Muy Mucho, de Sant Boi de Llobregat (Baix Llobregat), y la leridana ICG Software, que tiene sus oficinas en Torrefarrera (Segrià) y que está especializada en soluciones tecnológicas para pequeñas empresas de hostelería y comercio.
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Las catalanas Editorial Planeta, ICG Software, Muy Mucho y las farmacéuticas Laboratorios Calier y Farmavic están también presentes en el país
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Es el caso de Repsol, que según han indicado fuentes del sector, sigue trabajando con normalidad, entre otras cosas, porque las instalaciones que tiene se encuentran fuera del área de Caracas y no se han visto afectadas por los bombardeos de este sábado. La multinacional española es una de las empresas que más ha sufrido con las reacciones de Washington contra el régimen de Maduro. A finales del pasado marzo, la Administración Trump revocó a la compañía la licencia que le permitía exportar petróleo venezolano, una restricción que también afectó a otras petroleras como Eni. En cualquier caso, prosigue su actividad gasista en el país, quedando así al margen de esas restricciones.
[–>[–>[–>Por su parte, Telefónica mantiene la actividad en el país, con Movistar como su filial más implantada en Venezuela. Con todo, la firma ya ha anunciado su deseo de salir de allí (también de Chile y de México) para concentrarse en sus mercados más rentables como son Brasil, Alemania y España. Sin embargo, la compañía que lidera Marc Murtra no lo tendrá fácil, ya que el país caribeño arrastra graves problemas económicos y no le está resultando fácil encontrar un comprador.
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Después de haber regresado a Venezuela en 2024 tras un tiempo de fricciones con el gobierno de Madura, Inditex sigue estos días adelante con el negocio, pero lo hace a través de una franquicia con una empresa venezolana. En la actualidad, ostenta cuatro tiendas de sus marcas: una de Zara, que es el mayor establecimiento de la firma en América Latina, otra de Pull&Bear, otra más de Bershka y una de Stradivarius.
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[–>Uno de los mayores bancos de Venezuela es la filial de BBVA, llamada allí BBVA Provincial, que tiene 1.800 trabajadores. Los ejecutivos del banco vasco siempre se han mantenido cautos a la hora de hablar del negocio que tienen en el país americano, del que se limitan a exponer sus resultados sin opinar sobre sus conflictos políticos.
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Balanza comercial
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Las exportaciones españolas a Venezuela subieron en 2024 (los últimos datos disponibles) a 230 millones de euros, mientras que las importaciones desde Venezuela alcanzaron 1.390 millones. El comercio entre España y Venezuela se aceleró con fuerza ese ejercicio, pero lo hizo con un claro coste en la balanza: el déficit comercial saltó hasta -1.160 millones de euros, frente a los -488 millones del año anterior, lo que supone un aumento del 137% al comparar ambas cifras, según recoge el Informe País de la Oficina Económica y Comercial de España en Caracas.
[–>[–>[–>El principal motor de ese deterioro fue el petróleo. Según el mismo documento, las importaciones españolas desde Venezuela crecieron asociadas a la importación de crudo para Repsol, que estaría usando estos envíos para cobrar parte de la deuda de la compañía estatal PDVSA.
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La composición del intercambio explica por qué el saldo se desequilibra tan rápido: los combustibles y lubricantes representaron el 94,59% de lo importado por España desde Venezuela en 2024. Muy por detrás aparecen partidas como moluscos y crustáceos (2,28%), semielaborados de aluminio (1,74%), ron (0,56%) o cacao (0,08%). La otra cara del año fue el empuje exportador. Las exportaciones españolas a Venezuela alcanzaron 230 millones de euros en 2024, tras varios ejercicios de recuperación desde el mínimo de 2021, y el informe cifra el aumento en un 57% frente al año anterior.
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