«Free Maduro» piden en Caracas la primera y pobre movilización en favor del presidente capturado
«Free Maduro». «Free the president». El inglés proliferó en los carteles exhibidos en Caracas durante la primera marcha en favor de Nicolás Maduro, un día después de su captura por fuerzas especiales norteamericanas y a pocas horas de ser presentado ante un tribunal norteamericano como narcotraficante. La movilización no tuvo el carácter multitudinario que esperaban los memoriosos del 2002 cuando miles de personas salieron a las calles para reclamar la libertad de Hugo Chávez y restituirlo en la presidencia venezolana tras el golpe de Estado.
[–>[–>[–>La manifestación en un centro caraqueño de comercios cerrados también exigió el retorno al país de Cilia Flores, la esposa del hombre que gobernó el país sudamericano por casi 13 años marcados por la constante confrontación interna.
[–> [–>[–>El jefe de Gobierno del Distrito Capital, Nahúm Fernández, fue uno de los que tomó la palabra. «El imperio los secuestró. ¡Los queremos de vuelta!»
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«Secuestro vil y cobarde», gritó también la ministra de Salud, Magaly Gutiérrez. «Esta movilización es para el rescate de nuestros secuestrados, el pueblo movilizado es el único que puede ejercer la presión real para que nuestro presidente y nuestra primera combatiente sean liberados». Denunció a su vez que Estados Unidos «ha bombardeado instalaciones de salud» como almacenes con insumos en el estado costero de La Guaira, cercano a Caracas.
[–>[–>[–>El secretario ejecutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP), Rander Peña, calificó de «terrorista» la acción militar que dejó una cantidad de muertos que varía según las fuentes y va de las 80 a 25 víctimas fatales de los bombardeos. «Pensaron que nos íbamos a callar, que nos íbamos a acobardar. Y lo que han hecho es multiplicar nuestra fuerza», sostuvo Peña.
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La movilización contó con la presencia de representantes de movimientos sociales, organizaciones de base, juventudes, colectivos populares y militantes del oficialista PSUV. Llamativamente, no estuvo la primera línea del Gobierno. La «presidenta encargada», Delcy Rodríguez había llamado a la población a reintegrarse a sus tareas. Diosdado Cabello, el número dos del madurismo, había a su vez pedido mantener «la calma». Tampoco estuvieron presentes los militares.
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