Viajar

los rincones perfectos para relajarte tras esquiar

los rincones perfectos para relajarte tras esquiar
Avatar
  • Publishedenero 8, 2026



Enero ya está aquí y, con él, el frío, la nieve y la quieres disfrutar de las estaciones de esquí y los deportes de invierno. Después de pasar el día en las pistas, es el momento perfecto para explorar los pueblos vecinos. Además, debido a su proximidad, muchos de ellos pueden ser una base ideal para unos días en la montaña. Toma nota de estos pueblos con encanto cerca de las estaciones de esquí en España porque te encantarán. Todos ellos tienen un auténtico sabor rural.

Estación de Formigal, Pirineo, Huesca© @sallentdegallegoturismo

SÁLLENT DE GÁLLEGO (HUESCA)

Viviendas de piedra, tejados inclinados de pizarra, fachadas con escudos nobiliarios… La capital del valle de Tena, al borde del embalse de Lanuza y al pie de las cumbres más altas del Pirineo oscense, es un paradigma del estilo arquitectónico pirenaico. Su nombre se debe al río que lo cruza y salva un elegante puente de piedra. Quienes vienen aquí en invierno lo hacen principalmente para esquiar en el Estación de Formigal, una de las más grandes de Españacon 176 kilómetros para todos los niveles.

Sallent de Gállego, Huesca© @sallentdegallegoturismo

VIELHA (LLEIDA)

La capital de la Val d’Aran es un precioso pueblo pirenaico, con casas de piedra, madera y tejados de pizarra, que muchos amantes del esquí y el snowboard eligen como base, ya que la estación de Baqueira Beret se encuentra a tan sólo 20 minutos.. Después de un día bajando sus pistas, te espera un paseo por las calles empedradas de Vielha, donde te sorprenderá la iglesia románica de Sant Miquèu, que alberga una preciosa escultura policromada del Cristo de Mijarán, del siglo XII, el museo de la lana y la casa señorial de Ço de Rodès.

Vielha, capital de la Val d'Aran, Lleida© Alberto Zamorano / Alamy Foto de stock

También merece la pena detenerse en tiendas de ropa de montaña, quesos típicos del valle y embutidos tradicionales, o hacer un recorrido por los bares para probar pinchos y degustar la cerveza artesanal local. Para degustar la gastronomía típica, en restaurantes como Eth Bistro (bistrovielha.es) o Era Coquela (eracoquela.com), puedes degustar el cocido aranés o la trucha del Garona. Y, lo más sorprendente, un espacio gourmet donde degustar el caviar desde el kilómetro 0 (caviarnacarii.com).

Localidad de Ezcaray, La Rioja.© Shutterstock

EZCARAY (LA RIOJA)

Como ciudad es un diez. Calles empedradas que dan testimonio de su pasado medieval, casonas de piedra, monumentos, iglesias… y una plaza, La Verdura, donde pasa de todo. Quienes llegan a Ezcaray no sólo se sienten atraídos por su centro histórico, sino también por su gastronomía -comenzando por la del Portal de Echaurren, dos estrellas Michelin, del chef Francis Paniego- y su entorno -el Sierra de la Demanda – que ofrece muchas posibilidades para disfrutar de la naturaleza en todas las estaciones, pero en invierno, disfruta de los deportes de nieve en el Estación de tren de Valdezcaray, a tan sólo 15 minutos en coche.

Pueblo nevado de Arties, Lleida© @visitarties

ARTÍES (LLEIDA)

Otro de los mejores pueblos cercanos a la estación de esquí de Baqueira-Beret, a unos 7 kilómetros, es el pueblo de Artíes, referente mundial del invierno en Lleida. Preciosa localidad que, como Vielha, se asienta a orillas del Garona y forma un mosaico de tejados blancos y campanarios apuntados de pizarra en torno a la iglesia románica de Santa María, en cuyo altar se conservan pinturas murales. También hay otros edificios destacables para admirar: la casa Ço de Paulet, la maciza torre de la casa Portolá y la iglesia de Sant Joan. Por curiosidad, Aquí hablan su propia lengua, el aranés, y podrás disfrutar de una cocina tradicional con mucha sustancia, mientras las montañas pirenaicas te abren el apetito.

Imagen multimedia© Shutterstock

BENASQUE (HUESCA)

En el corazón del Pirineo de Huesca y a los pies del AnetoBenasque es uno de los pueblos con mayor actividad turística del valle del mismo nombre, ya que En su término se encuentran las pistas de esquí de Cerler, numerosos picos que superan los 3.000 metros de altitud y el parque natural Posets-Maladeta. Sus calles conservan este encantador ambiente serrano, entre las que se encuentran algunos edificios de interés, entre ellos la Iglesia de Santa María la Mayor, el puente medieval o las residencias noblescomo el de los condes de Ribagorza.

Pasarela carretera de Los Cahorros, Monachil, Granada© Jorge Fuentes – stock.adobe.com

MONachil (Granada)

Este pueblo de Granada es hermoso y pintoresco, a sólo 8 kilómetros de la ciudad y a menos de media hora de las pistas de esquí de Sierra Nevadaconvirtiéndolo en un lugar muy cómodo para combinar turismo rural y esquí. Un pueblo típicamente andaluz, de calles empedradas y casas blancas, con vistas al paisaje montañoso y bañado por el río Monachil, que forma barrancos y pequeños saltos de agua, añadiendo un extra de encanto a la visita. Para los amantes de la naturaleza, la ruta de Los Cahorros permite explorar este paisaje único con puentes colgantes y estrechos desfiladeros, incluso en invierno, cuando la nieve cubre el valle.

Puebla de Lillo, región de Riaño, León© @montanadriano

PUEBLA DE LILLO (LEÓN)

Comparados con los grandes de los Pirineos o Sierra Nevada, Leitariegos es una localidad más pequeña y familiar, con 14 kilómetros de pistas de esquí y opciones para practicar raquetas de nieve, esquí de fondo y snowboard. Cerca, a una media hora aproximadamente, en la zona de Riaño y bajo la impresionante presencia del macizo de Mamprode Se encuentra Puebla de Lillo. Un encantador pueblo montañés leonés –de menos de 700 almas–, con casas de piedra y tejados abuhardillados, calles tranquilas y auténtico sabor rural.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: