Deportes

su retiro del boxeo está sobre la mesa en pleno luto por sus dos amigos fallecidos

su retiro del boxeo está sobre la mesa en pleno luto por sus dos amigos fallecidos
Avatar
  • Publishedenero 12, 2026



El día en que Antonio Josué Milagrosamente salvó su vida y perdió a dos de sus amigos más cercanos, y no sólo cambió el panorama del boxeo mundial.

Abrió una herida personal que, pocos días después, puso sobre la mesa el futuro de su carrera, entre versiones cruzadas, silencios calculados y pruebas incómodas: el múltiple campeón del mundo atraviesa el momento más delicado de su vida profesional y privada.

El 29 de diciembre, Josué conducía por la carretera. Lagos-IbadánEn Nigeria, una de las vías con peor siniestralidad del país, cuando el vehículo chocó con un camión detenido en el arcén.

Salió con heridas relativamente leves tras su estancia en el hospital, pero dos compañeros: su preparador físico Sina Ghami y su amigo y miembro del equipo Latif ‘Latz’ Ayodele– murió instantáneamente.

El contraste entre la suerte de estar vivo y la tragedia de perder dos pilares de su entorno más íntimo le dejó, según cuentan quienes le rodeaban, desolado.

Tras ser observado en un centro médico de Lagos, Joshua fue dado de alta el 1 de enero. Ese mismo día, acudió acompañado de su madre a la funeraria para despedirse de los fallecidos antes de que los cuerpos fueran repatriados al Centro Médico de Lagos. Reino Unido.

Al mismo tiempo, las autoridades nigerianas abrieron una investigación que dio como resultado que el conductor del vehículo fuera acusado, entre otras cosas, de conducción peligrosa, causar la muerte imprudentemente y conducir sin una licencia válida. La causa apunta a una combinación de exceso de velocidad, posibles fallas mecánicas y mala señalización en una vía que se sabe que es peligrosa.

Anthony Joshua, en el centro, con sus dos amigos fallecidos, Sina Ghami y Latif Ayodele.

Anthony Joshua, en el centro, con sus dos amigos fallecidos, Sina Ghami y Latif Ayodele.

Redes sociales

En público, el británico de origen nigeriano apenas habla. Su primera reacción fue en las redes sociales, con una imagen con su familia y una foto de Ghami acompañada de un breve «Mi hermano guardián»un mensaje que muchos leyeron como una promesa de cuidar la memoria de sus amigos.

Posteriormente publicó un homenaje más largo, en el que los llamó amigos «especiales» y les agradeció su apoyo, enfatizando que por más difícil que fuera para él, el dolor de los padres de las víctimas era aún mayor.

Mientras el duelo aún era crudo, un miembro de la familia encendió la mecha de los rumores de retiro. En declaraciones al diario nigeriano Puñetazosu tio Joshua Adelamola Aseguró que el boxeador habría informado a la familia de su decisión de colgar los guantes, llegando incluso a precisar que “se ha retirado del boxeo”.

En la misma línea, explicó que, en casa, la noticia fue recibida con alivio porque cada una de las peleas de Joshua era una carga emocional insoportable: cada caída a la lona les hacía sentir como si se les saliera el corazón del pecho.

Sobre esta base, varios medios de comunicación titularon sin matices que Joshua «se retira del boxeo tras la muerte de dos amigos», presentando este descenso como un hecho consumado y directamente vinculado a la tragedia ocurrida en la carretera. En pocas horas, la idea de un adiós definitivo dio la vuelta al mundo.

Sin embargo, el panorama completo tiene muchos más matices. La prensa británica y estadounidense insistió en que hasta el momento no había ningún anuncio oficial de retirada y que la única fuente directa de esta versión era el familiar que habló con la prensa nigeriana.

Antes del accidente, el plan deportivo de Joshua estaba claro: una nueva pelea a principios de 2026 -probablemente en Arabia Saudita- luego de su más reciente exhibición, y la construcción de una gran lucha contra Furia Tyson para fin de año, respaldado por promotores sauditas que han tomado el control del boxeo de élite.

Tu promotor pide esperar

En medio del ruido, la voz más autorizada de su entorno profesional, la promotora Eddie Hearn (Sala de reuniones), intentó poner fin a la ola de especulaciones.

En entrevistas con diferentes medios de comunicación pidió explícitamente que nada se dé por sentado hasta que el propio luchador hable. “Hasta que no lo escuches de AJ, no creas nada”, repitió.

Saludos entre el promotor Eddie Hearn y el boxeador Anthony Joshua

Saludos entre el promotor Eddie Hearn y el boxeador Anthony Joshua

Nick Potts

Cable PA/dpa

Hearn calificó de «irrespetuoso» que se hable de horarios y próximos combates cuando su boxeador acaba de perder a dos personas muy cercanas y recordó que, por ahora, lo único que importa es que se recupere «física, emocional y espiritualmente».

Del lado de Tyson Fury, tradicionalmente opuesto a Joshua en los medios, el tono fue sorprendentemente empático. el promotor Frank Warren Reconoció que, en estos momentos, «el boxeo es probablemente lo último» en la mente de Joshua y que el impacto psicológico de la tragedia será enorme.

Dejando a un lado las rivalidades, existe cierto consenso en la industria de que cualquier decisión sobre su futuro debe tomarse a tiempo y lejos del tumulto inmediato.

¿Qué motiva a AJ?

El contexto ayuda a comprender la dimensión del dilema. Joshua no es sólo uno de los nombres más importantes de la última década: es un activo central para el comercio global.

Sus peleas llenan estadios y recaudan millones en derechos, patrocinios y apuestas internacionales. Arabia Saudita lo considera un elemento clave de su proyecto de monopolizar el boxeo de alto nivel. Que una figura de este calibre se plantee seriamente retirarse por una cuestión afectiva y familiar, no deportiva, sería un golpe simbólico a un deporte que suele vender invulnerabilidad.

Al mismo tiempo, la historia personal del británico ofrece pistas de por qué la opción de marcharse ahora no es descabellada. A sus 34 años, con una trayectoria que incluye títulos mundiales en grandes organizaciones y peleas multimillonarias, Joshua ya ha sufrido duras derrotas, cambios de entrenador, duras críticas y una constante presión mediática sobre su legado.

El accidente añade una nueva capa de trauma: dos compañeros de viaje perdieron la vida durante un viaje en el que él, a centímetros de distancia, podría haber corrido la misma suerte. Entendemos que, en este contexto, el boxeo pasa a un segundo plano.

Hoy en día, la situación se puede resumir de la siguiente manera: la retirada está sobre la mesa, pero aún no se ha decidido. Por un lado, la familia transmite que Joshua habría manifestado su deseo de abandonar el ring de forma definitiva.

Por otro lado, su equipo deportivo pide calma, se niega a confirmar nada y recuerda que cualquier anuncio debe venir del propio boxeador, y no de terceros. Entre los dos polos, el propio Joshua permanece de momento en silencio, aferrado al duelo entre Ghami y Ayodele y alejado de los focos.

Anthony Joshua, antes de una de sus peleas

Anthony Joshua, antes de una de sus peleas

Prensa europea

En un deporte acostumbrado a remontadas imposibles, abandonos temporales y campañas promocionales envueltas en dramatismo, lo que está viviendo Anthony Joshua tiene un tono diferente.

No se trata de una negociación contractual ni de una derrota deportiva, sino de un golpe al corazón de su círculo de confianza.

El tiempo dirá si este golpe es suficiente para sacarlo del ring definitivamente. Por ahora, lo único seguro es que, por primera vez en muchos años, el hombre que llenó Wembley a puñetazos tiene derecho a no pensar en el próximo rival.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: