Solo sí es sí, el consentimiento tiene que volver a ser el centro de todo
‘ElDiario.es’ desvela los testimonios de una empleada del servicio doméstico y un fisioterapeuta que aseguran haber trabajado en un ambiente de control, acoso y terror en las mansiones de Julio Iglesias en República Dominicana y Bahamas. «Me utilizaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como un esclavo», asegura uno de los denunciantes al citado medio en una entrevista. Las reuniones, añaden, casi siempre se desarrollaban con la presencia y participación de otro empleado que ostentaba superioridad jerárquica sobre este trabajador del servicio doméstico.
Juanma LametEl periodista de ‘El Mundo’, asegura que los testimonios de estos ex trabajadores son «desgarradores y gravísimos»: «Lo más chocante de esta noticia es que, lamentablemente, nos resulta creíble y sería demoledora para Julio Iglesias». Además, el periodista destaca que este caso «nos recuerda cuatro palabras fundamentales, ‘sólo sí es sí’ y el consentimiento tiene que estar en el centro de todo».
«Todos los que trabajaron con Julio Iglesias sabían que era muy promiscuo y mujeriego», recuerda Lamet, quien apunta: «No entro en la vida privada de nadie, pero todo lo que haga tiene que ser siempre con consentimiento». «La denuncia que hemos escuchado me parece terrible y desgarradora y cualquier medalla y reconocimiento que se le haya dado se le tendrá que quitar cuando esté probado, condenado o reconocido», afirma Lamet, que recuerda en el vídeo que «a pesar de que los testimonios son muy graves, hay que respetar la presunción de inocencia porque estamos en un Estado de derecho».
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