¿Por qué crece Vox?
La respuesta a la pregunta de por qué crece Vox parece muy sencilla. Sin embargo, da la impresión de que nadie la quiere admitir. Vox crece porque todos los demás lo están haciendo muy mal y no dejan de alimentarlo. Como todos los llamados partidos del descontento, se nutre de los errores del resto. El único mérito del partido de Abascal es sentarse a esperar a que PSOE y PP decepcionen a sus seguidores y añadir a su zurrón nuevos votos de castigo al bipartidismo.
[–>[–>[–>Podemos adornar nuestras excusas todo lo que queramos, y decir que nos enfrentamos a un movimiento de carácter fascista, a una vuelta a los años 30 del siglo pasado en los que cuajó el nazismo, a una resurrección del franquismo o a lo que Ingmar Bergman bautizó como el huevo de la serpiente. Cuanto más exagerado, mejor, para así no asumir ninguna responsabilidad en el vertiginoso crecimiento de la ultraderecha.
[–> [–>[–>Cada lunes que tocan encuestas, nos enfrentamos a la misma cantinela. Vox ya es la tercera fuerza, se acerca al PSOE, roba votos al PP, pero también roba votos a la izquierda. Sí, sí, cada vez son más los obreros que se decantan por el partido de la extrema derecha. ¿Por qué será? Nos echamos las manos a la cabeza y culpamos a Sánchez de dar alas al partido de Abascal para fastidiar al PP, o culpamos a Feijóo por no respetar las líneas rojas tras las que deberíamos encerrar a la formación verde y tirar la llave.
[–>[–>[–>
Tampoco vamos a ser ilusos y no conceder que Abascal tiene el viento a favor. Con Trump en la Casa Blanca, con Milei en la Casa Rosada, con Meloni en el Palacio Chigi, con Orban al frente del gobierno húngaro y con los nuevos autoritarismos cada vez más influyentes en los parlamentos europeos, Vox no tiene más que subirse a la ola populista de derecha.
[–>[–>[–>¿Y dónde está la ola populista de izquierda? El presidente Sánchez la ha fagocitado. A Sumar lo tiene prisionero en el Gobierno, con muy pocas ventajas por gobernar y asumiendo el desgaste que supone ocupar asientos en el Consejo de Ministros. Que se lo digan a Pablo Iglesias Turrión. Quedan un residual Podemos, con muy poco margen de maniobra, los abertzales radicales de Bildu y la Esquerra independentista de Cataluña, a los que el presidente da alas a cambio de votos. Y caso aparte merecen los nacionalistas conservadores, Junts y PNV, que, salvo en la cuestión territorial, no están muy lejos de Vox, pero se les perdona.
[–>[–>[–>
El votante de Vox –con todos los respectos para la libertad del voto– se conforma con poco. Porque, ¿cuál es el ideario del partido? La unidad de España, la familia tradicional, la libertad individual, la reducción del aparato del Estado, la seguridad nacional. ¿Qué propone? Supresión de impuestos, impermeabilización de las fronteras, derogación de las llamadas leyes de género y LGTBI, defensa de la educación y la sanidad privadas y concertadas…
[–>[–>
[–>Lo que se traduce para el mencionado votante de Vox en mano dura. Mano dura con los inmigrantes ilegales, mano dura con los delincuentes, mano dura con los independentistas, mano dura con los homosexuales, mano dura con los comunistas, mano dura con los políticos mangantes, mano dura para la derechita cobarde.
[–>[–>[–>
Es posible que algunos les voten por eso, por el programa, pero la gran mayoría lo hace tras la decepción del bipartidismo, de los partidos tradicionales. El suyo es un voto de castigo, ese que se emite cuando se está muy cabreado, con tal de fastidiar. Y lo único que quieren esos electores es darle un escarmiento a Sánchez o a Feijóo, aunque a éste menos.
[–>[–>[–>Ocurrió igual en el otro extremo del arco político, después de la crisis económica, entre 2008 y 2013. De reprende, Podemos apareció de la nada. Recogió el voto de castigo de millones de españoles cabreados y llegó a tener 71 diputados, diez más de los que hoy dan las encuestas al partido de Abascal. ¿Por qué sube Vox? Porque muchos ciudadanos defraudados con PSOE y PP es la única manera que tienen de mostrar su descontento.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí