Estibaliz Sanz reaparece irreconocible y confiesa su dura realidad tras «rozar la muerte»
Estibaliz Sanz no sólo ha regresado con un aspecto físico muy diferente al que recordaba el gran público, sino con un discurso lleno de verdad y dolor. La exmodelo recuerda cómo la fama de los 90 le proporcionó unos ingresos astronómicos que no sabía gestionar. «Tenía medio millón de euros en el banco»confiesa, añadiendo acto seguido que todo ese dinero desapareció por culpa de malas gestiones, estafas sentimentales y, sobre todo, un ritmo de vida frenético marcado por los excesos.
Su ruina no fue sólo económica, sino también personal. Sanz cuenta que se rodeó de gente que sólo estaba a su lado por interés, lo que la llevó a una espiral de autodestrucción. La presión de ser un ícono sexual y el vacío que sentía cuando se apagaban las luces la empujaron a buscar refugio en sustancias que casi le cuestan la vida. «No sabía quién era fuera de la televisión»admite con una sinceridad que ha dejado helados a los espectadores.
El episodio de la sobredosis: «Vi la muerte de cerca»
El momento más dramático de su testimonio llega cuando relata el episodio que marcó un antes y un después en su vida. Estibaliz confiesa que su adicción la llevó a un límite físico extremo. «Me desperté en un hospital sin saber cómo llegué allí; «Los médicos me dijeron que tuve mucha suerte».explica. Ese aviso de su cuerpo fue el motor que la impulsó a distanciarse definitivamente del mundo de la noche y de las amistades tóxicas que la rodeaban.
Superar ese bache no fue fácil ni rápido. La exmodelo lleva años en tratamiento y alejada de los medios, centrada en su papel como madre, al que define como su «único salvavidas». Sin embargo, el estigma de su pasado y la falta de ahorros la obligaron a aceptar trabajos muy alejados del glamour de las pasarelas. «He trabajado en gasolineras y barriendo calles, y lo digo con orgullo»sentencia, reivindicando la dignidad de cualquier trabajo para sustentar a su hijo.
Un cambio físico que refleja tu nueva vida
La reaparición de Estibaliz Sanz a principios de 2026 ha sorprendido por su cambio fisico radical. Lejos de la imagen de «mujer fatal» con la que saltó a la fama, aparece ahora como una mujer madura, de 55 años, que ha renunciado a los artificios estéticos del pasado. Esta nueva apariencia, calificada por muchos como «irreconocible», es para ella un símbolo de su renacimiento. «Así es la Estibaliz real, sin filtros ni mentiras»afirma con fuerza.
Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo a la vizcaína, valorando su valentía al mostrar las cicatrices de una vida que parece sacada de un guión de película. Muchos colegas de su época Crónicas marcianas Han destacado su capacidad de resiliencia, señalando que su testimonio es necesario para alertar a los jóvenes sobre los peligros de una fama rápida y sin bases sólidas.
Del boom de Playboy a la supervivencia diaria
Estibaliz Sanz hizo historia al ser la primera mujer española elegida como «Playmate», un hito que la catapultó a lo más alto de la cultura popular de la época. Sin embargo, ella misma reconoce que ese éxito fue un regalo envenenado. La industria la encasilló y, cuando cambió el formato televisivo, se encontró sin herramientas para adaptarse al mundo real. Su historia es la de un «Juguete roto» que ha conseguido unir las piezas. por ella misma.
Hoy, la legendaria colaboradora vive una vida tranquila, centrada en las cosas sencillas y alejada de las ambiciones que casi la destruyen. Aunque no cierra las puertas a volver a trabajar en los medios si surge una oportunidad seria, tiene claro que su prioridad es la estabilidad emocional. Su reaparición no es una búsqueda de fama, sino un ejercicio de catarsis personal. «Si mi historia ayuda a una sola persona a no caer en lo que yo caí, habrá valido la pena volver»concluye.
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