La isla con cuatro veces el tamaño de España, pero en la que solo hay 5.000 coches y cero kilómetros de carretera
Cuando pensamos en territorios gigantescos solemos asociarlos con carreteras interminables, grandes autovías y una movilidad basada casi exclusivamente en el coche. Sin embargo, hay un lugar en el mundo que rompe por completo esta lógica. Así es Groenlandia, la isla más grande del planeta, con una superficie que cuadriplica la de España… y donde, sorprendentemente, no existe ni un solo kilómetro de carretera que conecte sus ciudades entre sí.
En Groenlandia sólo viven 56.000 personas y circulan alrededor de 5.000 coches. Una cifra mínima comparada con cualquier país europeo, pero que cobra aún más sentido si se entiende cómo es la vida en este territorio extremo. Un lugar donde el coche no es el rey, donde el asfalto prácticamente no existe y donde moverse supone adaptarse a una naturaleza tan espectacular como implacable.
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Una isla gigantesca dominada por el hielo
Fuente propia
Para entender por qué Groenlandia no tiene carreteras, hay que empezar por su geografía. Más del 80% de su superficie está cubierta por una capa de hielo permanente de varios kilómetros de espesor. Este gigantesco manto glaciar hace prácticamente imposible cualquier intento de crear infraestructuras viarias, tanto en términos de costes como de viabilidad técnica.
Las zonas habitadas se concentran casi exclusivamente en la costa, en pequeños núcleos urbanos aislados entre sí por fiordos, montañas, hielo y mar. No existe continuidad territorial entre estas ciudades, lo que hace impracticable la construcción de vías interurbanas. En cambio, Groenlandia ha desarrollado un modelo de movilidad completamente diferente al que conocemos en Europa o América.
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