La Generación Z reconoce que el scroll infinito en las redes sociales les genera tensión constante
La Generación Z está empezando a rebelarse contra el desplazamiento infinitoconscientes de que no es sólo una forma de entretenimiento, sino también una fuente de ruido mental y agotamiento emocional. Ante un ecosistema de contenidos diseñado para captar su atención a toda costa, cada vez son más los jóvenes que deciden pausa, limita y repensa tu forma de estar en línea. Según un estudio de Mazinn y la Escuela de Contenidos de Madrid, el 41,11% afirma haber sufrido efectos negativos ligados a su consumo de contenidos digitales.
Una de las causas es la forma de ofrecer el contenido, porque Las plataformas digitales ya no compiten por lo que miras, sino por cuánto tiempo permaneces allíprivilegiando formatos cortos, hiperestimulantes y adictivos que llevan el desplazamiento hasta el infinito. Esta lógica algorítmica transforma el consumo en una experiencia fragmentada y tensa, donde la mente salta de estímulo en estímulo sin un objetivo claro.
Para el creador de contenidos Rodrigo Taramona, participante de este estudio, la clave no es que la Generación Z “no tenga atención”, sino cómo se distribuye: “Es verdad que lo que tenemos es una relación con contenidos constantes, con un cerebro hambriento de cosas nuevas, en constante búsqueda. No creo que tengamos menos atención sino que la hemos dispersado en varios lugares. »
La Generación Z está empezando a entender que Esta dinámica genera vacío, saturación y sensación de pérdida de control. sobre tu propia atención. Según el informe, más que desinterés, lo que emerge es falta de concentración y cansancio acumulado ante contenidos que no dejan huella en su memoria ni en su vida.
Además, el 16,98% reconoce un consumo claramente adictivo, hasta el punto de les causó verdaderos problemas en su vida diaria. Estos datos confirman que el rechazo al desplazamiento infinito es una respuesta directa al malestar psicológico acumulado, y no una simple moda pasajera.
La desconexión como autocuidado
En este contexto, Desconectar se convierte en una estrategia de bienestar consciente ante la ansiedad que a veces les genera la tecnología. Más de la mitad de los jóvenes (55,7%) ya han tomado medidas para reducir su uso de las redes: límites de tiempo, pausas prolongadas o desinstalación de aplicaciones. En los grupos de edad más jóvenes, de 18 a 21 años, este porcentaje se eleva incluso al 61,6%, señal de una generación que empieza a tomarse en serio la gestión de su atención. Los datos del informe sugieren que aquellos que reducen su exposición o hacen una «desintoxicación digital» reportan un mejor estado de ánimo, menos ansiedad y una mayor sensación de autocontrol.
Lejos de abandonar las pantallas, la generación Z está reorientando su consumo hacia Contenido con más profundidad y relevancia personal.. Si bien el vídeo corto sigue dominando, estamos viendo un auge de los formatos largos: series, podcasts conversacionales y vídeos largos en plataformas como YouTube.
Por ello, los creadores de contenidos participantes en este estudio y conscientes de esta realidad, insisten en la necesidad de ofrecer contenidos de calidad en las redes sociales. Este cambio en el consumo está obligando a las marcas a abandonar el simple entretenimiento. Jon Lavín, fundador de Madrid Content School, lo presenta como un cambio de dirección: “Lo que tenemos que entender es lo que la marca necesita decir, pero sobre todo, lo más importante: lo que la audiencia quiere escuchar«.
Cuando el contenido se conecta con las verdaderas pasiones de la Generación Z, deja de ser un ruido más en el feed y se convierte en parte de su vida diaria. Aquí es donde la rebelión contra el scroll infinito se convierte en algo más profundo: una demanda de significado y bienestar psicológico frente a la saturación constante.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de nuestra perfil de google.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí