Una mujer agrede en Gijón a un policía que la identificaba por maltratar a un perro
– EUROPA PRESS – Archivo
OVIEDO 25 de enero (EUROPA PRESS) –
La Policía Local de Gijón ha detenido esta mañana a una mujer de 36 años como presunta autora de un delito de resistencia y desobediencia grave y de un delito de atentado a agentes de la ley. Asimismo, se evalúa un tercer delito de maltrato animal.
Los hechos tuvieron lugar a las 2:10 de la madrugada en un establecimiento de la Plaza de la Habana. Los clientes del bar llamaron a la Policía Local informando que retenían a una mujer, en aparente estado de ebriedad, por haber maltratado a su perro.
Cuando llegaron los agentes, ella se encontraba en la acera, frente a la puerta del establecimiento, y en el interior encontraron a varias personas custodiando al perro, un cachorro de aproximadamente ocho meses.
Los clientes relataron que la mujer salió con el perro a la terraza del restaurante y cuando este se acercó a una mesa, lo cogió por la correa y lo mantuvo en el aire mientras lo sacudía y le gritaba.
Varias personas presentes reprocharon su actitud a la mujer, que había reaccionado golpeando al animal, dándole varias patadas y puñetazos por todo el cuerpo. En ese momento, los clientes habrían intervenido y se llevaron al perro. La mujer presuntamente intentó agredirlos, por lo que requirieron presencia policial.
Siempre según información de la Policía Local, cuando los agentes procedieron a identificar a la mujer, ésta se negó y comenzó a insultarlos. Le ordenaron, sin éxito, que detuviera su actitud e intentaron levantarla del suelo para que pudiera abandonar el lugar, pero ella se resistió en todo momento.
Una vez incorporada, la mujer presuntamente agredió a uno de los agentes, con varios empujones y golpes en el pecho, por lo que, finalmente, fue detenida como presunta autora de un delito de resistencia y desobediencia grave y de un delito de atentado a agentes de la ley.
Pese a indicios razonables de que el detenido también es presunto autor de un delito de maltrato animal, con base en lo manifestado por testigos, se encuentra pendiente de realizar un reconocimiento veterinario para determinar posibles lesiones o traumatismos en el animal, a fin de determinar la gravedad del delito.
Una vez detenida, la sometieron a un registro superficial de seguridad y comprobaron que contaba con documentación que permitía identificarla. Fue trasladada al centro de salud de La Calzada, pero se negó a ser atendida por profesionales sanitarios, por lo que los agentes la llevaron a comisaría. La Policía Local custodiaba al animal hasta la llegada del cordelero municipal, que se hizo cargo del mismo.
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