Dejan una huella que será difícil de igualar
La localidad de Argüero, en Villaviciosa, vive días de profundo pesar tras el fallecimiento de dos de sus vecinos más queridos y comprometidos con la vida social y asociativa del pueblo: José Ángel García, de 66 años, y María Rosa Menéndez, de 86.
[–>[–>[–>La muerte de José Ángel García ha dejado, según destacan numerosos vecinos, «un gran vacío» en el tejido comunitario de la parroquia. Muy implicado en la vida del pueblo, fue una figura clave en la Asociación de Vecinos de Argüero, de la que llegó a ser presidente y, más recientemente, miembro activo. Sus compañeros del movimiento asociativo lo recuerdan como «una persona siempre dispuesta a ayudar, implicada y sobre todo generosa».
[–> [–>[–>Labor en el asociacionismo
[–>[–>[–>
Su compromiso con Argüero iba mucho más allá de los cargos formales. Ejercía como secretario de la comisión de fiestas y participaba de manera decisiva en la organización de la feria de ganado y de la Cabalgata de Reyes. También se encargaba de la difusión de las actividades a través de las redes sociales, contribuyendo a mantener viva la comunicación vecinal.
[–>[–>[–>
Su labor se extendía igualmente al ámbito municipal y solidario. Formaba parte de la junta directiva de la Federación de Asociaciones Vecinales de Villaviciosa (FAAVVI) y colaboraba con la ONG Acción contra el Hambre, reflejo de su gran vocación de servicio que trascendía el ámbito local.
[–>[–>[–>Persona activa y siempre presente para el pueblo
[–>[–>[–>
Al dolor por su fallecimiento, el pasado miércoles, se sumó la pérdida de María Rosa Menéndez, conocida cariñosamente como Mari. «Mari la de la feria, la de la fiesta, la de la asociación, la de la cooperativa, la de les fabes, la de las excursiones… Mari la de Ataulfo», recuerdan vecinos y amigos, que multiplican las definiciones para intentar abarcar todo lo que representó para el pueblo. Ella fue una de las personas más activas y constantes del movimiento asociativo de Argüero durante prácticamente toda su vida. Participó en numerosas entidades locales y también en organizaciones de ámbito asturiano, como Mujeres Campesinas o la IGP Faba Asturiana. Su implicación en diversas causas fue tan amplia que resulta difícil mencionarlas todas, destacan quienes la conocieron.
[–>[–>[–>
Los que compartieron con ella años de trabajo y convivencia coinciden en que fue un referente para varias generaciones. Su ejemplo de compromiso, cercanía y entrega deja una huella imborrable en la memoria del pueblo. «Era una persona servicial, generosa, cercana y siempre presente cuando se la necesitaba», destacan desde el entorno vecinal.
[–>[–>
[–>Vecinos, amigos y compañeros definen a José Ángel García y a María Rosa Menéndez como dos colaboradores incansables del asociacionismo local «cuya huella será difícil de igualar». Argüero despide así a dos personas que hicieron del compromiso con los demás una forma de vida.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí