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El campo se suma a la alerta ferroviaria: «Los conejos tienen los taludes como un queso»

El campo se suma a la alerta ferroviaria: «Los conejos tienen los taludes como un queso»
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  • Publishedenero 26, 2026




Tras las informaciones publicadas sobre las precarias condiciones de mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias tras el accidente de Adamuz, los agricultores se suman a la alerta y alertan sobre otro factor de riesgo que ha pasado más desapercibido: la proliferación descontrolada de conejos este socavar pendientes y terraplenes de vías férreas y carreterascomprometiendo la estabilidad de las infraestructuras por las que circulan miles de personas cada día.

Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha afirman que, además de soportar las fuertes pérdidas económicas por la voracidad de los lagomorfos, también soportan meses advirtiendo del peligro Qué significan las madrigueras para la estabilidad del terreno: «Los conejos tienen pendientes como el queso, llenas de agujeros y galerías», resume la organización.

Con la sombra de los accidentes ferroviarios aún muy presente, la organización agraria advierte que la plaga de conejos «ya no es sólo un problema de cultivos, sino una amenaza directa a la seguridad de la infraestructura pública y vías de comunicación, con un riesgo real de accidentes si no se toman medidas inmediatas y preventivas.

Pendientes debilitadas y riesgo de derrumbe

Los expertos coinciden en que la actividad excavadora del conejo provoca Madrigueras y galerías subterráneas que debilitan la compactación del suelo.que «pueden generar asentamientos del terreno, deformaciones y, en los casos más graves, socavones, derrumbes y socavones«.

Estas condiciones, acumuladas en el tiempo, aumentan significativamente el riesgo de Fallos estructurales en infraestructuras sometidas a tráfico continuo y vibraciones constantes.como las líneas ferroviarias, incluidas las de alta velocidad.

Un problema conocido desde hace años.

La organización recuerda que este riesgo No es nuevo ni desconocido por las administraciones. Ya en 2008, un informe de la Demarcación de Carreteras del Estado en Castilla-La Mancha advertía que los conejos eran «minar los terraplenes«y que, si no actuamos, la estabilidad de las carreteras podría verse comprometida, por lo que será necesario inyectar materiales en madrigueras para reforzar el suelo.

Para los agricultores, este documento muestra que el problema ha sido conocido, documentado y advertido desde hace añossin que se haya aplicado una respuesta estructural y sostenida.

Del cereal al olivar: daños cada vez más graves

A la preocupación por la seguridad se suma un año especialmente duro en el campo. Después de devastar grandes superficies de cereales, la plaga ahora se desplaza a cultivos leñosos como viñedos, olivos, pistachos y almendros. Los conejos ciñen las trompas, provocando muerte definitiva de las plantas y pérdidas que tardan años en recuperarse.

«La gravedad de la situación está aumentando. Ya no hablamos sólo de pérdidas de cosechas, sino de destrucción total de plantaciones y un riesgo creciente para las infraestructuras por las que circulan cada día miles de personas», señala la organización agraria.

Críticas a una estrategia centrada únicamente en la caza

Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos critican que la respuesta de la administración regional siga centrándose casi exclusivamente en medidas de cazacomo la ampliación de la caza o la caza nocturna, cuando sigue aumentando el número de municipios en emergencia cinegética.

«Esto demuestra que esta estrategia, por sí sola, No es resolver un problema que es estructural.«, advierten. La alta capacidad reproductiva del conejo y la abundancia de refugios en infraestructuras públicas sin el mantenimiento adecuado hacen que la plaga se reproduzca año tras año.

Por ello exigen una plan integral que combina control poblacional, acciones sobre infraestructura y herramientas técnicas efectivas. Entre las medidas propuestas se encuentran:

  • Sellado sistemático de madrigueras en el dominio público.

  • Refuerzo estructural de taludes y terraplenes.

  • Instalación de vallas metálicas enterradas para impedir el acceso de los animales.

  • Uso excepcional y regulado de métodos químicos aprobadosdentro de programas oficiales y bajo supervisión técnica.

«Estamos ante un problema Medibles, prevenibles y cada vez más peligrosos.. Si no se toman medidas en los caldos de cultivo y en las propias infraestructuras, el coste económico y el riesgo para las personas seguirán aumentando», concluyen.



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