la soldadura de dos aceros de calidades diferentes o un posible defecto en su ejecución, en el centro de las hipótesis
Los expertos asturianos en estructuras metálicas apuntan a una soldadura de dos raíles, más que a un defecto de fábrica de alguna de las vigas producidas por Arcelor, como la posible causa del terrible accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). «Que Arcelor se la juegue con un lote de acero defectuoso es impensable. Se tiran, más bien se reaprovechan, coladas enteras al mínimo error», asegura el Catedrático de Ingeniería de la Construcción de la Universidad de Oviedo, Juan José del Coz Díaz, que trabajó 10 años en la factoría LD-III de Arcelor, hizo su tesis doctoral en 1994 sobre la estabilidad estructural de raíles para el AVE y realizó ensayos de fractura de aceros.
[–>[–>[–>Ese conocimiento es el que le permite asegurar que la rotura de alguno de los raíles elaborados en Arcelor es «altamente improbable», y que un fallo en la soldadura sea una hipótesis más realista, ya que «el punto más débil son las uniones». Cada metro de raíl UIC60 para alta velocidad pesa 62 kilos y es «una pieza de acero imponente«, recalca. Para el experto, el problema es que «se han unido dos aceros de calidades diferentes y el procedimiento no ha sido el adecuado». No puede ser más explícito: «Pepe Gotera y Otilio lo hubiesen hecho mejor. Este país debe tomárselo en serio».
[–> [–>[–>Y trae a colación varios casos en Australia y Estados Unidos de carriles que se rompieron por unir raíles de diferentes calidades. «No podemos permitir que vuelva a ocurrir», indicó, al tiempo que señaló que el fallo se hubiese detectado con una inspección por ultrasonidos, con sensores múltiples, y no con un solo sensor. «Tiene que haber mantenimiento, alguien tiene que ser responsable, la seguridad no es negociable. Aquí ha habido un cúmulo de errores«, postula.
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Cristina Rodríguez González, ingeniera internacional en Soldadura y Catedrática de Mecánica de Medios Continuos y Teoría de Estructuras, cree que lo más posible es que la fractura «se haya iniciado en la soldadura y se haya propagado luego». Para esta académica electa de la Academia Asturiana de Ciencia e Ingeniería, se ha podido producir una soldadura defectuosa. «Se trata del proceso más complejo de ejecutar, especialmente cuando debe realizarse de forma manual y fuera de un entorno controlado; es decir, en el campo», recalcó. La catedrática resalta que «es necesario proteger el baño fundido de la acción del ambiente exterior mediante el uso de una capa de escoria o gas protector, los cuales pueden dejar pequeños restos (poros, partículas de escoria) que actúen como defectos desde los que pueda iniciarse una grieta por fatiga«.
[–>[–>[–>También podrían haber influido otros factores, como un movimiento del balastro, o cualquier otra irregularidad que hizo que la soldadura se haya visto sometida a cargas muy superiores a aquellas para las que había sido diseñada. «El problema puede ser muy complejo«, indicó, por lo que aconsejó una prudente espera, ya que se puede estar generando en la opinión pública un temor infundado en las soldaduras, de las que estamos rodeados y funcionan bien. «No debemos demonizar las soldaduras, es el proceso de unión por excelencia, y contamos con técnicas contrastadas», resaltó.
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Una simple observación del raíl fracturado le hace ver que «no hay deformaciones, está roto como el cristal, roto por fatiga, por el aspecto que tiene». Añadió que las estructuras están calculadas para no llegar al límite de fatiga. «Depende de la carga que se esté aplicando. La grieta va propagándose a lo zorro, no avisa, va agrandándose hasta que se produce una rotura catastrófica», señaló, recalcando que «hay muchísimos parámetros que han podido influir».
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