Economia

Aagesen divide al sector eléctrico con una norma «imposible de cumplir» para las pequeñas empresas

Aagesen divide al sector eléctrico con una norma «imposible de cumplir» para las pequeñas empresas
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  • Publishedenero 27, 2026



Las compañías eléctricas independientes contienen la respiración ante el nuevo real decreto por el que se aprueba el Reglamento General de Suministro y Contratación para la comercialización de energía eléctrica. Debido a su complejidad técnica, han pedido a la Ministerio para la Transición Ecológica incluirá un periodo transitorio de adaptación. Estiman que se puede generar una brecha respecto a las grandes empresas si no se toman medidas.

Se espera que la nueva norma pase pronto por el Consejo de Ministros. Y precisamente el momento oportuno es clave en esta situación. Las comercializadoras independientes representan más del 20% de la electricidad y más del 30% del gas en España. Por ello, la decisión tomada por el Gobierno afecta a miles de usuarios.

De hecho, la asociación que agrupa a las principales eléctricas independientes, ACIE, se ha reunido con representantes del Ministerio para trasladarles sus preocupaciones. Una vez más insistieron en que se permita a las empresas comercializadoras adaptar eficazmente sus procesos, sistemas y documentación a los nuevos requisitos regulatorios; algo que llevan días reclamando.

La entrada en vigor inmediata de la norma –o la exigibilidad de algunos artículos al día siguiente de su publicación– sería «materialmente imposible de cumplir» para los comercializadoresespecialmente para aquellos con menor estructura organizativa o tecnológica, generando una situación de inseguridad jurídica y un alto riesgo de incumplimiento no voluntario desde el primer momento de su aplicación, según explica ACIE.

¿Por qué surge?

El origen de esta norma, que empezó a cobrar impulso en 2024, pretendía dar respuesta a los diferentes retos y objetivos de política energética marcados en la normativa nacional y europea aprobada en los últimos años. El objetivo del Gobierno era «superar la ya obsoleta normativa vigente sobre la comercialización y suministro de energía eléctrica para que sea más sostenible y eficiente y con el objetivo claro de descarbonizar nuestra economía en 2050».

A pesar de las buenas intenciones de la norma, que también incluye cuestiones como la prohibición de contratar suministros por teléfono o la agilización de cambios de comercializadora, empresas independientes defienden que la norma «introduce un amplio y relevante conjunto de nuevas obligaciones para las empresas comercializadoras, que afectan, entre otros aspectos, a los procedimientos de contratación, la información al consumidor, la documentación contractual y los sistemas internos de facturación, gestión, control y atención al cliente».

20%
de cuota

Las comercializadoras independientes representan más del 20% de la electricidad y más del 30% del gas en España

Y no es el único problema. Suponen que con la entrada en vigor de la ley de atención al cliente, que impacta en esta norma eléctrica, hay cuestiones que se modifican y, por tanto, se debería abrir un nuevo periodo de consultas para recoger las quejas que puedan tener las empresas. Además, este medio ha conocido que el preceptivo informe del Consejo de Estado se habría puesto de su lado e instaría al Ejecutivo a revisar la entrada progresiva de la norma, algo que ha adelantado el medio especializado Demócrata sobre la resolución de dicho órgano. Aunque no se trata de una cuestión vinculante, el documento haría referencia a la necesidad de dar margen de adaptación de la norma a todos los actores del sector.

La importancia de que este real decreto se adapte correctamente es que se trata de un regulación que aborda cuestiones esenciales como la perímetro del bono social o la continuidad de la tarifa eléctrica regulada (PVPC). También es imprescindible la entrada en funcionamiento del agregador en el sistema eléctrico, que permitirá agrupar a varios consumidores en torno a una única figura, facilitando su participación conjunta en los mercados eléctricos. Se trata de un elemento que permitirá una mayor flexibilidad y eficiencia en el mercado y será crucial para gestionar la demanda y asegurar la estabilidad del sistema en un entorno cada vez más orientado a las energías renovables.

Sector dividido

Esta nueva normativa llega en un momento donde los más pequeños han vuelto a pisar el acelerador. Algo que agradecen los usuarios que tienen más opciones en el mercado para elegir. Así, según los últimos datos oficiales de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que pertenecen al primer semestre de 2025, se produjo un importante movimiento de usuarios de una empresa a otra y también del mercado regulado (PVPC) a tarifas libres, algo que ya se ha vuelto habitual y promueven las propias empresas.

Iberdrola y Endesa Lideraron las pérdidas -en el balance neto- en su cartera de clientes; es decir, la diferencia entre los máximos y los mínimos. El resultado final fue una caída de 50.000 y 140.000 suscriptores, respectivamente, entre el primer y segundo trimestre del año pasado.

Si la norma llega inmediatamente, podría abrir la brecha entre grandes y pequeñas empresas que tan difícil es cerrar a nivel comercial.

Entre las empresas que tuvieron tendencias positivas hasta mediados de año, donde el regulador tiene sus últimos datos oficiales, destaca Energía del pulpoque se ha consolidado como una de las grandes firmas. También la empresa eléctrica del famoso empresario José Elías, audaxha vuelto a la senda del crecimiento. Comportamiento positivo que se ha agregado. Plenitudque superó los 335.000 clientes. Y con casi 400.000 se encuentra Energía Fenie. En esta línea positiva se mantiene Factor de energíaque supera los 250.000 suscriptores, y con una tendencia positiva en los últimos trimestres.

La única nota negativa en esta nueva revolución de las pequeñas eléctricas la aporta holaluz. La compañía, que lleva un par de años de gran actividad financiera, ha tenido demasiados trimestres negativos y la tendencia continúa. En la última década había sido una de las grandes arengas del sector, pero ese tren ya pasó. Sin embargo, otras empresas muestran buena salud, como Gesternova (Contigo energía) cualquiera Servigasy parece que seguirán robando clientes a las grandes empresas.

Aunque también es cierto que la incertidumbre regulatoria surgida tras el apagón no beneficia a los comercializadores independientes. Es decir, no favorece a nadie, pero las empresas energéticas más grandes pueden soportar mejor las fluctuaciones que se presenten, entre otras cosas porque también son capaces de producir electricidad y eso les da una ventaja competitiva.



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