Cae una red criminal que usaba la estafa del CEO simulando que era un alto cargo de la Iglesia
La técnica del fake CEO, que consiste en hacerse pasar por un alto directivo de una empresa para defraudar electrónicamente a las empresas, era el modus operandi de una red criminal desarticulada por la Guardia Civil. En una llamada durante la cual Uno de los delincuentes, haciéndose pasar por un alto cargo del mundo eclesiástico, intentó obtener una transferencia de 8.100 euros de una empresa navarra.
A diferencia de los ataques informáticos masivos y automatizados, este grupo realizaba con antelación un trabajo de inteligencia sobre sus víctimas. En el caso que desató la alarma en Navarra, los estafadores se hicieron pasar por teléfono por un alto cargo de una institución eclesiástica.
Aprovechando la supuesta relevancia del interlocutor, generaron una falsa sensación de urgencia y legitimidad. Los delincuentes convencieron a los empleados de la empresa en cuestión de la necesidad de pagar inmediatamente 8.100 euros destinados, en teoría, a pagar los servicios editoriales. La clave del éxito inicial del grupo fue conocimiento profundo del funcionamiento interno de la entidad, lo que hizo que la comunicación fuera totalmente creíble para el empleado que recibió la llamada.
Se hicieron pasar por líderes religiosos para vaciar las cuentas de la empresa.
La trama empezó a desvelarse tras presentarse la denuncia en la Oficina de Atención al Ciudadano de la Guardia Civil de Estella. La víctima describió cómo, luego de recibir una llamada de un número oculto, realizó varios intentos de transferencia. Aunque un primer banco bloqueó la transacción, finalmente el dinero fue transferido a una cuenta en el extranjero. Lo que finalmente traicionó a los delincuentes fue su propia ambición: al solicitar un segundo traslado inmediato, la víctima sospechó y comprobó la falsedad de la solicitud.
Los especialistas en delitos tecnológicos de la Guardia Civil iniciaron entonces un cuidadoso rastreo del rastro digital y financiero. Las investigaciones llevaron a los agentes hasta la provincia de Toledo, centro de operaciones de la célula en España, aunque se detectaron conexiones operativas en Cuenca y en sucursales internacionales en Bélgica, donde el grupo tenía cuentas bancarias para el desvío de los fondos defraudados.
Bajo autorización judicial, un registro en una casa en Toledo que funcionó como nodo logístico. Allí, los agentes sorprendieron a cuatro de los integrantes a quienes les habían incautado documentos bancarios, tarjetas SIM, DNI y pasaportes falsos además de una pistola detonante.
Su codicia los condenó
El operativo se saldó con la detención de cuatro personas: dos mujeres colombianas (26 y 22 años) y dos hombres de nacionalidad brasileña y venezolana (23 y 24 años). Además, otras tres personas (dos brasileños y un dominicano) están bajo investigación por su presunta colaboración con la red.
Los siete implicados están imputados delitos de estafa, blanqueo de capitales, usurpación del estado civil, falsificación de documentos públicos y pertenencia a grupo delictivo. Tras ser puesto a disposición del juzgado de tutela de Illescas (Toledo), la autoridad judicial adoptó medidas cautelares, entre ellas la obligación de comparecer ante el tribunal cada quince días.
Con esta operación, la Guardia Civil no sólo recuperó parte del dinero y bloqueó 1.159 euros en las cuentas, sino que también neutralizó una estructura capaz de suplantar identidades de alto nivel para comprometer la seguridad financiera de las empresas españolas.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de nuestra perfil de google.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí