envían cartas y postales manuscritas en latín para comunicarse con otros chavales
Estudian 4º de ESO y 1º de Bachillerato en el instituto Carreño Miranda y se cartean en latín con estudiantes de un IES de Zaragoza, el Clara Campoamor Rodríguez. Envían y reciben postales y aprenden la madre de todas las lenguas romances de una manera «divertida». La actividad está coordinada por la profesora de Latín Selina Suárez que explica que este proyecto con el que el centro avilesino lleva un par de años trabajando vincula al alumnado del Carreño con estudiantes de otras comunidades e incluso de otros países europeos como Suiza o Francia. El proyecto se denomina «Commercium epistolarum» que en castellano se refiere al intercambio de cartas o correspondencia.
[–>[–>[–>El hecho de enviar una carta o postales es algo novedoso para estos chavales. Ahora, explica David de Dios, las comunicaciones se realizan a través del ordenador o el teléfono móvil, bien sea a través de correos electrónicos o de redes sociales. «Les di un sello y no sabían cómo colocarlo en la postal», recuerda la profesora entre risas de los estudiantes que lo corroboran. El alumnado del Carreño Miranda y sus corresponsales aragoneses utilizan un seudónimo latino para firmar sus postales. Así por ejemplo, Xela Calleja es «Tita Juliana Nasa».
[–> [–>[–>El uso de pseudónimo en cada una de las cartas fue planteado por aquello de preservar la privacidad, pero algunos ya han optado por incorporar a sus postales su Instagram y así ampliar una red que partió a través de letras escritas en latín y puede derivarse en un lenguaje más moderno y vinculado al uso de las redes sociales.
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Todas las comunicaciones comienzan con un «Salve», que en latín es la manera de decir «hola» y en cada una de ellas, cada participante habla de sus gustos. Leire González detalló en su postal que le gusta bailar ballet y las croquetas de jamón, y lo cuenta en latín. Candela Cearra detalló en su misiva las actividades que se pueden realizar en el instituto al margen de las académicas como la práctica de baloncesto y fútbol. Cada postal está escrita en clase y siempre con la inestimable ayuda de su profesora de Latín.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Una de las mayores dificultades que percibe el alumnado de Latín cuando se enfrenta a un texto clásico son las declinaciones, que si una palabra ha de ir en nominativo o en acusativo. Otros entienden que las traducciones es lo más complicado pero en lo que todos están de acuerdo es en la importancia de estudiar la lengua del Imperio romano para conocer el origen de las palabras, la etimología, y «mejorar el léxico y ayuda mucho a comprender la sintaxis española«. «También aprendemos mitología e historia de Roma«, apuntan este grupo de amantes de las letras. Hay quien tiene claro su futuro académico y los hay que no.
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Aprender y disfrutar
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Es más Daniela Azaña cuando eligió una máxima latina se quedó con «Dura lex sed lex» (La ley es dura pero es la ley) y eso es porque su futuro más próximo será estudiar Derecho. Otros prefieren decantarse por Filologías, Psicología o Pedagogía, entre otras. «Carpe Diem» es otra locución latina que fluye en la conversación entre el alumnado de Latín porque tienen claro que hay que aprovechar el momento sin dudar en «Memento Mori», que es la frase romana para explicar que todo el mundo ha de saber que la vida es finita. A «Apius Antonius Caesar» que es como se llama David de Dios en su correspondencia con el alumnado zaragozano, le gusta la expresión «grosso modo» para expresar que algo se cuenta «a grandes rasgos».
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[–>Entre todos le dan vueltas al latín, se remontan a tiempos pretéritos para hablar de cuestiones más actuales en un idioma que ocupó más de media Europa y que dio origen a las lenguas romances, es decir, al castellano, al asturiano, al gallego, al francés, al catalán, al rumano y a otras como el italiano.
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«Hay una frase del poeta latino Horacio que dice ‘Docere et delectare’ que significa ‘Aprender y disfrutar’ y eso se basa la actividad, en otra manera de aprender que rompe el ritmo habitual de la clase», señala la docente que celebra esta iniciativa que cuenta con 160 centros participantes a lo largo de toda Europa.
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