los alcaldes ven con «mucha preocupación» que no haya «avances» en la negociación con Hunosa
Con «mucha preocupación». Así se ve entre los alcaldes mineros el devenir de la Brigada de Salvamento Minero, que podría disolverse este sábado si no hay un acuerdo antes que lo remedie. Es este 31 de enero cuando expira la prórroga que habían dado a Hunosa los sindicatos y los propios brigadistas, a los que se adeudan 9.000 horas extraordinarias, para buscar una solución que evite el cese de la actividad del centenario cuerpo de rescate. Los 19 brigadistas han anunciado que harán efectiva su renuncia el sábado y, por ahora, no hay indicios de acuerdo.
[–>[–>[–>El pasado martes, Hunosa afirmó que se está «trabajando para alcanzar un entendimiento», al tiempo que expresó su intención de incorporar más personal y dotar al cuerpo de un nuevo centro. Entre los brigadistas y sus representantes sindicales existe «inquietud» porque se agota el plazo y «todavía no hay una propuesta firme encima de la mesa». Una sensación de incertidumbre y «preocupación» a la que se suman los alcaldes mineros.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Los brigadistas han recabado un amplio apoyo social, institucional y político a sus reivindicaciones. El pasado 3 de diciembre recibieron el apoyo de unas 250 personas, en una concentración convocada por los alcaldes mineros en el pozo Fondón (sede de la Brigada) para instar a Hunosa a alcanzar un acuerdo. Estuvieron representantes de 18 concejos carboneros asturianos (entre ellos los diez alcaldes de las Cuencas: Langreo, Mieres, Morcín, Riosa, Caso, Sobrescobio, Laviana, San Martín, Lena y Aller), y tomó la palabra en nombre de todos ellos el alcalde de Morcín, Mino García, exdirigente sindical minero.
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La crisis inicial se cerró en falso o, más bien, se pospuso. Los brigadistas habían amenazado con renunciar en bloque el 7 de diciembre si no había un arreglo, pero finalmente esa fecha límite se aplazó hasta el 31 de enero, para dar más tiempo a la negociación con Hunosa y su matriz, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
[–>[–>[–>Prórroga
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Ahora, cuando esa prórroga está a punto de expirar y la disolución de la Brigada es una posibilidad real, Mino García ha vuelto a resumir el sentir de los alcaldes carboneros y su apoyo a los brigadistas. «Sigo lo que pasa con mucha preocupación, con la inquietud de ver que, durante todo este tiempo, no haya habido ningún tipo de avance. Me preocupa que se esté llegando a las fechas que en su momento se plantearon sin hacer ningún tipo de movimiento. Como alcaldes tenemos esa inquietud, pero no recae en nosotros la capacidad de poder negociar, como es lógico».
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García aseguró que «no podemos volver a caer en el mismo error de la vez anterior» y «espero que llegue el acuerdo». También instó a Hunosa y a la SEPI a que «si hay dificultades, las expongan y que lo hablen con claridad. Y ver qué soluciones se pueden encontrar». Y añadió: «Nosotros ya planteamos como alcalde que entendemos que hay un cuerpo como es la Brigada que tiene que tener un tratamiento similar al de los artificieros o cualquier otro cuerpo especial. Hay que buscar recursos para tener una gente cualificada, formada y con el relevo generacional que nos permita conservar un servicio necesario para Asturias y para el país en su conjunto».
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[–>El regidor de Morcín insistió en que los alcaldes no tienen competencia para negociar el futuro de la Brigada, pero eso no quiere decir que se vayan a desentender. «Nosotros estamos al margen de la negociación, pero sí vamos a seguir estando ahí, expectantes, ante cualquier decisión que a nuestro entender pueda poner en riesgo a este colectivo».
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«Somos conscientes de que Hunosa va a menos», argumentó García, «pero no podemos desprendernos de gente con una cualificación de intervención en momentos donde, posiblemente, sin esa cualificación no se pueda actuar».
[–>[–>[–>El problema con la Brigada se conoció el pasado noviembre, cuando los brigadistas reclamaron el pago de las horas extras generadas en los últimos años, un total de 9.000. Esas horas se han venido acumulando, según explicaron entonces, a que, al ser pocos trabajadores (19 en total), tienen que doblar muchos turnos. Cuando un equipo sale a atender una emergencia, otro equipo se tiene que trasladar a la base, que nunca puede estar sin personal.
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Hunosa
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Responsables de Hunosa aseguraron este martes a este diario que «se están manteniendo reuniones. Esta semana ha habido una y se prevé otra, trabajando en diferentes propuestas con el objetivo de alcanzar un entendimiento que evite la renuncia voluntaria anunciada». Además, la compañía destacó «su voluntad de mantener la Brigada y reforzarla con nuevas incorporaciones y el proyecto de un nuevo centro que potenciará sus actividades».
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La Brigada Central de Salvamento Minero, fundada en 1912, está gestionada por la Asociación de Salvamento de Minas (ASM) que agrupa a diversas empresas mineras encabezadas por Hunosa. El grupo mantiene un servicio de asistencia presencial de 24 horas y 365 días al año ante posibles emergencias en espacios industriales y otros equipamientos. Además de las propias actuaciones cuando sucede una catástrofe, los brigadistas ofrecen también asesoramiento y formación especializada en trabajos en espacios confinados y en atmósferas explosivas, microvoladuras o extinción de incendios, entre otros y colabora habitualmente con otros organismos como Protección Civil (112), Bomberos de Asturias, Guardia Civil o la Unidad Militar de Emergencias.
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