El poder de la dignidad
¿Tiene poder la dignidad?. Y, dicho al revés, ¿puede tener dignidad el poder?. Una cuestión demasiado abstracta, pero así es el lenguaje y las ideas que lleva en la mochila. Hablo ahora, en concreto, del llamado cuarto poder, la prensa, crucial en la democracia, incluso hasta ser su última garantía y el sensor más fiel de que aún la hay. Su poder está en la independencia que sepa mantener, en un día a día en que cada día se la juega. Pero a la vez en ese poder ejercido a través de la independencia están su dignidad, su credibilidad y, al final, un factor para mantener una audiencia. Atención, independencia no es indiferencia, ni desde luego apoliticismo, es fidelidad en la información, libertad de opinión y transparencia de la posición editorial. Hablamos, por tanto, así, de la información que posibilita una voluntad popular libremente ejercida. ¿Hay mayor dignidad para un poder?.
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