Los estragos de la inflación con Sánchez: 20.000 euros de 2018 tienen hoy un valor de 15.000 euros
La inflación sigue siendo uno de los principales problemas económicos de los hogares españolesy así lo demuestra la memoria anual del Instituto Juan de Mariana dedicada a este tema. En 2025, el IPC se ha situado cerca del 3%, lo que confirma que los precios siguen aumentando a un ritmo elevado, muy por encima de lo deseable para una economía que sufre un elevado desempleo estructural. El aumento de los precios es aún más pronunciado en artículos esenciales como la vivienda y los suministros, donde los aumentos rondan el 6%, mientras que algunos alimentos básicos, como los huevos, han registrado incrementos superiores al 30% en tan solo un año.
En comparación con el resto de Europa, España presenta un peor comportamiento inflacionario. El IPC medio de los países de la Unión Europea ha sido un 25% inferior al de España, lo que sitúa a nuestro país en la zona media-alta de la tabla. Si a este diferencial de precios se le suma la elevada tasa de paro, no sorprende que España lidere el Índice de Miseria, un indicador que combina inflación y desempleo para medir el deterioro del bienestar económico.
El balance de precios bajo el Gobierno de Pedro Sánchez es especialmente negativo. Desde que llegó al poder en 2018, los precios han aumentado un 24,2%, más del triple del 7,2% acumulado durante los años de Mariano Rajoy en el cargo. Si se comparan periodos equivalentes de 78 meses, el IPC ha crecido 12,5 puntos más con el actual presidente. En términos prácticos, 20 euros en julio de 2018 equivalen hoy a poco más de 15 euros, reflejo directo de la pérdida de poder adquisitivo que sufren los ciudadanos.
Según el informe, Los aumentos de precios han sido especialmente intensos en bienes y servicios básicos.. La vivienda, el agua y la energía se han encarecido más de un 20% desde que el PSOE y sus socios están en el poder, mientras que los alimentos y las bebidas no alcohólicas acumulan subidas superiores al 40%. Además, mientras desde 2023 la inflación ha comenzado a moderarse en Europa, en España el proceso se ha afianzado.
El impacto en el ahorro familiar es igualmente severo. El documento del Instituto Juan de Mariana constata que, aunque el volumen nominal de los depósitos bancarios ha aumentado en 253.865 millones de euros desde mediados de 2018, su valor real apenas ha crecido en 45.931 millones. De hecho, desde 2022 el valor real de los depósitos ha caído en 28.500 millones, lo que representa una fuerte erosión del poder adquisitivo del dinero ahorrado.
Además, a pesar de que el Ejecutivo defiende su política económica como redistributiva, los datos disponibles muestran un escenario muy diferente: todos los hogares pierden poder adquisitivo, pero el impacto es mayor cuanto menores son los ingresos. En paralelo, la renta media de los hogares españoles apenas ha crecido un 0,5% anual en los últimos veinte años, el tercer peor registro de toda la Unión Europea, por lo que el empobrecimiento es generalizado.
El IJM denuncia que «buena parte de esta pérdida de bienestar se explica por el efecto empobrecedor del gasto público desbocado, que absorbe recursos, desplaza al sector privado y promueve mercados más intervenidos y menos competitivos». A esto se suman políticas intervencionistas en ámbitos clave como la energía o la vivienda.. El resultado es una economía cada vez más castigada por la inflación, con un menor crecimiento y un deterioro sostenido del poder adquisitivo, en un contexto marcado por las decisiones de política económica del socialismo gobernante.»
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