El Tribunal Supremo valida una indemnización de 55.000 euros para un jubilado que se pasó cuatro años sin recibir su pensión
El Tribunal Supremo ha confirmado la obligación de la Administración de indemnizar 55.303,28€ a un jubilado andaluz al que por un error burocrático se le impidió pagar pensión alguna durante un periodo período de cuatro años. La sentencia final sienta un precedente al reconocer la responsabilidad financiera del Estado por los daños. económico y personal derivado de negligencia en la gestión de una prestación vital. El fallo subraya el deber de la administración de actuar con diligencia, especialmente en asuntos que afectan los medios de vida de los ciudadanos.
El origen del caso se remonta al año 2018, cuando el trabajador le negaron el acceso a su jubilación anticipada debido a un cálculo incorrecto de su edad legal de jubilación. Este error administrativo se perpetuó, manteniendo al demandante en una situación crítica y sin ingresos hasta 2022.
Durante todo ese tiempo, el hombre, a pesar de cumplir con todos los requisitos legales, se vio obligado a subsistir sin la pensión que le correspondía, acumulando graves perjuicios económicos mientras sus reclamaciones No fueron atendidos.
Un fallo que echa la culpa a la Administración
La sentencia del alto tribunal valida así decisiones anteriores de tribunales inferiores, que ya condenaron a la Administración. El Tribunal Supremo destaca que el error en la interpretación de la normativa sobre la edad de jubilación fue la causa directa del daño sufridoun daño que era evitable y que, por tanto, genera responsabilidad.
la compensación de 55.303,28€ pretende reparar íntegramente los daños, cubriendo tanto las cantidades no recibidas como los daños derivados del retraso.
Este caso ejemplifica las graves consecuencias que una El fracaso administrativo puede tener en la vida de las personas. y refuerza el principio de que los ciudadanos tienen derecho a ser indemnizados cuando una acción pública les causa un daño demostrable.
La resolución envía un mensaje claro sobre la necesidad de precisión y rapidez en la gestión de pensiones, un área donde los errores tienen un impacto humano inmediato y profundo.
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