Los cientos de mensajes de amistad y casi de flirteo entre Mette-Marit y Epstein: «Siempre me haces sonreír»
Los nuevos documentos desclasificado del caso Epstein Han puesto en jaque a la casa real de Noruega. Todo, por los mensajes de Princesa Mette Marit con el pedófilo. Por los cientos de mensajes de la princesa Mette-Marit con un Epstein con el que tuvo una aventura relación de amistad y buena armonía.
Tanto es así que el nombre de la princesa aparece en una enorme cantidad de páginas. Según parece citado casi 1.000 veces en ellos, con intercambios de mensajes de todo tipo en un tono amable y cercano que Incluso rozan el coqueteo. «Siempre me haces sonreír… me haces cosquillas en el cerebro», leen.
Su relación, según revelan los correos electrónicos entre ambos, comenzó en enero de 2011. Para entonces, ella tenía 37 años y él 58. A partir de ese momento, los mensajes entre ambos fueron continuos. «París es buena para el adulterio», Mette-Marit incluso le dijo a Epstein.
E intercambiaron elogios, felicitaciones y confidencias durante varios años. Años en los que incluso vinieron a veraunque, al parecer, no visitó la conocida isla donde se cometieron numerosos abusos sexuales.
«¿Podrá la princesa Mette encontrarse con Je el lunes a las 3:00 pm?» se puede leer en los mensajes. Uno muestra que su personal coordinó al menos cuatro visitas distintas con la princesa, incluidos viajes a su casa en Palm Bieach: «Llegará a Miami y la llevarán a casa.»
En esos correos electrónicos, la princesa heredera de Noruega le pidió a Jeffrey Epstein un consejo reflexivo para ser padre: «¿Es inapropiado que una madre sugiera dos mujeres desnudas ¿llevar una tabla de surf para el papel tapiz de mi hijo de 15 años?»
Porque su relación era cercana. Fue confidencial. En un pasaje incluso hace referencia a las obras de Nabokov, autor de Lolita: «Ahora veo por qué te gustan estos libros».
La princesa, que se disculpó en 2019, afirmó que la relación entre ambos duró de 2011 a 2013. Sin embargo, los correos electrónicos demuestran que su amistad duró un poco más de lo que ella dijo. Si su perdón entonces no parecía suficiente, su perdón ahora tampoco ha sido especialmente convincente. «Epstein es responsable de sus acciones. Debo asumir la responsabilidad de no haber investigado mejor sus antecedentes y por no haber comprendido rápidamente quién era», afirmó en un comunicado enviado por la casa real.
Una casa real que ya está en problemas por el juicio contra Marius Borg y que ahora tiene a Mette-Marit, su madre, en el centro de la polémica por sus mensajes con Epstein. Por aparecer en multitud de páginas, por su nombre aparece en los archivos casi 1.000 veces y por esa estrecha relación que mantuvo, o que parece que mantuvo, con el pedófilo.
*Seguir laSexta en Google. Todas las novedades y el mejor contenido aquí.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí