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He sido el eslabón más débil. Atacarme a mí era mucho más fácil que hacerlo al otro lado

He sido el eslabón más débil. Atacarme a mí era mucho más fácil que hacerlo al otro lado
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  • Publishedfebrero 1, 2026



El testimonio de Iñaki Urdangarín (58 años) era una de las más esperadas de la televisión. El que era el marido de la Infanta Cristina (60) se sentó este domingo 1 de febrero, junto a Jordi Évole (51) para someterse a una de sus entrevistas más personales.

No era la primera vez que Urdangarin se sentaba en un plató tras salir de prisión. Ya Se le pudo ver en la televisión de Cataluñadonde inició esta gira de entrevistas con motivo de la publicación de sus memorias, Todo lo vivido: triunfos, derrotas y aprendizajes.

LaSexta ha sido la cadena elegida por el ex duque de Palma para llevar a cabo su primeras declaraciones en televisión nacional, con audiencia en toda España. Una entrevista dividida en dos partesen un formato de doble programa, que ha dejado numerosos titulares.

Durante la conversación, Jordi Évole hizo un recorrido por los principales episodios de su vida: desde cómo conoció a la infanta Cristina hasta sus días en prisión, pasando por su primera visita tras las rejas o su relación actual con Ainhoa ​​Armentía (47).

Iñaki Urdangarín en la entrevista de Jordi Évole para laSexta.

Iñaki Urdangarín en la entrevista de Jordi Évole para laSexta.

Atresmedia

Para Urdangarin no fue una charla sencilla. Hubo momentos en los que se le humedecieron los ojos, aunque en todo momento mantuvo clara su posición. A pesar de mostrar respeto por la Casa Real, Considera que no se le dio la oportunidad de defender su inocencia.

Tras explicar lo que significó para él su matrimonio con la infanta Cristina y la creación de su familia, dejó claro que desde el principio su objetivo fue sumar y defender su inocencia ante las acusaciones de Caso Noos.

«Me siento culpable por no haber dado vuelta las acusaciones. me sentí mal«, confesó en uno de los momentos más delicados de la entrevista, asegurando que su vida empezó entonces a mostrar su lado más amargo.

Pero ella no sólo se sentía mal por él. «Me sentí muy mal por abandonar a mis hijos y pasar mil días sin ellos«, expresó. Y agrega: «Me siento mal por los errores que he cometido, que no se traducen en la sentencia que recibí».

Eso sí, dejó claro que había intención de arreglar la situación: «Siempre hubo voluntad de solucionarlo, pero no nos lo permitieron», afirmó en referencia a los errores cometidos en el Instituto Nóos.

Urdangarin fue contundente: «He sido el eslabón más débil. Atacarme fue mucho más fácil que hacerlo por el otro lado», le dijo a Évole.

La acusación, el exilio de su familia a Ginebra y luego a Washington, y la falta de apoyo institucional provocó un desenlace inevitable: su ingreso en prisión.

Iñaki Urdangarín en la entrevista a Jordi Évole.

Iñaki Urdangarín en la entrevista a Jordi Évole.

Atresmedia

La sentencia condenatoria

El 25 de febrero de 2012 marcó un antes y un después en su vida. Ese día declaró por primera vez ante el juez para defender su inocencia.

De aquel momento queda una imagen imborrable: su descenso a los juzgados de Palma, rodeado de cámaras. «Estuve un tiempo preparando la frase que tenía que decir a los medios. Estoy cansado de ver esa imagen y quiero olvidarla.«, confesó visiblemente emocionado.

Ese mismo año, juan carlos i (88) en su discurso de Navidad pronunció la famosa frase «la justicia es igual para todos». «I No creo que la justicia sea igual para todos.al menos en mi caso», afirmó Urdangarin.

«Cuando está en juego la imagen de la institución, las cosas cambian. Y¿O estaba defendiendo mi inocencia, mi imagen, la de mis padres y la de mis hijos?«, añade.

Varios años después, el 12 de junio de 2018, la Corte Suprema ratificó su sentencia de cinco años y diez meses de prisión.

Juan Carlos I durante el discurso de Navidad de 2011.

Juan Carlos I durante el discurso de Navidad de 2011.

«No se puede entender una condena sin privación de libertad.. Sería un escándalo si no hubiera entrado. Ésa era la sensación que teníamos», explica.

Aunque ha reconocido que No quieres que nadie pase por una situación así.: «Ni fuera ni dentro de la prisión».

El apoyo de la Infanta Elena

El días previos al ingreso En prisión los dedicó a estar con su familia. «Intentar hablar, resolver dudas y dejar las cosas en orden, porque iba a estar ausente», recordó.

La noche antes de entrar en prisión la pasó en casa del infanta elena (62), uno de sus grandes valedores y ex esposa. «Me quedé allí y al día siguiente fui a prisión», dijo.

«Cuando esa puerta se cierra detrás de ti, dices: ‘Esto se acabó’. Comienza una etapa mucho más dura”, expresó.

Uno de los recuerdos más duros fue la primera visita de su familia. «El primero en venir fue mi hijo Juan, acompañado de doña Elena. Fue muy duro. No puedes tocarlos y eso duele.«, dijo.

Iñaki Urdangarin en una fotografía de archivo.

Iñaki Urdangarin en una fotografía de archivo.

Gtres

Cabe señalar que por razones de seguridad, Le recomendaron ingresar a prisión de mujereslo que significó un aislamiento casi total. «La seguridad de mi integridad o la soledad, y la soledad fue la elegida», explicó.

Y añade: «La falta de comunicación Fue casi tan castigador como la pérdida de libertad».

Un divorcio forzado

La situación derivada de Caso Noos También marcó su relación con la infanta Cristina. Unos meses después de que estallara el escándalo, Fernando Almanza (77), entonces emisario informal de la Casa Real, viajó a Washington para reunirse con la pareja.

«Vino a pedirnos que nos divorciáramos para poner un cordón sanitario a la institución. Que Iñaki se defienda solo. Fue muy triste», explicó.

Como relata en su libro, Cristina reaccionó con firmeza: «¡Vienes aquí a pedir la cabeza de mi marido!» recordó Urdangarín. «No estamos pensando en divorciarnos. No íbamos a romper un proyecto con cuatro hijos», afirmó.

Juan Carlos I e Iñaki Urdangarin, en Barcelona en 2006.

Juan Carlos I e Iñaki Urdangarin, en Barcelona en 2006.

Imágenes falsas

Días después recibió una llamada del entonces príncipe felipe (58) con la misma solicitud. «Trató de convencerme de que fue lo mejor para todos«, explicó.

Finalmente, El divorcio no se hizo oficial hasta 2023años después de su ingreso en prisión y sin tener nada que ver con aquellas solicitudes casi obligatorias de años anteriores.

Sin duda, su historia ofrece una visión diferente de cómo se gestiona todo desde dentro de la institución cuando la imagen está en riesgo.

Su relación con Ainhoa ​​Armentia

El ex duque de Palma se ha mostrado muy reacio a hablar de su nueva pareja. Sin embargo, Jordi Évole ha sido incisivo con este temaya que las relaciones actuales reflejan cómo se encuentra una persona en el momento presente.

Urdangarin ha comentado que se siente bien con Ainhoa ​​y que así es su actual «compañero de vida». «Con él puedo ser escuchado, no ser juzgado. Un poco de aire fresco. Es una situación muy distinta”, expresó.

Iñaki Urdangarin, junto a su pareja, Ainhoa ​​Armentia.

Iñaki Urdangarin, junto a su pareja, Ainhoa ​​Armentia.

EFE

Además, ha confesado que ahora le seducen otro tipo de cosas. Y eso es parte de la nueva versión de Iñaki en el que se centra actualmente, alguien que «quiere buscar la sencillez de las cosas, menos es más, volver al origen y tener un entorno más auténtico».

Parece que Ainhoa ​​forma parte de esto etapa de vida en la que te encuentras y cabe destacar que fue una de las pocas ocasiones en las que sonrió durante la entrevista al hablar de ello.

Esta entrevista de Iñaki Urdangarin a Jordi Évole marcará sin duda un antes y un después, donde la La emoción, la autocrítica y el sentimiento de abandono. Han sido el tono común de toda la historia.



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