los datos que confirman el riesgo para la seguridad vial
El imparable crecimiento del comercio electrónico ha Las furgonetas son las protagonistas indiscutibles. de nuestras carreteras y autopistas. Sin embargo, detrás de cada distribución se esconde Una realidad preocupante: el parque español de furgonetas envejece rápidamentey las consecuencias sobre la seguridad vial son cada vez más evidentes. esto tiene una relación directa con ITVdado esto A medida que aumentan la antigüedad de las furgonetas y los kilómetros recorridos, aumentan tanto la demora en presentarse a control como el nivel de negativas..
Así lo afirma la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), que analizó datos oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del Ministerio de Industria y Turismo, revelando cifras preocupantes relativas a furgonetas. cuyo parque tiene una edad promedio de 17,8 años.
Los datos ponen de relieve no sólo un elevado envejecimiento de este tipo de vehículos, sino también de su siniestralidad, especialmente en vías interurbanas. Según datos que maneja la DGT, en 2024 fallecieron 79 ocupantes de furgonetas en accidentes ocurridos en este tipo de vías, casi el doble que el año anterior, y el número de heridos aumentó de 138 a 190. Otro aspecto crucial es que en 2024, el 41% de los conductores de furgonetas que perdieron la vida en la vía dieron positivo en las pruebas toxicológicas.
Retrasos en la incorporación a ITV
El envejecimiento de la flota aumenta los problemas de seguridad de este tipo de vehículos Además, según AECA ITV, a medida que este tipo de vehículos van envejeciendo, sus conductores tardan más en pasar la inspección técnica obligatoria, lo que provoca que, al llegar, suspendan la inspección.
En efecto, Las furgonetas que se presentan puntualmente a la inspección tienen una edad media de 14,9 años. Sin embargo, quienes tardan más de 12 meses en presentarse al control obligatorio tienen aproximadamente 16,2 años. A saber, Cuanto más antiguo sea el vehículo, más se pospondrá su inspección.
El kilometraje añade otro nivel de riesgo a esta ecuación. Entre 18 y 25 años de vida útil, estas furgonetas superan los 260.000 y 280.000 kilómetros, cifras que demuestran un uso intensivo y continuo. Cada kilómetro recorrido añade desgaste a componentes mecánicos y estructurales que son esenciales para la seguridad.
Retrasar la inspección multiplica el riesgo de accidente


La relación entre retraso y peligro queda demostrada por las tasas de rechazo. Las furgonetas sin retrasos tienen un nivel de rechazo del 21%. Sin embargo, esta cifra aumenta significativamente. Hasta 6 meses de retraso hay un incremento del 24%; Entre 6 y 12 meses este riesgo de rechazo aumenta al 42%, y si hay un retraso de más de un año se eleva al 62%.
«Cada retraso aumenta significativamente la probabilidad de conducir con defectos graves», «, advierte la AECA-ITV, añadiendo que los datos confirman que el retraso en la inspección no es un simple descuido. «Quienes más tardan en llegar son precisamente los que tienen más probabilidades de viajar con defectos graves o muy graves, comprometiendo su propia seguridad y la del resto de usuarios de la vía pública», añaden.
En efecto, Las furgonetas ocupan el tercer puesto entre los vehículos en peor estado del parque automovilístico español, con una tasa de rechazo de ITV del 26%. Sólo los camiones y autobuses presentan datos más alarmantes, lo que pone a estos vehículos comerciales en el punto de mira de la seguridad vial.
El «triángulo de riesgo» que pone en riesgo la seguridad vial


AECA-ITV ha acuñado un concepto clave para entender la problemática que presentan las furgonetas en nuestro país: el «triángulo del riesgo». Edad avanzada, alto kilometraje e ITV tardía Forman una combinación explosiva que afecta directamente a la seguridad vial y a la calidad del aire.
«No llegar a tiempo no sólo es una infracción reglamentaria, sino también «multiplica la probabilidad de que el vehículo provoque un accidente de tráfico», explica Guillermo Magaz, director general de AECA-ITV. “Además, al tratarse de vehículos de uso profesional, esto afecta a la seguridad vial profesional de todos los trabajadores que tienen que utilizar vehículos en su trabajo”.
La solución: anticipación y responsabilidad
Desde la citada asociación recomiendan una estrategia sencilla pero eficaz: Pasar la ITV hasta un mes antes de su caducidad. Esta práctica permite planificar la cita con antelación sin cambiar el período máximo de validez de la próxima visita.
Mantener la ITV al día no sólo es obligatorio, sino también fundamental para mejorar la seguridad vial y proteger el medio ambiente. Además, evitar sanciones económicas de entre 200 y 500 euros, dDependiendo de la gravedad de la infracción.
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