El Gobierno chantajea ahora a la oposición con las ayudas a la dana y los incendios para que le voten sus medidas pro okupas
Había varias opciones sobre la mesa y, al final, el Gobierno optó por una justicia salomónica: las pensiones por un lado y, por el otro, todo lo que han llamado “escudo social”.
El Ejecutivo ha aprobado en Consejo de Ministros este martes dividir el decreto ómnibus en dos partes, de modo que la segunda incluya otras veinte medidas, además de la moratoria de los desahucios, con dos nuevas excepciones para lograr el apoyo del PNV.
Los cambios afectarán a los propietarios de una o dos viviendas. Incluso si su inquilino se encuentra en una situación vulnerable, se permitirá el desalojo y corresponderá a los servicios sociales competentes encontrar una alternativa de vivienda.
Lo mismo ocurrirá si el propietario se encuentra en situación de vulnerabilidad, aunque tenga más de tres viviendas, pero siempre que exista un contrato de alquiler previo.
El decreto también incluye una mayor compensación para los propietarios. Fuentes del Ministerio de Vivienda destacan que la semana pasada el Consejo de Ministros ya destinó 300 millones de euros al sistema de avales.
Estos cambios, pactados con el PNV, han indignado a Podemos.
Para intentar lograr su apoyo, el Ejecutivo ha añadido nuevas medidas. Algunas de ellas, como la ampliación del bono social de energía, se encuentran entre las más demandadas por los morados.
Este nuevo autobús incluye también la ampliación de las ayudas directas a los afectados por la dana, así como la exención del IRPF y de las cuotas de la Seguridad Social por las subvenciones que concede la Generalitat Valenciana. Una forma de presionar al PP.
También se contemplan ayudas para quienes hayan sufrido daños personales en los incendios forestales del pasado verano.
Además, el decreto incorpora la actualización de los pagos a cuenta a las comunidades autónomas y las subvenciones al coche eléctrico.
Aunque también estaba sobre la mesa incluir la parte de ayudas a la DANA o los incendios dentro del decreto de pensiones. Deja también la parte del desalojo, ya que era la más complicada, en una sola.
Al final todas estas alternativas fueron rechazadas y se decidió poner todo dentro del escudo social.
«Son buenas medidas y yo preguntaría al PP qué creen que está mal en proteger a los más vulnerables», ha afirmado el portavoz del Gobierno. Elma Saizquien agregó que “el Gobierno trabaja para dar soluciones, no para ofrecer coartadas”.
En total, el texto afecta a cinco ministerios, que han centrado algunas de sus principales medidas en él. Abarcan desde Trabajo y Economía Social; Vivienda y Agenda Urbana; Transición Ecológica; Autoridades tributarias; y finalmente el de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
Este segundo decreto es el más complejo, ya que la revalorización de las pensiones cuenta con un amplio apoyo parlamentario en el que probablemente también se incluirá el PP.
El Ejecutivo ha tardado una semana en desmenuzar el texto, después de que el Congreso lo tumbara el pasado martes con los votos en contra de PP, Vox y Junts.
Con el decreto dividido, el Gobierno busca aprobar de forma más ágil tanto la revalorización de las pensiones como el paquete de medidas sociales, mientras negocia con los distintos grupos parlamentarios.
Fuentes del Ejecutivo admiten que están en contacto con Podemos pero no con Junts. La cuadratura del círculo parece complicado pero no imposible.
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