Tres organizaciones no gubernamentales avalan la cifra de unos 1.000 muertos en el Mediterráneo por el ciclón Harry
Las aguas del Mediterráneo podrían haberse tragado hasta 1.000 personas migrantes que iban cruzando en pateras durante el ciclón Harry, que golpeó al sur de Italia a mediados de enero. Esta es la trágica estimación denunciada en las últimas horas por tres organizaciones no gubernamentales —las italianas Mediterranea Saving Humans y Refugees in Libya, y la alemana Sea Watch—, que actualizan el número anteriormente conocido de 380 desaparecidos en el mar en ese mismo periodo, de los cuales ya informó este diario.
[–>[–>[–>El dato —que, de confirmarse, implicaría una de las peores tragedias en esta ruta en los últimos años— procede de una investigación propia de las oenegés, que pudieron reconstruir el número de barcazas que salieron en esos días de enero de la localidad costera de Sfax, en Túnez, en dirección a Europa. Según esa información, que también se basa en datos Inmarsat del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Italia, de la treintena de embarcaciones que habrían zarpado del país norteafricano, apenas dos habrían podido ponerse a salvo. Una, que logró de milagro llegar a la isla italiana de Lampedusa; otra, que regresó a Túnez. Del resto no hay noticia.
[–> [–>[–>Unas circunstancias que han vuelto a poner en la mira el polémico acuerdo que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni —con el aval de Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea—, firmó en 2023 con el autoritario Gobierno del presidente tunecino Kais Said, para frenar las salidas desde ese país. De hecho, si bien el mal tiempo sin duda ha agravado la situación del mar en enero, también se teme que las autoridades tunecinas puedan haber permitido la salida de estas barcazas como forma de presión sobre Meloni para obtener algún beneficio, o que esto se produjera debido al aumento de los actos de violencia y discriminación contra los migrantes en Túnez, país que además sufre una grave crisis económica.
[–>[–>[–>
Tácticas
[–>[–>[–>
Esta tesis ha sido, de hecho, defendida en el pasado por observatorios italianos e internacionales, entre ellos Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW). «La obsesión de la UE por sellar sus fronteras en lugar de salvar vidas permite a socios como Túnez no solo no ser cuestionados por los abusos que cometen, sino también presionar a la UE para obtener más ayuda financiera», escribió, por ejemplo, HRW, en un documento de 2023.
[–>[–>[–>Otro indicio de que el número de fallecidos podría ser mucho más alto que el hasta ahora reconocido por las autoridades italianas (380) habría llegado precisamente de algunos supervivientes, que, tras ser rescatados después de horas a la deriva, han relatado naufragios de barcas en las que iban muchos más migrantes. Además de ello, Refugees in Libya también informó de que personas en tierra en Túnez relataron salidas desde las zonas conocidas como los kilómetros 19, 21, 25, 27, 30, 31, 33, 35 y 38.
[–>[–>[–>
«Se está delineando la mayor tragedia de los últimos años en las rutas del Mediterráneo central y los gobiernos de Italia y Malta no mueven un dedo», ha afirmado la presidenta de Mediterranea, Laura Marmorale. Entrevistado por el medio italiano Il Fatto Quotidiano, Luca Casarini, fundador de la misma oenegé, también afirmó que tampoco es posible excluir que la catástrofe sea consecuencia de actos de corrupción de la Guardia Costera tunecina, que habría permitido que un traficante identificado como «Mauritania» organizara diversas salidas.
[–>[–>[–>
La localidad de Niscemi, al borde del colapso tras el deslizamiento de tierra provocado por la tormenta Harry. / ROSARIO CAUCHI / EFE
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí