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Un estudio español revela cómo el agua del grifo puede aumentar el riesgo de cáncer en algunas personas

Un estudio español revela cómo el agua del grifo puede aumentar el riesgo de cáncer en algunas personas
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  • Publishedfebrero 4, 2026


Un equipo multidisciplinar de investigadores españoles ha identificado por primera vez variantes genéticas que podrían aumentar la susceptibilidad al cáncer colorrectal en personas expuestas durante años a trihalometanoscompuestos químicos generados durante el proceso de desinfección del agua potable. Este descubrimiento representa un avance importante en la comprensión de cómo los factores ambientales cotidianos pueden interactuar con el genoma humano y modular el riesgo de desarrollar tumores.

El trabajo, que acaba de publicarse en la revista científica Environment International, contó con la participación del Grupo de Investigación en Interacciones Gen-Ambiente y Salud (GIIGAS) del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León (IBIOMED). El estudio es pionero en la interacción entre la exposición prolongada a los subproductos de la cloración del agua y ciertas variantes genéticas.

Trihalometanos: exposición silenciosa y prolongada

Los trihalometanos (THM) se forman cuando el cloro utilizado para desinfectar el agua reacciona con la materia orgánica presente en ella. Estos compuestos se encuentran más o menos en los suministros de agua de muchos municipios, como indica el estudio, y su presencia depende de factores como la fuente del agua o el tratamiento aplicado.

La investigación se enmarca en el proyecto epidemiológico MCC-España y se basa en datos de 3.137 personas de nueve provincias españolas. De ellos, a 1.037 se les había diagnosticado cáncer colorrectal y 2.100 eran controles sanos. Para evaluar la exposición, los investigadores reconstruyeron los niveles de trihalometano en el agua entre las edades de 18 y dos años antes de la entrevista, lo que permitió estimar la exposición a largo plazo tanto para los THM totales como para sus componentes principales: cloroformo y formas bromadas.

Aunque ninguno de los participantes superó los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para cada compuesto, los datos revelaron una diferencia significativa: el 22% de los pacientes con cáncer colorrectal vivían en zonas donde la cantidad total de trihalometanos excedía las recomendaciones internacionales, frente al 8,5% de los controles sanos.

La Costa Este, con los niveles más altos

Niveles más altos de trihalometanos Estaban particularmente concentrados en la costa este de España, una zona donde históricamente se han registrado valores más altos de estos compuestos en el agua potable. Este contexto ambiental sirvió de base para analizar cómo la exposición prolongada podría interactuar con el perfil genético de cada individuo.

Mediante un análisis exhaustivo de más de 5,7 millones de marcadores genéticos, el equipo identificó tres variantes que modifican el efecto de la exposición al trihalometano sobre el riesgo de cáncer colorrectal. Además, se detectaron variantes con efectos específicos en mujeres y en casos de cáncer de recto, lo que sugiere que la interacción entre la genética y los contaminantes del agua es «más compleja de lo que se pensaba», concluye el estudio.

Más allá del ADN: implicaciones biológicas y para la salud

Los investigadores también analizaron si estas variantes genéticas influían en la expresión de otros genes. Uno de los hallazgos más relevantes fue la implicación del gen CCL2, vinculado a procesos inflamatorios. En personas portadoras de una variante asociada con una mayor expresión de este gen, la alta exposición a los trihalometanos resultó en un aumento aún mayor en el riesgo de cáncer colorrectal.

La combinación de inflamación crónica, estrés celular y exposición ambiental prolongada podría explicar, al menos en parte, el mayor riesgo observado. Sin embargo, los autores destacan que los resultados deben confirmarse en otras poblaciones y que aún no existe un mecanismo biológico definitivo que explique cada una de las interacciones detectadas.

Un gran avance en la investigación medioambiental

A pesar de estas precauciones, el estudio representa un avance significativo: por primera vez, una investigación a escala genómica demuestra que los subproductos de la desinfección del agua potable pueden interactuar con el ADN humano y modular el riesgo de desarrollar cáncer.

Los investigadores recuerdan que el agua potable en España es segura y cumple con la normativa vigente, pero enfatizan la importancia de seguir monitoreando los niveles de trihalometano y estudiar su impacto a largo plazo en la salud pública. Comprender cómo la genética y el entorno se influyen mutuamente podría ser clave para diseñar estrategias de prevención más personalizadas en el futuro.

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