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el proyecto del club frente al presente de Simeone para salvar el curso

el proyecto del club frente al presente de Simeone para salvar el curso
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  • Publishedfebrero 4, 2026



«Aumenta la creatividad, el trabajo del entrenador, siempre es bueno que nos exijan a ti y a mí Creo que me ayuda a mejorar como entrenador.Estas son las palabras que dijo Simeone durante la previa del partido contra el Levante, tras ser preguntado por la falta de personal en el equipo.

Este partido en el Ciutat de Valencia acabó 0-0 y deja al Atlético de Madrid a 10 puntos del Barça. Sin posibilidad de luchar por La Liga salvo que se produzca un desastre para el líder -y el Real Madrid-, eliminado en semifinales de la Supercopa de España, La Copa del Rey parece ser el gran objetivo del club para salvar la temporada dada la dificultad de ganar la Liga de Campeones.

A los 175 millones de euros que gastó el club en el mercado de verano hay que sumar los 55 kilos que la dirección invirtió en esta ventana invernal repartidos en tres incorporaciones.

Ademola Lookmanprocedente del Atalanta por 35 millones de euros, fue la operación más cara de La Liga. Además, los rojiblancos lograron integrarse rodrigo mendozala joven promesa ilicitana a la que se compara con Pedri.

él se unió a ellos Obed VargasLlegó procedente de la MLS para reforzar el mediocampo. Tres movimientos concentrados en la última parte del mercado, financiados con operaciones de salida.

Y el Atlético de Madrid ganó dinero con las ventas de Gallagher (40 millones), Raspadori (23 millones) y Javi Galán (0,5).

Dos objetivos (muy) diferentes

En el Atlético de Madrid hay un pulso sutil pero profundo. No se trata de un enfrentamiento declarado ni de una ruptura abierta, pero sí de una Tensión entre dos maneras de entender la gestión del club: la urgencia del presente que encarna Simeone y la mirada hacia el futuro que lidera Mateu Alemany desde la dirección deportiva.

Frente a los micrófonos de Movistar+El Cholo admitió en la previa del partido contra el Bodo-Glimt en la Liga de Campeones que no hubo diferencias con el director deportivo en cuanto a los fichajes pese a las declaraciones de las dos últimas jornadas.

Y Mateu Alemany ha tomado las riendas de un plan de reconstrucción que va más allá de los resultados inmediatos. Su hoja de ruta tiene como objetivo rejuvenecer la fuerza laboral, equilibrar las cuentas y sentar bases sólidas para los años venideros. De ahí las operaciones que favorecen proyección y rentabilidad futura en lugar de una respuesta instantánea.

Simeone, en cambio, sigue aferrado a la realidad del césped y al día a día de la competición. Su discurso, su trabajo y su forma de abordar el club están anclados en el desempeño inmediato. Cuando el pulso del equipo baja, pide refuerzos dispuestos a entrar en batalla desde el primer minuto.

En ese punto se cruzan ambos caminos. La llegada de Ademola Lookman ha representado un esfuerzo por tender un puente entre ambas visiones: un futbolista capaz de rendir desde el principio, pero también con margen de crecimiento.

Sin embargo, la falta de un refuerzo contrastado en el centro del campo ha reavivado el malestar en un cuerpo técnico que ve cómo el equipo encara el tramo decisivo de la temporada con falta de  efectivos en una zona clave del juego, la sala de máquinas.

El club, en cambio, interpreta el invierno como un capítulo más de una reestructuración a medio plazo. Antes que incorporar jugadores por necesidad, Alemany ha optado por invertir en jóvenes talentos como Obed Vargas o Rodri Mendoza, movimientos que responden a una estrategia de largo recorrido más que a una solución inmediata.

Cuatro salidas y tres entradas, las tres anunciadas el último día del mercado de fichajes. Tres piezas para Simeone, una de ellas (Lookman) de reconocido prestigio y dos apuestas de futuro que tendrá que ir calibrando el Cholo en un Atlético que el jueves se la juega en la Copa del Rey y dentro de unos días, en la Champions.

El equilibrio entre proyecto y urgencia, entre paciencia y exigencia, nunca ha sido sencillo en un equipo moldeado durante más de una década por la mentalidad del Cholo. Hoy, Simeone intenta mantener la intensidad competitiva mientras la dirección deportiva trabaja por modernizar el modelo y garantizar que el club siga siendo fuerte.

No hay ruptura abierta, pero sí una distancia de enfoque. Mientras el argentino piensa en cómo ganar el próximo partido, Mateu Alemany planifica cómo ganar los próximos años.

Un final esperado

Mientras tanto, el conjunto rojiblanco juega en La Cartuja. El Atlético de Madrid ya no tiene margen de error y La Copa del Rey y la Champions se presentan como los únicos balones que le quedan a Simeone para salvar una temporada que actualmente es decepcionante.

Sin prácticamente posibilidades de luchar por La Liga y ante la dificultad de poder levantar la Orejona, la competición copero se presenta como la mejor oportunidad para conquistar un título cinco años después.

Simeone sube la moral de sus jugadores tras la derrota ante el Atlético de Madrid.

Simeone sube la moral de sus jugadores tras la derrota ante el Atlético de Madrid.

Reuters

Aunque el partido contra el Betis corresponde a los cuartos de final, cada partido ya es decisivo para los rojiblancos. Las inversiones están aumentando y, junto con el gasto en transferencias, también aumenta la presión.

Esta temporada ya se escuchan pitos en el Metropolitano -la última vez ante el Bodó- y la paciencia de la afición colchoneros empieza a agotarse. A Simeone le quedan cuatro meses para dar la vuelta a la situación y conseguir que esta temporada no quede en el olvido.



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