‘Una misión a contracorriente’, una década de Open Arms para visibilizar el drama migratorio en el Mediterráneo
Hace poco más de una década, en el año 2015, la ONG Open Arms, conocida por sus labores de rescate en el mar Mediterráneo, comenzó sus andaduras en la isla de Lesbos, en Grecia. Aquel año, las costas helenas se habían convertido en el epicentro de la llamada crisis de los refugiados. Once años después, la organización fundada por Oscar Camps y Gerard Canals expone el drama del Mediterráneo en la exposición ‘Una misión a contracorriente’, acogida en el Palau Robert, en un intento de mantener el foco sobre una situación absolutamente «invisibilizada».
[–>[–>[–>Una realidad que, según ha asegurado Camps durante la presentación de la muestra, abierta al público desde el 5 de febrero hasta el 3 de mayo, se ha «normalizado» hasta el punto de que «las 1.000 muertes ocurridas en esta última semana en el Mediterráneo», no han trascendido en «ningún titular». «Es como si tres aviones de 300 personas hubieran caída al mar ¿Cómo se puede asumir esto y que no se sepa? ¿Cómo hemos llegado a este punto?», ha aseverado durante el pase previo realizado alos medios.
[–> [–>[–>Una de las instalaciones de la exposición de los 10 años de Open Arms en el Palau Robert. / PALAU ROBERT
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La exposición, compuesta de un recorrido por tres salas del Palau Robert, recoge la historia de Open Arms desde sus primeros pasos en Lesbos hasta sus labores actuales tanto en las aguas del Mediterráneo Central, una de las rutas más peligrosas del mundo, como en tierra y en las redes sociales. Este último, un espacio que ocupa una parte especial de la exposición donde se recogen los ataques y bulos que constantemente difunden personalidades como el presidente de Vox, Santiago Abascal; el vicepresidente italiano, Matteo Salvini; o el europarlamentario de Vox, Hermann Tech, quienes acusan a esta organización de «colaborar» con las mafias libias y tunecinas, y definen sus embarcaciones como «barcos de negreros».
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Ante esto, el mensaje que trasladan es muy claro: «Ninguna persona sube a sus hijos a un barco a menos que el agua sea más segura que la tierra». Una cita que se incluye en una de las partes de la exposición y que trata de desmentir los ataques contra la inmigración y las personas que diariamente se lanzan a una travesía por el Mediterráneo sin ningún tipo de garantía. Una realidad cuya responsabilidad, denuncian, recae en buena parte en la Unión Europea y en sus políticas para externalizar las fronteras con Turquía a través del pacto alcanzado en 2016 y que trasladó las rutas migratorias al Mediterráneo Central. «Normalizar lo que está ocurriendo es el fracaso absoluto de la política, pero también de la sociedad», asevera Ángela Schjaer, comisaria de la exposición y parte del equipo educativo de Open Arms.
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Chalecos como los que utilizan los inmigrantes para cruzar el Mediterráneo, en la exposición Open Arms en el Palau Robert de Barcelona. / PALAU ROBERT
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Sociedad «anestesiada»
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Así, con el fin de hacer de esta una experiencia inmersiva, ‘Una misión a contracorriente’ muestra los materiales presentes en todas las expediciones que los barcos Open Arms: desde equipos de rescate, neoprenos, chalecos y demás objetos; así como una amplia variedad de fotografías y documentos audiovisuales realizados durante las misiones llevas a cabo durante esta última década. Imágenes realizadas por los fotógrafos Pablo Tosco, Santi Palacios, Olmo Calvo, Jean Marc Joseph, Edu Bayer y Álvaro García –todos ellos colaboradores de la ONG–, entre las que tiene un espacio destacado la foto del niño Aylan. Aquella imagen tomada en 2015 en las costas de Turquía y que, pese a su trascendencia inicial, no tuvo ningún efecto duradero; pero que ahora se recupera junto a un mural con cientos de nombres, y un sofá que habla sobre la impasividad de una sociedad «anestesiada».
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Con todo esto, explica Schjaer, esta muestra busca «hacer llegar esto que ocurre en nuestros mares a los más jóvenes». Todo ello como parte de un proyecto educativo impulsado desde 2018 bajo el título ‘Educación para la Libertad’ y que busca hablar de derechos humanos, de empatía y, sobre todo, fomentar el pensamiento crítico.
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